La capital provincial atraviesa una profunda transformación demográfica, social, económica y urbana. Así lo revela el informe «La ciudad de Santa Fe en transformación. Tendencias sociodemográficas, urbanas y económicas», elaborado por el programa Santa Fe Cómo Vamos —una iniciativa conjunta de la Municipalidad de Santa Fe, la Bolsa de Comercio y las universidades UNL, UCSF y UTN-FRSF—, que analiza series históricas de los últimos quince años.
En cuanto al crecimiento poblacional, la ciudad llegó a 408.572 habitantes en el Censo 2022, pero entre 2010 y ese año creció apenas un 4,4%. En contraste, el Aglomerado Gran Santa Fe aumentó un 9,1%, impulsado por localidades vecinas. Este fenómeno de expansión metropolitana se refleja en el incremento demográfico de municipios y comunas de la región: Santo Tomé pasó de 65.694 a 75.133 habitantes; Recreo, de 14.205 a 19.016; San José del Rincón, de 10.133 a 14.019; Sauce Viejo, de 8.097 a 14.393, y Arroyo Leyes, de 3.012 a 4.810.
Nuevas estructuras familiares y envejecimiento poblacional
Uno de los cambios más significativos se observa en la dinámica poblacional. La tasa de natalidad cayó de 21,8 nacidos vivos cada mil habitantes en 2014 a 8,7 en 2025, mientras que la mortalidad llegó a 10,6 por mil. Como consecuencia, en 2025 se registró por primera vez un crecimiento vegetativo negativo (-1,9 por mil), con más muertes que nacimientos.
Además, la estructura por edades se modificó notablemente: entre 1991 y 2022, los menores de 14 años bajaron del 30,7% al 20,4%, y las personas de 65 años y más subieron del 9,1% al 12,6%. El índice de envejecimiento trepó a 61,5 mayores de 65 años por cada 100 menores de 15, superando las medias provincial y nacional. Este envejecimiento impacta con mayor fuerza en los distritos Centro y Este, lo que demanda repensar los sistemas de salud, el cuidado y la planificación urbana.
Doors adentro, los hogares santafesinos pasaron de 124.927 a 149.903 entre 2010 y 2022, un incremento del 20%. Las viviendas integradas por una o dos personas pasaron de representar el 43,7% al 52,3% del total. En paralelo, los hogares inquilinos treparon al 23,4% en 2022, frente al 17,6% de 2010, con un fuerte peso de los departamentos en zonas como el distrito Centro y el sector Este.
Servicios públicos, educación superior y mercado laboral
El crecimiento de los hogares modificó la demanda de infraestructura. Si bien el 93,8% de los vecinos cuenta con acceso a agua potable, la cobertura baja al 61,9% en cloacas y al 50,9% en gas natural de red. No obstante, entre 2010 y 2022 las conexiones residenciales de agua y cloacas crecieron un 14,9%, la energía eléctrica un 21,1% y el gas un 18,4%, impulsados por la multiplicación de hogares.
En el ámbito educativo, la matrícula de las tres principales universidades aumentó un 67,2% entre 2008 y 2024, destacándose el crecimiento femenino, que pasó del 53,9% al 60,6% del total estudiantil. Sin embargo, esta mayor presencia en las aulas no tiene un correlato equitativo en el mercado laboral: la tasa de empleo promedio muestra una brecha de 16,4 puntos porcentuales entre varones (48,9%) y mujeres (32,5%).
Por su parte, la economía local exhibe desafíos en el empleo formal y el comercio. El sector comercial, principal generador de empleo privado registrado, contaba en diciembre de 2025 con 15.486 trabajadores (un 2% menos que en 2011), mientras que la tasa de locales desocupados promedió el 17,6% entre 2021 y 2026. A la par, el cuentapropismo creció del 19,2% al 29,2% entre 2007 y 2025 en el Gran Santa Fe, con niveles de informalidad que alcanzan al 64,2% de los trabajadores independientes.
Cambios en la movilidad urbana
Las calles de la ciudad también reflejan esta transición. El parque automotor creció un 43,1% entre 2012 y 2025, alcanzando los 239.149 vehículos, con un fuerte repunte de las motovehículos, que pasaron de 15 a 20 unidades cada 100 habitantes.
En contrapartida, el transporte público de colectivo perdió cerca del 30,8% de sus pasajeros respecto de 2011, al bajar de más de 41,1 millones de usuarios anuales a 28,5 millones en 2025. A pesar de esto, el colectivo sigue siendo el medio más utilizado por los santafesinos, mientras ganan terreno las plataformas digitales de viajes y el sistema municipal de bicicletas públicas «Las Bicis», que incrementó sus usuarios activos un 94,5% entre 2023 y 2025.
