Teatro en Rosario: de amor y otros líos
Con actuación de Vanina Frustagli y Martín Dieguez tendrá funciones los sábados de agosto a las 21 horas en Espacio Bravo. Credit: Gentileza.

Las escenas secundarias es una obra escrita por Romina Mazzadi Arro, cuya trama indaga la naturaleza del vínculo amoroso de una pareja, y lo hace desde una construcción narrativa fragmentada y mediada por la espontaneidad, acercando al espectador a la veracidad de un relato humano y natural. Con actuación de Vanina Frustagli y Martín Dieguez tendrá funciones los sábados de agosto a las 21 horas en Espacio Bravo. Romina diálogo con Mirador Provincial.

En primera persona

-¿Con qué obra se va a encontrar el espectador de Las  Escenas Secundarias?

-Es una obra contada de a pedazos, son esquirlas de cualquier relación de cualquier pareja en cualquier momento. Las escenas se mezclan, se cruzan en elipsis de tiempo y espacio, vigilia y sueño.  Una alternancia continua entre el amor, el caos, el tedio y el recomienzo. Como dicen actores: “Las escenas secundarias, que si bien no son relevantes en sí mismas, son el todo cuando van juntas”.

El proceso creativo

-¿Cómo fue el proceso creativo de la narrativa de la obra?

-El proceso fue intenso y breve teniendo en cuenta los tiempos que manejamos en general. Partimos de un texto base, que abarca escenas posibles, algunas de millones de escenas posibles, para empezar a montar la obra. 

Son dos personajes, un hombre y una mujer. También son un actor y una actriz. Entonces son cuatro personajes. Ahí cada punto de vista dará la respuesta.

Los personajes no tienen permiso para aquietarse, porque el dinamismo los arrastra, a veces con alegría, a veces con horror. Ni como actores ni como pareja tienen calma. Ellos dicen: “Sin ideas raras, todo se tiene que entender” , cuando actor y actriz están buscando qué contar y cómo.

Las escenas son secundarias, en su momento fueron centrales, pero a todas las conozco, porque las viví o las escuché o me las contaron. Nada de lo que pasa en “Las escenas secundarias” queda velado o hermético. Nos apegamos muchísimo a esa consigna. Queremos comunicarnos, hacemos teatro para eso. Fragmentado no es inentendible, fragmentado es por cuadros, por segmentos, por partes, pero hay un todo. Un todo bien claro. Porque para hablar de algo tan universal había que tener los pies bien en la tierra, hundidos casi, y la cabeza en el cielo, en la pesadilla también.

-¿Y del montaje escénico?

-Las zonas se mueven, se crean y desaparecen. El espacio hiper-poblado y vaciado repetidas veces. El espacio que se presenta, que se nombra y se transita… no está, o por lo menos no está entero.

Una casa completa que se enuncia, que se cuenta y que no aparece. Pero está.  El espacio es una metáfora continua de la falta de lugar. Nombrar cosas que no están o no están completas, y que el espectador las cree. Es una casa. Por momentos aparece como restos de una ruina. Pero también como el anticipo de lo que será, como una mudanza a medias que  por momentos parece la de llegada y por momentos la de salida. A gusto.

Y también es un teatro.  El recurso de “salir” hacia el público y narrar lo que pasa, genera un distanciamiento para respirar. Eso hace que lo trágico sea grotesco y lo horrible hermoso.

-¿Por qué elegiste contar una historia de amor de a fragmentos?

-Porque no sé hacerlo de otra manera, me cuesta mucho el tiempo lineal, porque me cuesta mucho a mi misma vivirlo así.

Hay demasiadas cosas y a la vez muy pocas en una hora o mil segundos, el devenir nunca es coherente y rara vez una cosa lleva a la otra. El nudo conflictivo no siempre está en la mitad y el final suele ser un nuevo principio.

El tiempo tiene demasiadas cosas adentro, el mandato del reloj siempre me ha resultado agraviante. Y lejano.

