Pese a registrar en septiembre el mayor repunte mensual del año impulsado por el sector de la construcción, esta mejora de la actividad económica no logró revertir la contracción acumulada del tercer trimestre en el país. El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) reflejó un avance general en los insumos, aunque las empresas nucleadas en el INDEC advierten un escenario de marcada cautela y bajas expectativas de reactivación de cara al cierre de 2026.
Un repunte mensual con sabor a poco para el sector
La construcción registró en septiembre su mayor mejora mensual del año, aunque el fuerte rebote no alcanzó para revertir la contracción acumulada en el tercer trimestre. De acuerdo con el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) que elabora el INDEC, el sector mostró una suba de 5,1% respecto a igual mes de 2025 y un aumento acumulado del 1,3% entre enero y septiembre.
En la medición desestacionalizada, el avance frente a agosto fue del 7,8%, un dato que compensa parcialmente el retroceso del 3,8% registrado en julio y la leve recuperación del 1% observada en agosto. No obstante, el organismo estadístico consignó que la tendencia-ciclo «registra una variación positiva cercana al cero respecto al mes anterior». De este modo, el salto de septiembre devolvió el nivel desestacionalizado prácticamente al de mayo, sin consolidar todavía una trayectoria sostenida de crecimiento.
Disparidad en el consumo de insumos
La reactivación de septiembre alcanzó a siete de las trece categorías de materiales relevadas por el INDEC. En la comparación interanual se destacaron las subas del 22,4% en pinturas para construcción, el 12,8% en hormigón elaborado, el 5,2% en hierro redondo y aceros, y el 4,6% en cemento pórtland.
En la vereda opuesta, el informe oficial reportó bajas significativas que evidencian la heterogeneidad del mercado:
- Mosaicos graníticos y calcáreos: -15,0%
- Artículos sanitarios de cerámica: -8,2%
- Yeso: -7,7%
- Pisos y revestimientos cerámicos: -7,4%
Al analizar el acumulado de nueve meses, varios insumos básicos continúan en terreno negativo: el cemento pierde un 2,9%, los pisos y revestimientos cerámicos caen un 9,3%, el asfalto retrocede un 8,9% y el yeso acumula una baja del 11,6%. Estas diferencias sugieren que la mejora no impacta de la misma manera en todos los tipos y etapas de obra, más allá de que las estadísticas de insumos no permiten precisar por sí solas su destino final.
Empleo en alza frente a la retracción de nuevos permisos
Los indicadores complementarios del sector, que se публикуют con un mes de rezago, mostraron señales dispares durante agosto. Por un lado, los puestos de trabajo privados registrados en la construcción alcanzaron los 382.669 en agosto, lo que representa un aumento interanual del 1,7% y una mejora acumulada del 0,8% entre enero y agosto.
Por otro lado, la superficie a construir autorizada por los permisos de edificación —relevada en una nómina representativa de 246 municipios— registró una caída interanual del 10,9% en agosto, aunque mantiene un crecimiento acumulado del 4,8% en lo que va del año. Los 1.292.308 metros cuadrados autorizados en el período marcaron una reducción frente a los 1.451.131 metros cuadrados informados en igual mes de 2025.
La evolución de los permisos funciona como un termómetro de las obras futuras, pero no garantiza su inicio inmediato. El retroceso de agosto se materializó tras una mejora interanual del 31,6% en junio y una retracción del 0,7% en julio.
Perspectivas desfavorables entre las grandes constructoras
La encuesta cualitativa que realiza el INDEC a las grandes empresas del sector refleja expectativas desfavorables respecto al nivel de actividad esperado para el trimestre octubre-diciembre de 2026, tanto en el segmento privado como en la obra pública.
Entre las compañías dedicadas principalmente a proyectos privados, el 74% estimó que la actividad no sufrirá cambios, el 15% proyecta una caída y apenas un 11% aguarda una mejora. Entre las contratistas de obra pública, el panorama es similar: el 62,4% anticipa estabilidad, el 23,5% prevé un retroceso y solo el 14,1% confía en un crecimiento.
Las firmas privadas que vislumbran una desaceleración atribuyen este escenario principalmente a la caída de la actividad económica (28,7%), la falta de créditos (19%) y los costos de construcción (19%). En tanto, aquellas vinculadas a la obra pública señalan como principales escollos la contracción económica (28,1%) y los atrasos en la cadena de pagos (21,1%).
Por el contrario, el segmento de empresas privadas que espera una mejora fundamenta su optimismo en el crecimiento general de la economía (36,3%) y en la estabilidad de los precios (25,8%). En el ámbito de la obra pública, las expectativas favorables se apoyan en nuevos planes de obras (27,8%) y en el reinicio de proyectos paralizados (22,2%).
La cautela también se traslada al plano laboral. El 79% de las firmas de obra privada no proyecta modificaciones en su dotación de personal, un 13% planea reducirla y solo un 8% contempla incorporaciones. Entre las contratistas estatales, las empresas que anticipan una merma en sus planteles (23,8%) superan con holgura a las que estiman ampliar su personal (13,1%).
