La transformación del mercado automotor argentino que exponen los últimos datos del INDEC

El mercado automotor argentino atraviesa una profunda transformación marcada por el repliegue de la industria nacional y la fuerte expansión de los vehículos importados, que ya alcanzan el 86,1% de los patentamientos según datos oficiales del INDEC al tercer trimestre del año. Este escenario, condicionado por la apertura comercial, la caída en la producción local y el desembarque de nuevas marcas de origen chino, se complementa con un notable incremento en la comercialización de unidades electrificadas e incentivos arancelarios que replantean la competitividad del sector.

El nuevo mapa automotor: retroceso en la producción local y fuerte avance de importados y vehículos eléctricos

La transformación que atraviesa el mercado automotor argentino queda al desnudo al contrastar los patentamientos de vehículos nacionales e importados registrados por el INDEC. El informe del tercer trimestre consignó que en septiembre se registraron 33.055 automóviles, lo que representa un 12,9% menos que un año antes. Del total, el 13,9% correspondió a automóviles nacionales y el 86,1% a importados. La variación por origen amplía el contraste: las inscripciones de vehículos de fabricación nacional se desplomaron 44,3% interanual, mientras que las de origen extranjero disminuyeron un 4,1%.

Esta brecha también se replica en los segmentos vinculados al campo y la industria. Dentro de la categoría de maquinaria agrícola, vial e industrial (MAVI), el total de patentamientos prácticamente no varió (-0,6%), pero las unidades nacionales cayeron 31,3% y las importadas crecieron 35,5%. Estas últimas representaron el 62,6% de las 1.097 inscripciones contabilizadas en septiembre.

La perspectiva de las concesionarias y el impacto de las marcas chinas

Por su parte, la Asociación de Concesionarios de Automotores (ACARA) aporta otra mirada sobre el sector. Su informe de septiembre ubica en el 69% la participación importada en el mercado que releva, frente al 31% de origen nacional, reflejando en su gráfico histórico una inversión de esa relación desde 2024. Los porcentajes no son intercambiables con el 86,1% del INDEC, ya que cada indicador comprende categorías y universos estadísticos distintos.

El presidente de ACARA, Sebastián Beato, describió el fenómeno como un mercado con «menos producción nacional y más importados que llegan al 70% de las unidades», y lo vinculó con la apertura comercial y la incorporación de marcas asiáticas, aunque señaló que el repunte mensual de septiembre podría anticipar una mejora hacia fin de año. La entidad informó 49.814 patentamientos en septiembre —un 11,4% menos que un año atrás— y 435.493 unidades acumuladas hasta ese mes, con una baja del 13%.

La modificación en el mercado se observa con nitidez en los rankings de vehículos comercializados. Según ACARA, BYD acumuló 12.250 patentamientos de automóviles y comerciales livianos entre enero y septiembre; BAIC alcanzó 7.582; y Chery registró 4.954. La presencia de las marcas chinas gana terreno en las calles argentinas, un proceso que tuvo su vidriera en la primera Expo Auto Chino realizada a comienzos de octubre en Buenos Aires, la cual reunió a 26 marcas y unos 30.000 visitantes, según informaron los organizadores.

El despegue de la movilidad sustentable y el contraste arancelario

El cambio en la matriz automotriz incluye un notable incremento en la demanda de motores alternativos. En septiembre, ACARA contabilizó 8.322 híbridos y 865 eléc­tricos puros, lo que totaliza 9.187 unidades frente a las 3.350 registradas en igual mes de 2025. Su participación en automóviles y comerciales livianos pasó de alrededor del 6,3% al 19,7%, de acuerdo con los cálculos elaborados sobre el informe sectorial.

Esta dinámica coincide con la política de importaciones implementada por el Gobierno, que desde el año pasado estableció un arancel extrazona del 0% para determinados vehículos de tecnologías alternativas dentro de cupos y valores máximos. Este año, además, se elevaron los topes FOB a 35.000 dólares para eléctricos puros y a 18.000 para híbridos convencionales y enchufables, mientras se mantuvieron en 16.000 dólares para los mild hybrid. La medida se argumentó en la necesidad de «profundizar el abastecimiento competitivo del mercado interno» y ampliar la oferta de modelos disponibles en el país.

La estrategia local contrasta con la adoptada por otros países frente al mismo fenómeno global. En Brasil, por ejemplo, se restableció recientemente un arancel de importación del 35% para vehículos electrificados terminados, con excepciones para ciertos esquemas de ensamblaje. En tanto, la Unión Europea mantiene derechos compensatorios adicionales de entre 7,8% y 35,3% sobre los eléctricos a batería procedentes de China.

Producción nacional en retroceso

En este escenario de transformación comercial, la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) informó que la producción nacional sufrió una caída del 16,9% interanual entre enero y septiembre. Las entregas mayoristas a concesionarios retrocedieron un 24,3%, mientras que las exportaciones avanzaron tenuemente un 1,6%.

Su presidente, Rodrigo Pérez Graziano, describió un «escenario desafiante» y un «mercado interno que permanece por debajo de los niveles de 2025». Al mismo tiempo, destacó que septiembre registró el volumen exportador más alto del año, con un total de 28.213 vehículos enviados al exterior.


Te puede Interesar