Franco Colapinto lo hizo otra vez. En un circuito nuevo, exigente y sin referencias del pasado, volvió a meterse entre los diez mejores de la Fórmula 1. El argentino terminó noveno en la clasificación del Gran Premio de España y este domingo largará desde la quinta fila en el estreno de Madring.
Fue una clasificación de esas que se construyen paso a paso. Sin estridencias, pero también sin regalar nada. Colapinto avanzó en cada corte, soportó la presión en el momento más delicado y, cuando solamente quedaba una vuelta para salvar el día, encontró la respuesta.Mirá también
El resultado tiene un valor especial porque llegó apenas una semana después de su clasificación en Monza. Allí había sido octavo; ahora volvió a instalar al Alpine en la Q3 y confirmó que aquel rendimiento no había sido una excepción.
También dejó nuevamente detrás a Pierre Gasly. El francés no consiguió superar la Q2 y terminó 14º, mientras que Colapinto llevó el otro auto del equipo hasta el noveno lugar de la grilla.
Una vuelta cuando ya no quedaba margen
La Q2 fue el momento de mayor tensión para el argentino. En su primer intento, el auto se movió con violencia al atravesar La Monumental, la extensa curva peraltada que se convirtió en uno de los grandes desafíos del nuevo trazado madrileño. Colapinto tuvo que corregir y se quedó sin una vuelta representativa.
No había demasiado tiempo para pensar. Tampoco margen para otro error.
Regresó a pista con neumáticos blandos nuevos y fue a buscar una vuelta que definía todo su sábado. La encontró justo cuando el reloj llegaba a cero: cruzó la meta, saltó hasta el octavo puesto y se aseguró un lugar entre los diez mejores.
Gasly también intentó mejorar en el cierre, pero no le alcanzó. Quedó 14º y fuera de una clasificación que Colapinto todavía tenía por delante.
En la Q3, el argentino salió inicialmente con neumáticos usados y luego buscó avanzar con un juego nuevo. Su registro definitivo fue de 1 minuto 32 segundos 903 milésimas, a 1s079 de la pole. Terminó noveno, por delante del debutante Arvid Lindblad.
No estuvo en la pelea por los primeros lugares, pero sí volvió a cumplir el objetivo más difícil para un Alpine: hacerse un lugar entre los autos de Mercedes, McLaren, Ferrari y Red Bull.
Norris, por apenas 11 milésimas
Adelante, la pelea por la pole se mantuvo abierta hasta la última vuelta. Kimi Antonelli parecía tenerla en sus manos después de superar a George Russell, Lewis Hamilton y Charles Leclerc. Pero faltaba Norris.
El campeón mundial cerró una vuelta de 1m31s824 y desplazó al italiano de Mercedes por apenas 11 milésimas. Una diferencia mínima después de más de cinco kilómetros al límite, rozando los muros y tratando de entender una pista que todavía resulta desconocida para todos.
Max Verstappen terminó tercero y compartirá la segunda fila con Hamilton. Leclerc quedó quinto, Russell sexto, Oscar Piastri séptimo y Liam Lawson octavo.
La clasificación también dejó un golpe inesperado para los españoles. Carlos Sainz terminó 17º y Fernando Alonso, 18º: los dos quedaron eliminados en la Q1 ante su público. Oliver Bearman ni siquiera pudo participar porque Haas no logró reparar a tiempo los daños que sufrió su auto durante la última práctica.
Colapinto, mientras tanto, volverá a comenzar una carrera desde el corazón del pelotón. Lo hará en un circuito callejero, con pocas zonas de escape y una primera curva que promete tensión.
Desde el noveno lugar tendrá nuevamente una oportunidad para sumar. Pero antes de pensar en el domingo, ya dejó una certeza: cuando la clasificación pidió una vuelta bajo presión, Franco apareció.
