Una docente de una escuela del distrito costero de Alto Verde advirtió este martes las lesiones físicas en un alumno de 9 años y activó de inmediato el protocolo de violencia intrafamiliar que derivó en la detención de la madre. La acusada permanece privada de la libertad en los tribunales de Santa Fe y este jueves se discutirán las medidas cautelares en una audiencia presidida por la justicia provincial.
Imputación y cautelar
Una mujer de 28 años fue imputada por golpear y amenazar a su hijo de 9 años, en una causa que se inició la semana pasada luego de que el niño llegara con lesiones a la escuela a la que asiste en Alto Verde. La audiencia se realizó el martes 20 de octubre en los tribunales de Santa Fe y la acusada continúa privada de la libertad, a la espera de que se resuelva el planteo sobre las medidas cautelares.
La mujer, identificada como Brenda Ayelén N., fue llevada ante la jueza Rosana Carrara, quien tuvo por formalizada la atribución delictiva formulada por el fiscal de Flagrancia y Turno del MPA, Ignacio Lascurain. Si bien la causa está caratulada como maltrato infantil, los delitos atribuidos son lesiones leves dolosas calificadas por el vínculo y amenazas coactivas.
La audiencia para debatir las medidas cautelares está prevista para este jueves a las 10, en la Sala 6 del edificio Anexo del Palacio de Tribunales. Según consta en la agenda oficial del Poder Judicial de Santa Fe, la audiencia será dirigida por el juez Lisandro Aguirre. La imputada cuenta con la asistencia técnica del abogado Nicolás Mosconi, del Ministerio Público de la Defensa.
La denuncia en la escuela
Según la hipótesis fiscal, el episodio ocurrió el miércoles de la semana pasada por la tarde, en la vivienda de la Manzana 1 de Alto Verde que el niño compartía con su madre. La situación llegó a conocimiento de las autoridades cuando una docente de la escuela N.º 95 Simón de Iriondo advirtió que el alumno presentaba lesiones físicas. Al ser consultado, el chico habría señalado a su madre como responsable de las agresiones.
De acuerdo con la atribución realizada en tribunales, la mujer lo habría empujado de la silla en la que estaba sentado, provocándole lesiones en las orejas y el cuero cabelludo, además de golpes en distintas partes del cuerpo. El relato del niño también habría incluido una amenaza: si contaba a alguien lo que sucedía en su casa, recibiría nuevos golpes. El pequeño pudo transmitir lo ocurrido a sus docentes, aunque el temor por las represalias habría condicionado su posibilidad de hablar.
La intervención se puso en marcha a partir de la alerta de la vicedirectora a la suboficial policial que cumple funciones en el establecimiento. Luego se dio intervención al Ministerio Público de la Acusación y, por disposición fiscal, la madre fue detenida. Según la información policial difundida tras el procedimiento, el caso habría sido denunciado en otras tres oportunidades por otros integrantes de la familia.
Resguardo del menor
En paralelo al avance de la causa penal, la Secretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia de la provincia intervino para garantizar la protección del menor. Sus operadores lograron reubicarlo en la casa de un familiar, donde también viven otros hermanos. El niño deberá declarar mediante el sistema de cámara Gesell, una instancia que permitirá recoger su testimonio con resguardos adecuados a su edad y a las características del caso.