Para mi el tiempo es una sucesión desordenada de momentos.

Lo vincular

-Es una obra que indaga el entramado vincular de una pareja, ¿qué lugar pensás que tiene la pasión en la comedia amorosa de la vida cotidiana?

-La pasión, el deseo, son una estrella fugaz, o para ser más clara: son un chancho enjabonado.

Vivimos tratando de mantenernos apasionados con todo, porque vivir, con la única certeza de la finitud, es francamente insoportable.

La pasión es, de alguna manera, la regla y condición que ponemos -tácitamente-  para seguir, pero es tan resbaladiza, arbitraria y azarosa.

A veces la fingimos, porque funciona igual.

A veces es real y entonces un minuto es un siglo.

Y a veces está tan ausente que duele respirar.

La pasión es el único gran misterio.

-¿Y los fantasmas familiares?

-Son parecidos a los fantasmas del amor, porque son transversales, nos pasan a todos sin excepción. Y los transitamos con nuestra singularidad, pero apenas nos asomamos vemos patrones comunes y notas parecidas.

Es lo humano, demasiado humano seguramente, que nos agrupa de manera irreversible.

El amor y la familia nos devuelven y nos proyectan, nos crean y nos rompen constantemente, acaso sean el verdadero territorio universal.

Sinopsis

La trama de la obra se edifica de forma fragmentada, siguiendo las palabras del dramaturgo irlandés Samuel Beckett: “También se van. También vuelven. Digamos que no. Nunca se van. Nunca vuelven. Hasta que sí. Se van también. Vuelven también. Ahora el uno. Ahora el otro. Ahora ambos. Luego de repente los dos se van. Luego de repente vuelven. Digamos que inalterados. Por ahora inalterados. (Samuel Beckett).

Bio

Romina Mazzadi Arro es docente, directora, dramaturga y gestora cultural. Inicia su carrera en 1989, como actriz en el Grupo Punto T. Es directora del grupo Hijos de Roche desde 1998, en Rosario.

Se recibe de Profesora Superior de Teatro en el año 1999. Ha escrito y puesto en escena más de 30 obras:  Como si no pasara nada, Hasta la exageración, Insoportable -el término de un largo día-, Bravo, El Desague, Baby Jane, Se Finí, Esta Máquina no era Dios, No descansa nunca y Siamo Fuori, entre otras.

Ha recibido numerosos premios y distinciones en el ámbito local y nacional desde 1999: Fiesta Nacional del Teatro 2004, Fiesta Nacional del Teatro 2008, Catálogo INT presenta 2008 y 2014, Fiesta Regional del teatro 1999, Fiesta Regional del Teatro 2020, entre otras.

Fue acreedora de una Beca de Estudio y Perfeccionamiento – otorgada por el INT- para formarse en dramaturgia en la Ciudad autónoma de Buenos Aires, en el año 2006

Se ha desempeñado como jurado en diferentes certámenes y concursos, a nivel local, provincial y nacional.

Funda en 2009 la sala de teatro independiente: Espacio Bravo Teatro.

Se desempeña como docente en sus talleres de actuación, dirección y dramaturgia, desde el año 2000 y de manera ininterrumpida.

También ha dictado clases en la Universidad Nacional de Rafaela, Universidad Autónoma de Entre Ríos, Foro Universitario Universidad Nacional del Litoral, entre otros.

Es docente interina de la Escuela Provincial de Teatro y Títeres de la ciudad de Rosario, en las tecnicaturas en Actuación y Dirección.

Ficha

Actúan: Vanina Frustagli y Martín Dieguez

Dirección y Dramaturgia: Romina Mazzadi Arro
Fotografías: Juana del montón
Vestuario: Yeruti Marturet

FUNCIONES

Día y hora: Sábados de agosto a las 21 horas

Sala: Espacio Bravo  (Catamarca 3624)

Anticipadas con descuento: 3416 455206

Instagram: @las_escenas_secundarias; @espacio.bravo.teatro, @pika.comunicacion


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