Una violenta secuencia armada sacudió este martes por la noche a la zona norte de la ciudad de Santa Fe, donde dos hermanos de 34 y 36 años fueron baleados en dos hechos distintos ocurridos con pocas horas de diferencia. El primer ataque se registró en un complejo deportivo y dejó a Maximiliano en estado reservado, mientras que el segundo ocurrió durante una pelea vecinal en calle Chaco al 6400, donde su hermano Eduardo resultó herido de gravedad y un sospechoso fue detenido por personal policial.
Violencia en la zona norte
Durante la noche del martes, la violencia urbana se cobró dos episodios de extrema gravedad en la zona norte de la ciudad, los cuales tuvieron como víctimas a dos hermanos que fueron alcanzados por disparos de arma de fuego en hechos separados por apenas unas horas.
El primero de los sucesos se registró alrededor de las 22.30 en un complejo deportivo, ubicado en un sector destinado a canchas de fútbol 5. Hasta allí había concurrido Maximiliano A., de 34 años. En determinado momento, un sujeto irrumpió en el predio y, sin que trascendieran mayores detalles sobre lo ocurrido previamente, efectuó varios disparos directamente contra la víctima para luego darse a la fuga.
Maximiliano sufrió múltiples heridas de arma de fuego y debió ser trasladado de urgencia en un automóvil particular hasta un centro asistencial. Debido a la gravedad de las lesiones, fue intervenido quirúrgicamente y quedó internado en estado reservado.
Balacera y corridas en Chaco al 6400
Cerca de la 1.30, la escena de violencia se trasladó a otro sector de la zona norte. Numerosos llamados al 911 advirtieron sobre una gresca y detonaciones de arma de fuego en inmediaciones de calle Chaco al 6400.
Cuando los primeros móviles policiales arribaron al lugar, se encontraron con una situación sumamente conflictiva, con vecinos enfrentados y agresiones físicas en plena vía pública. En medio de ese escenario, un hombre de 38 años habría extraído un arma de fuego y comenzó a disparar, poniendo en peligro tanto a los presentes como a los propios agentes que habían acudido a intervenir.
En esas circunstancias, Eduardo A., de 36 años y hermano de Maximiliano —quien había sido baleado tres horas antes—, resultó alcanzado por varios proyectiles, principalmente en la región abdominal. Dada la urgencia del cuadro y la tensión que dominaba la zona, vecinos colaboraron para evacuarlo rápidamente. El herido fue colocado en la caja de un patrullero y trasladado de inmediato para recibir asistencia médica.
Procedimiento y secuestros
En el lugar del segundo hecho, el presunto autor de los disparos fue reducido y detenido por el personal policial actuante. Durante el procedimiento, los efectivos incautaron el siguiente elemento de prueba:
- Una pistola (que será sometida a las correspondientes pericias balísticas).
La investigación quedó a cargo del Ministerio Público de la Acusación, y el caso fue encuadrado provisoriamente como tentativa de homicidio. En paralelo, efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI) realizaron los trabajos de rigor para el levantamiento de rastros y la recolección de evidencias.
Ahora los investigadores procuran reconstruir lo ocurrido en cada uno de los episodios y establecer si se trata de hechos independientes o si existe un hilo conductor entre ambos. Una de las líneas que se analiza es la posible participación del detenido en el ataque ocurrido horas antes en el complejo deportivo, una conexión que por el momento no fue confirmada y continúa bajo investigación.
