Ante el escenario de alerta climática por el fenómeno de El Niño, el intendente Juan Pablo Poletti encabezó este martes en la ciudad de Santa Fe la primera reunión del Comité Municipal de Gestión de Riesgo junto a concejales, vecinales y el secretario de Protección Civil provincial, Marcos Escajadillo, para coordinar acciones de prevención y asegurar la continuidad de las obras en zonas vulnerables.
Estrategia preventiva ante el fenómeno de El Niño
Frente al escenario climático previsto para los próximos meses, la Municipalidad de Santa Fe puso en marcha una estrategia integral de prevención. Tras la declaración de emergencia, se llevó adelante la primera reunión del Comité Municipal de Gestión de Riesgo, un espacio formal establecido por ordenanza para coordinar las acciones entre distintas áreas del Estado y la comunidad.
El encuentro, desarrollado en el ámbito local, estuvo encabezado por el intendente Juan Pablo Poletti y contó con la participación de concejales, representantes de instituciones y organizaciones de la ciudad. Además, se sumó a la convocatoria el secretario de Protección Civil de la Provincia, Marcos Escajadillo, para consolidar un trabajo articulado entre ambos niveles de Estado.
Durante la jornada se repasaron las tareas que ya se ejecutan en distintos barrios y se delinearon las medidas prioritarias para los próximos meses. El objetivo central es consolidar un esquema operativo ágil que permita dar respuesta ante eventuales lluvias intensas, crecidas o anegamientos en las calles y sectores vulnerables de la capital provincial.
Un escenario global con impacto local
Durante su exposición, el intendente Poletti advirtió sobre la magnitud del panorama climático actual. «Hoy estamos ya en un proceso de fenómeno del Niño que ya no es de la ciudad de Santa Fe, sino que ya es mundial», explicó, al tiempo que detalló que los organismos internacionales anticipan una alta probabilidad de un ciclo fuerte o muy fuerte entre octubre, noviembre y los primeros meses del próximo año.
Ante este contexto, el mandatario remarcó que la prioridad absoluta es la prevención y la comunicación directa con los vecinos. En esa línea, valoró los encuentros que se sostienen con las vecinales de la ciudad y la difusión del Plan de Contingencia Familiar.
Poletti fue claro respecto a los límites de la infraestructura frente a eventos extremos: «Por más de que queramos que no nos aneguemos, en algún momento, si llueven 200 milímetros y tenemos el río en 5 o 6 metros, va a haber situaciones que requieran intervención». Por ello, insistió en que la población debe conocer de antemano cómo actuar y el Estado debe tener aceitados los mecanismos de respuesta rápida.
Operatividad y coordinación provincial
El jefe comunal pidió que el Comité Municipal de Gestión de Riesgo funcione con un criterio estrictamente práctico. «Las emergencias se manejan con operatividad. No podemos hacer teoría en la emergencia», afirmó, destacando el consenso logrado con los concejales presentes para aunar propuestas de cara a los meses más complejos.
Por su parte, el secretario de Protección Civil, Marcos Escajadillo, hizo hincapié en el trabajo coordinado que la Provincia y la Municipalidad sostienen desde hace más de un año. Las acciones se estructuran en dos ejes: las medidas estructurales y el fortalecimiento de la capacidad de respuesta operativa.
Entre las labores prioritarias, el funcionario provincial mencionó la limpieza de canales, el alteo de defensas y la puesta a punto del sistema de bombeo. «Santa Fe necesita todo un equipo de bombeo en las condiciones adecuadas», señaló, al ratificar el compromiso del gobierno provincial de sostener las inversiones preventivas tanto en la capital como en el resto del territorio santafesino.
Asistencia en zonas vulnerables y sectores expuestos
Uno de los puntos más sensibles de la planificación municipal es la situación de las familias que residen fuera del anillo de defensa o en áreas con riesgo hídrico. En sectores como Barranquitas Sur, la Municipalidad ya trabaja bajo el concepto de «suelo seguro» para desalentar nuevos asentamientos en zonas inundables.
Asimismo, se diseña un esquema preventivo de asistencia para aquellas personas que deban abandonar temporalmente sus hogares en caso de anegamientos. El dispositivo contempla la habilitación planificada de refugios, puntos de encuentro y centros de evacuados, evitando improvisaciones ante alertas meteorológicas severas.
Desde ambas administraciones coincidieron en que la variabilidad climática actual genera fenómenos cada vez más frecuentes, intensos y violentos. Por este motivo, la premisa es mantener una presencia activa y continuar con las tareas de mitigación antes de que se active cualquier alerta en la región.
