La Policía Federal Argentina (PFA) llevó a cabo este martes dos allanamientos en la localidad de San Vicente, departamento Castellanos, donde se logró la identificación de dos hombres y dos mujeres señalados como «cajeros» de un casino clandestino que operaba a través de plataformas en línea. Los sospechosos quedaron notificados de una causa por promoción de juego ilegal.
El inicio de la investigación
La pesquisa se puso en marcha a principios de año, luego de que entre el 19 y el 20 de enero la Caja de Asistencia Social de la Lotería de Santa Fe presentara tres denuncias ante la detección de actividades ilícitas relacionadas con el juego en la mencionada población. El Ministerio Público de la Acusación (MPA) de la provincia, con el fiscal Carlos Vottero a cargo, tomó las riendas del expediente y encomendó las diligencias al Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la PFA.
La figura del «cajero» y sus riesgos
Según lo detallado en la denuncia de la Lotería de Santa Fe, la situación apuntaba a la «promoción de juego ilegal y la supuesta captación de dinero por un sujeto para ser ingresado a un sitio de juego online no autorizado». En el ámbito del juego, esta figura es conocida como «cajero», un intermediario fundamental entre el apostador y la plataforma online. Su función principal consiste en recibir dinero en efectivo o mediante transferencias bancarias para luego acreditarlo como crédito de juego en las páginas ilegales, a cambio de una comisión.
La Lotería advirtió en su denuncia sobre la «peligrosidad de esta figura», ya que, además de los perjuicios económicos al Estado y a la comunidad, facilita el inicio de menores de edad en el mundo de las apuestas. Asimismo, al carecer de todo tipo de control, el dinero ingresado en este sistema es susceptible de ser desviado a otros fines de carácter ilícito.
Modus operandi y la pesquisa federal
La investigación permitió establecer que la metodología empleada por la organización implicaba que el apostador contactaba al «cajero», quien recibía el monto a jugar —en efectivo o por transferencia bancaria— y lo vehiculizaba a la plataforma de juego. En caso de acierto, el apostador percibía el premio. También se comprobó que el entramado se beneficiaba de atractivas promociones y divulgaciones constantes a través de distintas plataformas de mensajería instantánea y redes sociales, con comunidades de acceso libre y grupos cerrados, muchos de ellos visitados por menores de edad, lo que generaba una importante afluencia de jugadores.
Con la información suministrada por la Lotería, los agentes federales desplegaron diversas tareas de campo, que incluyeron filmaciones, seguimientos, registros fotográficos y un pormenorizado análisis de redes sociales. Estas diligencias permitieron localizar dos domicilios en San Vicente que eran empleados para la explotación de los juegos clandestinos, a través de la gestión de transferencias, venta de fichas y carga de créditos para los casinos ilegales.
Allanamientos y elementos secuestrados
Como resultado de la intensificación de las pesquisas, los uniformados de la PFA lograron identificar a los dos hombres y las dos mujeres sindicados como los encargados de llevar adelante estas actividades. El Ministerio Público de la Acusación dispuso entonces la realización de dos allanamientos sobre los inmuebles ubicados en las calles Urquiza y Entre Ríos, en la localidad de San Vicente.
Durante la irrupción, los funcionarios policiales lograron la individualización de los cuatro sospechosos, quienes, por disposición de la justicia, resultaron notificados de la causa. Además, se procedió al secuestro de una serie de elementos de interés para la investigación:
- 24 teléfonos celulares (vinculados con las divulgaciones, transferencias y accesos a las plataformas)
- Dos notebooks
- Una tablet
- Cinco pendrives
- Un arma de fuego calibre 28
- Cuadernos y documentación de interés.
