De Entre Ríos a Corrientes
José Prinsich | redaccion-er@miradorprovincial.com
Falta poco menos de un mes para salir a escena y Maru Figueroa ya se imagina desplegando todo su arte arriba del imponente anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola, mientras de fondo se escuchan unos vigorosos sapucai. La espera no la inquieta, al contrario, la motiva aún más y aguarda con mucha alegría la llegada del 19 de enero, una fecha que quedará marcada para siempre en su currículum profesional.
La joven de 35 años desembarcará en tierras correntinas para deleitar al público de la 31° Fiesta Nacional del Chamamé y lo hará como nos tiene acostumbrados: con un estilo propio, armoniosamente cuidado pero que, a la vez, se muestra desacartonado y fusionando con una gran fluidez la técnica clásica y el lenguaje popular. En cada presentación, la docente de Paraná se roba los aplausos de los espectadores y su actuación en el Cocomarola no será la excepción, donde debutará como solista en guitarra. En dicha ocasión estará acompañada por la violinista Belén Arriola.
“Es una enorme alegría formar parte de la grilla de este festival tan trascendental y querido. Si bien ya había estado en la fiesta acompañando proyectos de otros músicos amigos, ver el nombre propio es un aliento importante. Siento una gratitud poder tener este espacio y creo que es importante poder llevar el instrumento solista, que es algo que no suele estar presente en los contextos de festivales más masivos”, manifestó la música de 35 años en diálogo con Mirador Entre Ríos.
A su vez agregó que “me parece oportuno reivindicar la figura de la mujer como instrumentista. La fiesta del Chamamé ha sido una de las primeras en cumplir con el cupo desde que se aprobó la ley. Es mucho más común que observemos mujeres cantantes en estos escenarios que mujeres instrumentistas, siendo que somos un montón. Llevo esa bandera y esa convicción de que somos muchas y que cada vez que se abre una puerta vamos muchas”.
El repertorio para la presentación de aquel miércoles estará basado en el cancionero popular entrerriano, con exponentes de la talla de Abelardo Dimotta y Edmundo Pérez, entre otros. Pero también habrá tiempo para compartir composiciones propias, que fueron fruto de un intenso trabajo musical y que permiten seguir aportando a la cultura de raíz folclórica.
Esta nueva edición de la Fiesta Nacional del Chamamé tendrá un sabor especial ya que se vuelve a realizar después de un año sin actividad producto de la pandemia. Además, será la primera vez que se lleve adelante luego de que la UNESCO declarara al Chamamé como Patrimonio Cultural inmaterial de la Humanidad.
Sensaciones
-¿Cómo estás viviendo estos días previos?
-Creo que es una gran responsabilidad llevar la guitarra solista, plantarse como mujer, llevar la música propia y las voces de los músicos entrerrianos. Para mí es una fiesta. No es una presión sino una celebración inmensa por tener esta oportunidad. Esto lo que posibilita es mayor visibilidad. Pero la trascendencia artística va por otro lado y se puede dar tanto en un escenario enorme y de mucha masividad como en un contexto súper intimo o en una sala pequeña.
-Actualmente alternas la música con la docencia
-Mi faceta como docente tiene dos patas. Una es la docencia institucional que yo ejerzo en la Escuela de Música, Danza y Teatro “Prof. Constancio Carminio”, donde trabajo en el nivel medio. Es un lugar muy querido y de construcción institucional. La otra pata fuerte se da con el movimiento “De Costa A Costa” que, además de la gestión cultural, estoy brindando talleres en el marco de los encuentros. Estamos muy contentos de poder retomar a la brevedad y que hemos interrumpido por la pandemia.
-¿Qué se viene para el año que viene?
-Hay otros horizontes con conciertos programados ya sea en lo solista como para las otras formaciones grupales que transito. Se viene un 2022 bastante intenso. Voy a andar por la provincia en ciclos de guitarras y algún que otro festival, sobre todo poder transitar con la orquesta de “De Costa a Costa”, que es uno de los espacios en donde nos reunimos quienes trabajamos para el movimiento.
