Una organización narcocriminal que utilizaba la región del Gran Rosario y el norte bonaerense como base operativa fue desarticulada este martes tras múltiples allanamientos simultáneos en los que las fuerzas de seguridad detuvieron a seis personas y secuestraron un hidroavión experimental en el aeródromo de Alvear. El operativo, comandado por la Policía de la Provincia de Buenos Aires con la intervención de la Justicia provincial y federal, permitió además el secuestro de más de dos kilos de cocaína, vehículos equipados con balizas y armas de fuego.
Operativo interjurisdiccional
Una investigación iniciada en la provincia de Buenos Aires desarticuló en las últimas horas una organización criminal dedicada al tráfico de estupefacientes que utilizaba la región del Gran Rosario como epicentro logístico. La banda, que conectaba operaciones entre San Nicolás y el departamento Rosario, contaba con un despliegue operativo inusual al utilizar un hidroavión experimental para el transporte de los cargamentos.
El despliegue policial incluyó 14 allanamientos simultáneos —13 en la localidad de San Nicolás y uno en el departamento Rosario—, medida con la cual se puso al descubierto el nodo de operaciones santafesino de la red delictiva.
El hangar y la aeronave
En un hangar privado del aeródromo rural de Alvear, las fuerzas de seguridad secuestraron un hidroavión anfibio experimental marca Lasermaster, modelo Piltri 1 (matrícula LV-X436). Según informaron fuentes oficiales, la aeronave permanecía oculta en el predio y habría sido utilizada para el acopio y la distribución de las sustancias prohibidas.
Entre los seis detenidos se encuentra el presunto líder de la banda, un piloto aéreo acrobático de 29 años de apellido Cafiero. Además, fueron aprehendidas otras cinco personas identificadas por los investigadores con tareas específicas dentro del engranaje criminal: M. C. S. (35), señalada por labores de ocultamiento; E. G. (27), imputada por comercialización; L. I. G. (49), sindicada como vendedora al menudeo; J. R. C. (52), integrante de la red de venta; y W. A. C. (18), acusada de la distribución local.
Por su parte, N. C. A. (17) fue notificada por tenencia simple de estupefacientes y liberada, en tanto que G. A. O. C. (60) —padre del cabecilla y presunto administrador financiero del grupo— quedó imputado por tenencia ilegal de arma de fuego.
Secuestro de estupefacientes, logística y armamento
Los procedimientos permitieron el secuestro de los siguientes elementos probatorios:
- Más de 2,1 kilos de cocaína (presentes en un trozo compacto y 306 envoltorios fraccionados).
- 1,8 kilos de marihuana (distribuido en cuatro trozos compactos y seis paquetes).
- Un utilitario Citroën Berlingo.
- Un automóvil Mercedes-Benz C250, equipado con balizas policiales y un sistema de sirenas sonoras, utilizado presumiblemente para eludir los controles viales en el tramo entre Santa Fe y Buenos Aires.
- $ 4.050.000 en efectivo.
- Cinco teléfonos celulares.
- Una balanza de precisión.
- Insumos para el embalaje de los envoltorios.
- Tres armas de fuego con numeración suprimida: un pistolón marca Rubí calibre .32 y dos carabinas calibre .22 (una de ellas recortada).
Actuaciones judiciales
El procedimiento estuvo a cargo de la Delegación San Nicolás de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas.
Las actuaciones cuentan con la intervención de la UFI N° 1 temática de Estupefacientes de la fiscal María Verónica Marcantonio, el Juzgado de Garantías N° 2 del juez Ricardo Pratti y el juzgamiento coordinado del juez penal de Rosario Rodrigo Santana. En tanto, la Justicia mantiene activas las órdenes de captura internacional para dar con otros dos miembros de la red que permanecen prófugos.
