Una cuestión de defensas
Central y Newell's siguen en la búsqueda de jugadores que le den solidez y seguridad en la última línea.

Pensando en lo que sigue

Central y Newell's siguen en la búsqueda de jugadores que le den solidez y seguridad en la última línea.

Daniel Domínguez deportes@miradorprovincial.com

El fútbol se puede analizar de distintas maneras. Cada uno tiene su visión, su gusto y sus estilos. Desde siempre se dividió entre dos máximas: equipos ofensivos y equipos defensivos.

En la actualidad hasta se puede rotular a entrenadores en cada uno de esos casilleros sin necesidad de decir nada más. Así, por ejemplo, al nombrar a Pep Guardiola no hace falta hablar de su perfil, del sistema o de cómo se lleva con los jugadores, simplemente se define como "ofensivo" y se sientan bases. En la otra vereda, aparece el argentino Diego Pablo Simeone, que con su juego pragmático y su Atlético de Madrid logró colarse entre los gigantes Barcelona y Real Madrid en el reinado de la Liga Española. Acá también, al Cholo se lo define como "defensivo" y con eso bastará para dejar de lado contextos, posibilidades económicas o rivales a vencer.

Se mire como se mire, la defensa es una parte vital en el armado de un plantel. Lo dicho, algunos le darán más importancia y otros menos, pero todos buscan tener tranquilidad en esa zona.

El fútbol argentino no es la excepción y aunque no tiene el brillo de las pujas europeas, busca consolidarse de atrás hacia adelante.

La propia selección nacional que hoy está disputando la Copa América de Brasil ha tenido inconvenientes para encontrar esa solidez defensiva que necesitan todos los conjuntos que aspiran a coronarse.

Pero, volviendo al fútbol doméstico, los defensores parecen que este mercado son las "estrellas más buscadas" y todos los entrenadores quieren asegurarse con uno de esos nombres que les garantice un partido más en el banco de suplentes.

Central y Newell's, por caso, llevan varios años tras ese objetivo: el de contar con las defensas altas.

A principios de año, con la vuelta de Cristian Lema luego de su frustrada experiencia por Arabia, La Lepra parecía que daba un paso adelante y conseguía lo que todos quieren: que no le hagan goles.

Pero el rendimiento de Lema, como el de todo el conjunto, fue muy por debajo de lo esperado y el ex Belgrano perdió credibilidad entre los hinchas y los entrenadores.

La última imagen del zaguero, regalando el gol con el que Sarmiento de Junín eliminó a los rojinegros de la Copa Argentina y dejando a su equipo con diez en el peor momento de la temporada, pareció ser el cierre de una etapa muy negativa, más parecida a la primera (en 2011) que a la del 2019.

Pero parece que Lema tendrá revancha. La salida de Germán Burgos y la llegada de Fernando Gamboa como nuevo entrenador, le abrió una puerta que hace unas semanas no existía.

El Negro dejó en claro que considera al central como uno de los hombres a recuperar y quiere hacerlo pilar de "su" defensa.

Y justamente, Gamboa algo sabe del puesto. Su pasado en el club del Parque en una línea de cuatro que salía de memoria con Julio Saldaña, Mauricio Pochettino y Eduardo Berizzo, más los pasos por Boca, River y la selección nacional, le dan crédito para aportar conocimiento a un futbolista que hoy necesita recuperarse tanto anímica como deportivamente.

En caso que Lema continúe, lo que habrá que saber es quién será su acompañante. Yonatan Cabral, que llegó como incorporación en enero, no vestirá más los colores rojinegros y a Santiago Gentiletti se le termina el contrato a fin de mes.

De los pibes que terminaron jugando con el Mono, Facundo Mansilla tiene posibilidades de seguir entrenando con el plantel profesional, aunque en su mayoría volverán a reserva y otros no serán tenidos en cuenta.

Manuel Capasso es otro caso a atender puesto que perdió terreno a lo largo de la temporada y el entrenador quiere verlo en estas primeras semanas de acción para luego tomar una decisión.

Seguramente, en caso que Gentiletti siga por lo menos seis meses más, Capasso deberá buscar nuevos horizontes y si el ex San Lorenzo deja el Parque podrá tener otra chance.

Dentro de todas las declaraciones de rigor que dijo Gamboa en su presentación hubo una que no hay que pasar por alto y es la que menciona que el mercado de pases "leprosos" nuevamente será muy austero, buscando mejorar lo que tiene y no saliendo "de compras".

Situación similar
Por el lado de Arroyito, la historia es similar. En las últimas dos ventanas de pases, el Canalla trajo defensores para intentar conseguir tranquilidad en la zona 1.

De la mano del Kily, apareció Jonathan Bottinelli, con la intención de poner voz de mando y toda su experiencia al servicio de un grupo de pibes que recién iba apareciendo en primera.

El nivel del ex San Lorenzo y River fue malo y tras apenas un puñado de partidos se le rescindió el contrato.

En este último semestre, sin tanta chapa como la de Bottinelli, arribó Nicolás Ferreyra, de Estudiantes de Río IV y se metió en el corazón de todos los auriazules convirtiendo un gol de taco nada menos que en el clásico contra Newell's.

Otro que aportó jerarquía a la última línea fue Gastón Ávila. El Gato, que se había ido a Boca en conflicto con los dirigentes, retornó al club del que es hincha y demostró toda su capacidad cada vez que las lesiones se lo permitieron.

Entre Ferreyra, Ávila y algún aporte de Facundo Almada, Joaquín Laso comenzó a perder protagonismo y por estas horas podría dejar el club. El futbolista es pretendido por Independiente y las negociaciones están muy avanzadas con un contrato a préstamo por 18 meses.

Uno de los puntos significativos es que Central mantiene una deuda importante con el jugador y esto precipitaría su salida o, por lo menos, no la entorpecería.

Desde la óptica del entrenador, Laso es una pieza clave en el armado grupal y también del once ideal con línea de cinco (que en muchos partidos utilizó sin grandes resultados) y de concretarse esto, pedirá un jugador de su misma valía para reemplazarlo.

El ex Vélez y Argentinos Juniors llegó a Arroyito a principios del 2020, en conflicto con San Luis de México, algo que demoró su debut y puesta a punto.

Es cierto que un jugador nuevo o la salida de una pieza individual no hacen a toda la cuestión, pero sí pueden inclinar la balanza para un lado o para el otro.

Un ejemplo que grafica de manera clara y contundente esta afirmación es que, en el último torneo largo conquistado por Boca en 2019, el Xeneize apenas recibió 8 goles en contra en 23 juegos, mientras que Vélez, tercero, vio vencido su arco en 14 ocasiones. De la mano de Migue Ángel Russo, el Cali Carlos Izquierdoz y Lisandro Martínez se transformaron en los mejores defensores de Argentina.

Central, que con Diego Cocca como DT terminó noveno, soportó 29 goles en contra y el Newell's de Kudelka, un puesto por debajo de los de Arroyito en la general, padeció 25 tantos.

Sin dudas que no todo pasa por los goles en contra o por la defensa, pero sí es cierto que, si un conjunto no es sólido atrás, difícilmente pueda tener solidez en el resto de sus líneas ya que se produce el "efecto dominó" o la llamada "manta corta".

Es por esto que, tanto leprosos como canallas intentarán darle forma a un sector del campo indispensable si quieren ser protagonistas. Restará conocer si lo hacen con los nombres conocidos o si traen algún baluarte.



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