Sigue la polémica
La app que comenzó a funcionar oficialmente desde este miércoles, ya generó una primera marcha por parte de taxistas y remiseros que protestaron frente al Palacio de los Leones. Por su parte, el Ejecutivo anunció más controles y medidas severas en el caso de secuestras cocheras que trabajen de manera "ilegal".
Ignacio Pellizzón
redaccion@miradorprovincial.com
Desde que la aplicación Uber lanzó su tercer intento por desembarcar en Rosario con una fuerte inversión en publicidad y marketing en redes sociales, tanto el municipio como los taxistas se pusieron en alerta.
Es que desde el Palacio de los Leones no quieren tranzar ningún tipo de arreglo con la empresa, salvo que se adapte a la normativa vigente, que rige para taxis y remises que funcionan en la ciudad de Rosario.
Por el lado de los taxistas, también marcan posición. La de siempre. La que todos conocen. La que siempre genera la misma respuesta: "Son firmas multinacionales que trabajan en el marco de la ilegalidad", esgrimen desde las diversas fuerzas que componen el gremio local.
Uber, sin luz verde
El propio secretario de Gobierno de la Municipalidad, Gustavo Zignago, quien en estos días es el encargado de salir a hablar en público sobre la aplicación Uber, habló públicamente para recordar que la aplicación estadounidense no tiene luz verde para operar, si no respeta las reglas locales y que, en el caso de que se detecte su funcionamiento de manera ilegal, se sancionará con severidad.
"Se actuará como con los remises ilegales. Es decir, se remitirá el auto al corralón, se retendrá el carné al conductor y se aplicarán multas que al día de la fecha ascienden a casi 20 mil pesos. Todo este andamiaje regulatorio que está vigente en la ciudad, el Estado lo aplicará", afirmó el funcionario.
Señaló, a su vez, que los controles tienen que ver, también, "con la seguridad de los pasajeros", porque "hoy un taxista o remisero cuenta con un carné profesional y para obtener esa licencia "hay toda una instancia de capacitación", la cual "redunda en la seguridad en el transporte".
"Hay un sistema de control sobre los vehículos que garantiza las cuestiones mecánicas y de higiene de los coches. Además, hay un monitoreo de los taxis que permite rastrear vehículos en caso de pérdida de objetos", explicó Zignago.
Por todo lo expresado por el secretario de Gobierno, es que el Ejecutivo se puso firme y tomó la decisión de incrementar los controles de los vehículos en pos de detectar el presunto funcionamiento "ilegal" de la Uber. Se trata de una medida que le prometió a los taxistas como a los remiseros.
Movilización contra las app
Este jueves se llevó adelante una movilización en la plaza 25 de Mayo, frente al edificio de la Municipalidad, en protesta y rechazo a la actividad "ilegal" que desarrollan las aplicaciones como Cabify –que tiene 45 coches oficiales, mientras, denuncian, "muchos otros" irregulares-, Uber –que comenzó a operar en la ciudad este miércoles- y Maxim, una aplicación de origen rusa que estaría trabajando en Rosario también.
"Los trabajadores del volante", como si hacen reconocer en la protesta, están en estado de alerta por la irrupción de estas nuevas aplicaciones tecnológicas. "Todos los que manejan algún vehículo público privado está atado a las ordenanzas municipales y a las disposiciones que promueve el Concejo Deliberante, como por ejemplo la regulación de la tarifa", comentó un remisero a Mirador Provincial.
Ya van tres intentos
Por tercera vez, la firma intenta arriba a la ciudad. Ya lo había requerido en 2017 y 2019, pero la falta de adecuación a las normativas vigentes, que rigen para taxis y remises, generó el repudio de varios sectores que ofrecen el mismo servicio y por parte del propio municipio.
Con una oferta económica concreta para atraer choferes, Uber propone un sueldo de 19.500 pesos para los primeros cien viajes. Se trata de una oferta para nada despreciable, habida cuenta de que el propio titular del Sindicato de Peones de Taxis de Rosario, Horacio Yanotti, afirmó a Mirador Provincial, en una nota reciente, que un sueldo promedio de un taxista "no supera los 30 mil pesos".
"No creo que funcione en la ciudad, porque esto no es como Buenos Aires, que tiene otro poder adquisitivo. Acá el 33% de la población vive en villas de emergencia, con lo cual no vemos que pueda trabajar como en otras grandes ciudades", agregó.
Más preocupante es la mirada del referente de la Cámara de Titulares de Licencias de Taxis de Rosario (Catiltar), Marcelo Díaz, quien afirmó a Mirador Provincial: "Estamos en estado de alerta". El taxista entiende que la discusión ya está saldada y que en dos oportunidades se "tuvieron que ir", porque no respetaron "las leyes que nos rigen a todos por igual".
Con publicidad en redes sociales, la firma estadounidense comenzó su campaña de marketing. Según diversas fuentes consultadas, se estima que la compañía podría comenzar a trabajar en marzo. Sin embargo, desde la Municipalidad, al advertir la presunta llegada de la app, remarcaron que si no se adapta a las reglas del juego local "será sancionada".
"Se aclara que de ningún modo se permitirá el funcionamiento de empresas que violan la normativa vigente", avisaron desde el Palacio de los Leones, y señalaron además que hasta el momento no se realizó ninguna reunión con representantes de la firma.
Desde el Concejo rosarino, principal espacio de discusión sobre la regulación de este tipo de aplicaciones, todavía no salieron a declarar nada al respecto. No obstante, la actual presidenta del Palacio Vasallo, María Eugenia Schmuck, fue la primera en presentar un proyecto en 2018 para contemplar el funcionamiento de "plataformas colaborativas y electrónicas de transporte y movilidad" -como Uber- en la ciudad, algo que le valió un sinnúmero de críticas para finalmente quedar estancada la iniciativa.
En Rosario se intentó de todo. Pero todo fracasó. Desde publicidad expuesta, encubierta, captación de choferes de manera clandestina, intento de regularla en el Concejo, debate mediático, callejero, esfuerzos por convencer a la intendenta Mónica Fein, editoriales en diarios y radios, y más, mucho más. Nada funcionó. Rosario es un caso frustrado para Uber.
Distintas fuentes consultadas por Mirador Provincial sobre los motivos por los cuales la app no logra hacer pie en la ciudad indican que siempre la firma se encontró con resistencia de los municipios, sindicatos de taxis, de los sindicatos de remises, privados y demás. En particular, la gran discusión siempre se centró en si Uber funciona como una empresa de transporte o si funciona como una intermediaria entre las dos puntas, es decir, entre el que ofrece el servicio y el que desea tomarlo y hacer uso de este.
Una discusión jurídica que siempre se da (comentaron las fuentes que prefirieron su anonimato) es si Uber necesita o no una regulación previa, cómo se compagina con el resto de los servicios de transporte vigentes. Otra discusión es si son o no empleados de Uber los conductores. Lo mismo si se toma el caso con cualquier otra aplicación. La Justicia va tomando resoluciones en otros países, pero en Rosario, por el momento, no.
