Una nueva acumulación de vegetación acuática quedó atascada en la desembocadura de la Laguna Setúbal, afectando la pila Este de los puentes Colgante y Oroño y los pilotes ferroviarios junto al Faro en Santa Fe. Este recurrente fenómeno no solo dificulta la navegación, sino que también genera preocupación por la presión que ejerce sobre las estructuras. Ante esta situación, la Municipalidad y el Ejército preparan un operativo conjunto para remover los embalsados.
Un extenso embalsado de vegetación vuelve a atentar contra el paisaje costero
Una gran masa de vegetación acuática volvió a quedar atascada en un sector clave del paisaje santafesino: la desembocadura de la laguna Setúbal en el río Santa Fe. Esta acumulación se asentó de manera notable debajo de los puentes Colgante y Oroño, concentrándose especialmente sobre la pila Este de ambas estructuras. También rodea los antiguos pilares del ex ferrocarril, justo a la altura del Faro de la Costanera Oeste, formando una gran “pared verde” que es visible desde distintos puntos de la costa.
Causas del fenómeno y la preocupación histórica para Santa Fe
Este fenómeno se produce en paralelo con el repunte del sistema hídrico del río Paraná, que arrastra consigo grandes volúmenes de vegetación flotante, como camalotes, canutillos, totoras y catay. Estos bloques naturales, al descender con la corriente, encuentran obstáculos fijos como los pilotes del viejo puente ferroviario y las estructuras de los puentes actuales, donde quedan retenidos y comienzan a compactarse.
La escena no es nueva para los santafesinos. En los últimos años, especialmente tras la recuperación del nivel del Paraná luego de la prolongada bajante, situaciones similares se repitieron varias veces en esta misma zona de la Setúbal. Los problemas que generan estas acumulaciones son múltiples. El principal es la interrupción o la dificultad para la navegación deportiva y recreativa en el ingreso norte de la laguna, afectando a quienes disfrutan de las actividades náuticas.
A esto se suma la preocupación por la presión que ejercen estas masas compactas de vegetación sobre las pilas de los puentes, debido a la fuerza de la corriente. Esta es una situación que históricamente despierta inquietud en la ciudad; de hecho, los embalsados forman parte de la memoria hídrica de Santa Fe, recordando que a comienzos del siglo XX la presión de camalotes llegó a destruir antiguos puentes ferroviarios y otras estructuras sobre la Setúbal.
La Municipalidad coordina un operativo de remoción con el Ejército Argentino
Ante esta recurrente situación, la Municipalidad de Santa Fe coordinó un operativo conjunto con el Ejército Argentino para remover los embalsados, tal como ya ocurrió en ocasiones anteriores. Según se informó, los trabajos se desarrollarán en dos frentes principales. Uno de ellos se ubicará en la zona de los viejos pilotes ferroviarios, junto al Faro de la Costanera Oeste, y el otro debajo de los puentes Colgante y Oroño, entre la orilla y la pila Este.
Las tareas que se llevarán a cabo incluirán el uso de lanchas, gomones y ganchos para desprender y, posteriormente, conducir los grandes bloques de vegetación aguas abajo, con el objetivo de evitar nuevos atascamientos en otros sectores urbanos de la ciudad.
“Este jueves por la mañana habrá una reunión con autoridades locales del Ejército para avanzar en los detalles del convenio para realizar estas tareas”, indicaron desde el Municipio. Y agregaron: “Si bien ya está en marcha el pedido de remoción del embalsado, el encuentro será para ultimar detalles del acuerdo para la concreción de estos trabajos”.
