Las expectativas de inflación para los próximos doce meses experimentaron una marcada baja en todo el país durante septiembre, según el último relevamiento del Indicador de Expectativas de Inflación de la Universidad Torcuato Di Tella. El descenso, que abarcó tanto al Gran Buenos Aires como a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y al Interior, estuvo traccionado con mayor fuerza por los hogares de menores ingresos, reflejando una contracción generalizada en las proyecciones de los consumidores.
Expectativas a la baja para los precios
Las proyecciones de inflación de los consumidores para los próximos 12 meses a escala nacional se ubicaron en 29,8% en septiembre, lo que marca una marcada desaceleración frente al 35,7% registrado en agosto. Este comportamiento representa una disminución de 5,9 puntos porcentuales, de acuerdo con el último Indicador Expectativas de Inflación que elabora y publica la Universidad Di Tella.
El relevamiento, cuyo trabajo de campo se llevó adelante entre el 1 y el 9 de septiembre de 2026 sobre un universo de 1000 casos, evidenció una contracción generalizada que abarcó a todas las regiones analizadas por la casa de altos estudios.
En el Gran Buenos Aires, el promedio de las respuestas pasó de 39,1% a 30,8%. En tanto, en la Ciudad de Buenos Aires la merma fue desde el 37,4% hasta el 32,3%, mientras que en el Interior del país el indicador cayó de 33,9% a 28,9%.
Previsión para el corto plazo
En el horizonte inmediato, la inflación esperada para los próximos 30 días se situó en un promedio de 3,49%, mientras que la mediana marcó un 3%. De esta manera, se registró un descenso de 0,06 puntos porcentuales en la media respecto al periodo previo.
Por su parte, el informe detalló que «la mediana se ubicó en 30%, sin cambios respecto al mes previo», al tiempo que recordó que este parámetro estadístico «suele ser más insensible a cambios de tendencia».
Impacto por nivel de ingresos
El análisis del sondeo también discriminó el comportamiento de las expectativas según el poder adquisitivo de los hogares. En los sectores de menores ingresos, el promedio de la inflación esperada a nivel anual experimentó una fuerte contracción al descender de 41,5% a 29,5%.
Por el lado de los hogares de mayores ingresos, las proyecciones cedieron desde el 33,1% registrado en la medición anterior hasta el 29,9% en septiembre.
La caída simétrica observada en las distintas regiones, sumada a una menor dispersión entre los sectores socioeconómicos, expresa un mayor alineamiento en las previsiones del público general. En este escenario, el estudio económico señaló que «resulta más sencillo para las personas estimar lo que creen que sucederá» en el corto plazo, consolidando un anclaje en las estimaciones ciudadanas.
