Un adolescente de 16 años fue aprehendido este jueves en Laguna Paiva tras una serie de allanamientos ordenados a raíz de una denuncia por amenazas, luego de que una alumna de una escuela secundaria recibiera una fotografía intimidatoria con armas de aire comprimido y cuchillos a través de WhatsApp. El operativo, concretado en viviendas de calle Sarmiento y Almirante Brown por agentes de la Comisaría 13a y del Comando Radioeléctrico bajo directivas de la Fiscalía en turno, culminó con el secuestro de los elementos mencionados y del teléfono celular utilizado para el envío.
El origen del conflicto
Todo comenzó con un episodio ocurrido dentro de una escuela de Laguna Paiva, donde se registraron insultos y una discusión entre dos adolescentes que concurrirían al mismo establecimiento educativo. Según la denuncia radicada por la joven, su compañero la agredió verbalmente en el interior del inmueble.
Posteriormente, la menor habría recibido un mensaje a través de la aplicación WhatsApp desde un teléfono celular. La comunicación incluía una fotografía en la que se observaban armas y cuchillos, acompañada por un texto de contenido intimidatorio. Al interpretar la imagen como una amenaza, la damnificada decidió formalizar la presentación, lo que puso en marcha la investigación policial.
Los procedimientos y el secuestro
A partir de la denuncia, la Fiscalía interviniente impartió directivas para dar con el remitente del mensaje. Con una orden de allanamiento en mano, agentes de la Comisaría 13a., con la colaboración del Comando Radioeléctrico local, llegaron hasta una vivienda ubicada en inmediaciones de Sarmiento al 1800.
En dicho domicilio, los investigadores incautaron los siguientes elementos de interés para la causa:
- Un rifle de aire comprimido.
- Una pistola de aire comprimido.
- Dos cuchillos.
- Otros elementos incorporados a la pesquisa.
La requisa y la aprehensión
La pesquisa continuó y condujo a los uniformados hacia un segundo domicilio, situado en inmediaciones de Almirante Brown, donde se concretó una requisa domiciliaria voluntaria.
En el lugar, los agentes localizaron al adolescente señalado como presunto involucrado y procedieron al secuestro de un teléfono celular. Tras estas medidas, el joven de 16 años resultó aprehendido.
Todo lo actuado fue informado a la Fiscalía en turno, desde donde se coordinan las diligencias para establecer la secuencia de los hechos, determinar la autoría del envío y definir el alcance de la amenaza. Por tratarse de un menor de edad, no trascendieron datos filiatorios que permitan su identificación.
