El macabro hallazgo que conmocionó a la localidad de Aguilares se produjo el pasado domingo en una vivienda particular, ubicada en la intersección de avenida General Sabio y Virgen del Carmen. Allí, dentro de un freezer, fue encontrado el cuerpo descuartizado de José Antonio Romano, un contador público de 52 años que se desempeñaba profesionalmente en la Dirección General de Rentas de Tucumán.
Fue la propia hermana de la víctima quien realizó el descubrimiento. Alarmada por no poder contactarse con Romano y tras recibir un mensaje de texto que le pareció extraño, decidió concurrir al domicilio. Al ingresar a la propiedad, se encontró con la espantosa escena: el cuerpo de su hermano había sido seccionado, envuelto en una frazada y oculto en el interior del artefacto de refrigeración. De manera paralela a este suceso, la camioneta de Romano había sido hallada cerrada en el barrio Villa Nueva, muy cerca de una cancha de fútbol, un dato que había incrementado la preocupación de su círculo íntimo.
La investigación judicial en marcha
Inmediatamente después del descubrimiento, el Ministerio Público Fiscal de Tucumán (MPF) tomó intervención y puso en marcha una investigación por homicidio de alta complejidad. El fiscal a cargo, Dr. Miguel Varela, y la auxiliar de fiscal, Gabriela Ghilardi, supervisan de cerca las primeras diligencias y la recolección de pruebas.
En la escena del crimen trabajó intensamente el equipo de peritos del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), bajo un estricto protocolo de custodia. Los especialistas se abocaron a la recolección de filmaciones de cámaras de seguridad en la zona, la toma de testimonios a familiares y allegados, y el relevamiento de la circulación de vehículos en las inmediaciones del domicilio de la víctima.
Detalles de la escena y primeras hipótesis
Según las primeras informaciones brindadas por el fiscal Varela, si bien en el interior de la casa se observaron manchas de sangre y rastros de arrastre que conducían hacia el freezer donde se halló el cuerpo, no se detectaron signos evidentes de lucha o desorden generalizado en otros ambientes de la vivienda. Esta circunstancia sugiere que el homicidio pudo haberse cometido sin resistencia aparente de la víctima o que el escenario fue meticulosamente manipulado con posterioridad.
Otro dato relevante para la investigación es que la puerta de la vivienda estaba cerrada con llave. El fiscal Varela indicó que este hecho podría sugerir que el agresor conocía al fallecido o que, de alguna manera, tenía acceso a una copia de la llave, aunque esta hipótesis se mantiene bajo análisis y no se descarta ninguna otra posibilidad, incluyendo la de un robo previo al homicidio. Allegados a José Antonio Romano señalaron que era una persona de perfil reservado y que no tenía denuncias previas por conflictos o amenazas.
Avance de la pesquisa y pedido de colaboración
El MPF informó que la autopsia al cuerpo de Romano se encuentra en curso, un paso fundamental para determinar la causa y el momento exacto del fallecimiento. La investigación recaba meticulosamente datos sobre los últimos movimientos de la víctima, los contactos que mantuvo en los días previos al crimen, las imágenes captadas por cámaras en la vía pública y posibles ingresos al domicilio en las horas que precedieron al fatal desenlace.
Hasta el momento de la redacción de esta nota, no se ha divulgado la identidad de detenidos ni imputados. La fiscalía ha dispuesto que la causa se mantenga bajo estricta reserva de las partes de la instrucción, dada la gravedad de los hechos y el impacto que generaron en la comunidad de Aguilares. Las autoridades judiciales han solicitado la colaboración de la ciudadanía, pidiendo a quienes puedan aportar imágenes de cámaras particulares, hayan observado tráfico de vehículos sospechosos o tengan información relevante y no se hayan presentado espontáneamente, que se acerquen a colaborar para el esclarecimiento del crimen.
