María Victoria Caillava, exfuncionaria municipal de 9 de Julio e imputada por la desaparición de Loan Danilo Peña, declara este miércoles ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes. En su testimonio ante la Justicia federal, la acusada deberá responder sobre los rastros odorológicos hallados en sus vehículos particulares y dar explicaciones sobre sus movimientos y el viaje que realizó a la capital provincial al día siguiente del hecho.
Declaración clave en el Tribunal Oral Federal
María Victoria Caillava, una de las principales acusadas por la sustracción y el ocultamiento de Loan Danilo Peña, declaró este miércoles ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes. Su testimonio llega después de varias audiencias en las que distintos testigos aportaron elementos vinculados con sus movimientos durante las horas posteriores a la desaparición del niño, ocurrida el 13 de junio de 2024 en la localidad de 9 de Julio.
La exfuncionaria municipal permanece detenida junto a su esposo, el exmarino Carlos Guido Pérez. Ambos forman parte del grupo de siete acusados por la presunta sustracción y ocultamiento de Loan. La defensa de la pareja está a cargo de los abogados Ernesto González y Agostina Furlán. Todavía no se había confirmado si Caillava aceptaría responder preguntas de los fiscales y de la querella.
Pericias de odorología y el secuestro de vehículos
Uno de los puntos centrales que debió abordar Caillava es el resultado de las pericias de odorología realizadas sobre los vehículos que utilizaban ella y Pérez. El especialista Mario Rolando Rosillo declaró durante el juicio que los perros detectaron el olor de Loan en los asientos traseros de una Ford Ranger y de un Ford Ka pertenecientes al matrimonio.
El Ford Ka había sido utilizado por la pareja para viajar a la ciudad de Corrientes y posteriormente a Chaco el 14 de junio, un día después de la desaparición. En tanto, la Ford Ranger había sido utilizada el día del almuerzo en la casa de la abuela de Loan y durante el traslado hacia la zona de El Algarrobal.
Durante su exposición, Rosillo explicó cómo se obtuvieron las muestras y cómo se realizaron los cotejos con canes entrenados. Según el perito, las marcaciones fueron positivas en ambos rodados. Sin embargo, también aclaró un punto relevante para el debate: la pericia permite establecer la correspondencia del olor, pero no determinar cómo llegó ese rastro hasta los automóviles. La defensa cuestiona además las condiciones en las que quedaron los vehículos después de ser secuestrados, un aspecto que podría ser utilizado para discutir el valor de la prueba durante el proceso.
Movimientos posteriores y cuestionamientos de la abuela
Otro de los interrogantes está relacionado con la salida de Caillava y Pérez de la casa de Catalina Peña poco después de que comenzara la búsqueda de Loan. La abuela del niño declaró que les pidió que permanecieran en el lugar y cuestionó que decidieran retirarse mientras todavía se intentaba localizar al menor. Según su relato, la pareja argumentó que Pérez quería regresar para mirar un partido de fútbol.
La imputada también debió explicar por qué demoró en comunicar formalmente la desaparición a la Policía. La investigación puso el foco en el tiempo transcurrido hasta que el aviso llegó a los efectivos que comenzaron a intervenir en la zona donde Loan había sido visto por última vez. A esto se suma el testimonio de una joven que aseguró haber visto a una persona lavando la camioneta de la pareja durante la tarde del 13 de junio.
Contradicciones sobre la salud y los viajes
Otro aspecto que quedó bajo análisis durante las audiencias fue la presencia de Caillava en el hospital de 9 de Julio la noche del 13 de junio. La acusada había sostenido que acudió al centro asistencial debido a un fuerte ataque de tos y que allí fue atendida por la enfermera Alicia Axon.
Sin embargo, otros testimonios incorporados al juicio pusieron en discusión esa explicación. Una vecina que se encontraba en el establecimiento afirmó que no había escuchado que Caillava tosiera mientras permaneció allí. Axon, en cambio, confirmó que la mujer había concurrido al lugar y aportó detalles sobre una conversación que mantuvieron esa noche.
También surgieron diferencias sobre el motivo del viaje previsto para el día siguiente. De acuerdo con lo expuesto, Caillava había señalado inicialmente que debía trasladarse a Corrientes por estudios médicos relacionados con una posible enfermedad oncológica. Axon declaró que, en cambio, su amiga le había comentado que tenía previsto consultar con un urólogo por un problema de incontinencia. Posteriormente, una médica que la atendió en Corrientes aportó su propio testimonio sobre esa consulta.
La declaración de Caillava se produce un día antes de que su hijo, Jorge Luciano Bertón, comparezca como testigo. Su ubicación y sus movimientos durante las horas posteriores a la desaparición también fueron objeto de análisis en la investigación. El Tribunal Oral Federal fijó ambas declaraciones como parte de la reanudación del debate después del receso.
El juicio continúa con la declaración de testigos y el análisis de las pruebas reunidas desde junio de 2024. La causa tiene 17 personas acusadas: siete por la presunta sustracción y ocultamiento del niño y otras diez por supuestas maniobras destinadas a desviar la investigación. Loan tenía cinco años cuando desapareció el 13 de junio de 2024, después de un almuerzo familiar en la casa de su abuela, en 9 de Julio, y desde entonces su paradero continúa sin ser esclarecido.
