Una mujer de 87 años residente en barrio Sur de la ciudad de Santa Fe fue víctima de una estafa telefónica bajo la modalidad del «cambio de billetes», perdiendo una importante suma de dinero en moneda extranjera. Los delincuentes la contactaron desde un prefijo de Buenos Aires, simulando ser personal de Anses, y lograron que la damnificada entregara el efectivo en su propio domicilio.
Estafa telefónica a una adulta mayor en barrio Sur
Una mujer de 87 años fue víctima de una sofisticada maniobra delictiva que le significó la sustracción de una importante suma de dinero en moneda extranjera. El hecho, que actualmente se encuentra bajo investigación, se desencadenó a partir de una comunicación telefónica que sentó las bases para una puesta en escena coordinada con el fin de apoderarse de los ahorros de la damnificada.
La primera llamada: falso personal de Anses
Según el testimonio de Iván, sobrino de la víctima, el suceso comenzó con un llamado a la línea fija de la vivienda ubicada en 3 de Febrero 3100, en el barrio Sur de la ciudad de Santa Fe. La numeración de origen de la llamada, conforme pudo verificarse con posterioridad, correspondía a un prefijo telefónico de la ciudad de Buenos Aires. Al otro lado de la línea, una voz femenina se identificó falsamente como personal de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses).
La maniobra del «cambio de billetes» y el engaño con el familiar
Con un discurso preelaborado, la mujer al teléfono alertó a la víctima sobre la supuesta necesidad de realizar un cambio de billetes, argumentando una presunta modificación en la numeración de los mismos o que se trataba de series antiguas. Durante la misma conversación, y para conferir mayor credibilidad al engaño, la timadora simuló entablar un diálogo paralelo con el propio sobrino de la damnificada, haciéndole creer a la adulta mayor que este avalaba la transacción solicitada.
La aparición del falso «contador» en el domicilio
Poco después de finalizada la comunicación telefónica, un hombre de aproximadamente 30 años, de contextura física alta y vestido con corrección, se presentó en el domicilio de la mujer, identificándose como el contador de su sobrino. Pese a una reticencia inicial por parte de la propietaria de la vivienda, el imputado logró sortear las sospechas simulando la anotación de nombres y números, e insistiendo en que el trámite debía concretarse de manera urgente, antes del próximo miércoles.
La concreción del engaño, el encierro y la fuga
Bajo esta artimaña, la mujer le entregó los ahorros en dólares que guardaba en su propiedad. Sin embargo, tras la entrega del efectivo, la víctima tomó conciencia de la situación y comenzó a pedir auxilio a los gritos. Ante esta reacción, el delincuente se dio a la fuga de inmediato, no sin antes sustraer las llaves del inmueble, dejando a la mujer encerrada dentro de su propia casa.
Investigación y búsqueda de elementos probatorios
Luego de la alerta, personal policial acudió al lugar para recabar los primeros datos e interiorizarse de la situación a través del testimonio de los familiares. Estos indicaron que en las inmediaciones existe una cámara de seguridad privada, aunque su ángulo de cobertura apunta hacia el sector opuesto de la calzada. Las actuaciones de rigor continúan en la seccional correspondiente, donde se radicó la denuncia formal, quedando a la espera de los peritajes pertinentes que permitan identificar a los autores del ilícito. La Policía de Investigaciones (PDI) o la Agencia de Investigación Criminal (AIC), bajo directivas de la fiscalía en turno, trabajará en la recopilación de cámaras y testimonios para esclarecer el hecho.
