Las principales entidades periodísticas del país, encabezadas por Adepa, la SIP y la Academia Nacional de Periodismo, repudiaron con dureza las declaraciones del presidente Javier Milei, quien sugirió «quemar en la hoguera» a los comunicadores que investigaron la causa judicial por la criptomoneda $Libra. Las organizaciones advirtieron que la escalada de agravios y amenazas desde el poder institucional vulnera el debate democrático y profundiza la hostilidad contra la prensa independiente en Argentina.
La escalada de tensiones entre el Gobierno y las entidades periodísticas
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y la Academia Nacional de Periodismo se pronunciaron por separado sobre un mismo tema: la escalada de agravios contra los medios de comunicación y los periodistas por parte del presidente Javier Milei.
La situación llegó a su punto cúlmine cuando el mandatario argentino afirmó que los comunicadores que investigan la causa $ Libra debían «quemarse en la hoguera».
Estas declaraciones se produjeron durante la conferencia que ofreció en la gala anual de la Fundación Faro, poco después de conocerse un fallo judicial favorable para él y para su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
«La Justicia volvió a poner las cosas en su lugar y quedó al descubierto la tremenda operación política y mediática cuyo único objetivo fue dañar la investidura presidencial con fines golpistas», sostuvo el jefe de Estado, quien además cargó contra «los periodistas ensobrados, corruptos, mercenarios de la mentira y fabricantes seriales de operaciones». Entre ellos, incluyó con nombre y apellido a comunicadores de distintos medios que cubrieron el caso de presunta estafa con la criptomoneda.
Poco después de difundirse los duros términos del Presidente, ADEPA emitió un comunicado a través de las redes sociales para rechazar «los nuevos ataques del presidente Javier Milei contra periodistas y medios».
«Los agravios incluyeron virulentas apelaciones contra profesionales y organizaciones periodísticas que cubrieron el caso $ Libra —por el que el Presidente fue sobreseído judicialmente—, y se suman a la escalada de las últimas semanas», señaló la entidad, y concluyó: «La réplica, la refutación y la aclaración nunca deberían ser reemplazadas por el insulto y el agravio en una sociedad democrática que tolera el disenso y la crítica».
Contexto internacional y advertencias desde Colombia
Este domingo concluyó la asamblea general de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), desarrollada en Bogotá, Colombia, donde se analizó la situación del sector en los países de la región.
«La violencia ciega contra el periodismo independiente, que en el último semestre cobró la vida de nueve periodistas del continente, ha estado acompañada de un discurso hostil desde el poder, in crescendo, que incluye, entre otros, casos de acoso judicial, descalificaciones oficiales y bloqueo de medios», señalaron los directivos en la clausura del encuentro.
Con respecto a la Argentina, la entidad —cuya presidencia pasó a manos del cordobés Carlos Jornet— advirtió que «persisten las descalificaciones oficiales y el Gobierno presentó un proyecto, con penas de prisión y con una riesgosa ambigüedad en sus términos, para sancionar la “desinformación masiva” y la “manipulación de la opinión pública”», en alusión a uno de los capítulos que componen la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.
El contador de la violencia institucional
En el sitio oficial de la Academia Nacional de Periodismo, que preside Joaquín Morales Solá, impacta la imagen de un contador que está a punto de cambiar de la cifra 861 a 862.
Bajo el título «La violencia institucional afecta a la democracia», la institución advierte: «A la cantidad de insultos del Presidente se suma una amenaza de muerte».
La cifra mencionada alude a las expresiones y publicaciones registradas entre enero y octubre. Allí figuran términos como «operador/es, mentiroso/s, basura/s, ensobrado/s», además de variantes como «corrupto/s, mercenario/s, pautero/s, inmundo/s, imbécil/es, mierda/s humana/s, delincuente/s, sicario/s, sorete/s, quemar en la hoguera pública».
Esta última expresión colmó un vaso que ya estaba lleno y despertó fuertes críticas de diversos sectores políticos, incluida la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, quien advirtió que con los dichos presidenciales «se cruzó un límite».
Cabe recordar que la semana pasada, el mandatario nacional tuvo un paso breve pero polémico por España, donde también profirió agravios contra periodistas de ese país.