Toda una trayectoria
Con un carisma encantador y una voz digna de admirar, el camino de Maru integra el solismo con una intensa actividad grupal. Actualmente conforma el Movimiento de Cultura Entrerriana De Costa a Costa y su Orquesta, el trío Rumor Litoral (flauta, acordeón, guitarra y voces), Adá, semilla y canción (música, relatos y poesías de creadoras entrerrianas) y el trío de la acordeonista Marcia Müller. Algunos trabajos discográficos de estos proyectos son: Mujer de Chamamé (2020, Marcia Müller), Cauce (2016, Rumor Litoral), De Costa a Costa (2013 Ensamble La Creciente) y Gesto (2012, Dúo Canción Mujer junto a Laura Ramat). A su vez, Figueroa cuenta con dos discos solista: NIDO (2016, música entrerriana en arreglos propios) y Al Estilo de Maciel (2017, música inédita y partituras)
La entrerriana ha recorrido numerosos escenarios de la provincia y el país entre los que se destacan: 11° Festival de Invierno del Chamamé (Corrientes, Edición Virtual 2021, junto a Belén Arriola), 46° Festival Nacional del Chamamé del Norte Entrerriano (Federal, Edición Virtual 2021, junto a Rumor Litoral), Festival Guitarras del Mundo (Ediciones 2013, 2014, 2018, 2020, 2021), Fiesta Nacional del Chamamé (2020 junto a Marcia Müller), EVAFE (Colombia 2020 junto a Marcia Müller), Teatro Vera integrando el Sexteto Mateo Villalba (Corrientes), Orillas Teatro 3 de Febrero, integrando el Trío Diego Espíndola junto a Rudi y Nini Flores, Ciclo Mujeres del Litoral (Buenos Aires), 53° Festival Nacional de Folclore de Cosquín -Delegación Provincia de Entre Ríos-, Cumbre del Mercosur (Paraná)
-¿Cómo te incorporas al mundo de la música?
-Toco la guitarra desde que tengo 10 años. Empecé en la Escuela de Música en el nivel medio, con un fuerte apoyo de mis padres y un fuerte impulso de quien fuera mi primera maestra, Silvina López, una queridísima amiga al día de hoy. Hace 25 años que camino con este instrumento. He pasado por etapas muy distintas en mi formación como estudiante.
-¿Qué fue lo que más te marcó en este tiempo?
-Poder encontrarme con el movimiento “De Costa a Costa”. Eso fue lo que me ayudó a definir el rumbo. Yo tenía mucho interés en la música folclórica, pero esto terminó de orientarme y de darme un marco de pertenencia y muchas puntas para canalizar mis intereses en la investigación. Desde hace algunos años me dedico exclusivamente a la música del litoral y entrerriana. Mi tarea tiene que ver con traducir a la guitarra solista lo que es la música folclórica de Entre Ríos y también investigar mucho con lo que tiene que ver con el estilo, que es una especie muy cultivada en la provincia, antigua e introspectiva.
-Un movimiento netamente federal ¿no?
-Con “De Costa a Costa” en el 2022 estamos por cumplir 10 años de trabajo con personas que se reúnen para transitar la cultura. Es un grupo humano muy hermoso y con mucha voluntad de trabajo. Hay gente de Concepción del Uruguay, Gilbert, Nogoyá, Paraná, Oro Verde. Nos reunimos más que nada para estudiar nuestra cultura y sobre todo para producir. Recientemente hemos ganado el primer puesto en el FICER para poder continuar un documental sobre la figura de Don Abelardo Dimotta que se llama “Brujería y Chamamé”, un proyecto que venimos trabajando hace muchos años. Estamos por dar a luz algunos libros nuevos. Hemos editado recientemente una revista en homenaje a los 100 años de Abelardo Dimotta y próximo a editar un libro de Guille Lugrin. Todos los proyectos requieren de muchísima energía y atención, pero brindan una gran satisfacción.
-¿Quiénes son tus referentes?
-Tengo muchos y por distintos motivos. Soy muy fan de Juan y Eduardo Falú, como pilares de la guitarra. Luego tengo una cantidad impresionante de artistas contemporáneos, amigos y amigas, personas con las que voy transitando el camino y que son referentes. Marcia Müller es una de ellas y Liliana Herrero es otra, una gran artista y que admiro mucho.
-Desde este año formas parte del espectáculo “Romance de los Pueblos Libres”
-Es una de las aventuras que hemos compartido con Marcia. Cada proyecto nos acerca más como personas y nos permite seguir conociéndonos como artistas. Lo de Romance fue una experiencia diferente y de mucho aprendizaje. El tesoro más grande que nos dejó esta experiencia fueron los vínculos humanos que se tejen con personas de distintos lugares.
-¿Qué escenarios te marcaron a fuego?
-El Festival Guitarras del Mundo sin lugar a dudas. Tuve la posibilidad de haber participado en cinco ediciones y uno de los cierres fue en el CCK pero cada instancia ha sido para atesorar. El año pasado estuve en el Festival del Chamamé en Federal. Fue una edición virtual, pero viajamos para grabar con mi grupo “Rumor Litoral”. Esa participación fue muy trascendente para mí. Un festival muy amado y de difícil acceso para las mujeres instrumentistas. Personalmente fue como una conquista. Un momento importante fue una participación en el Ateneo de Buenos Aires (2013) junto a Liliana Herrero, donde formaba parte del ensamble La Creciente.
-¿Dónde te ves en el futuro?
-Me gustaría poder continuar lo que hago y que tiene que ver con recorrer la provincia para llevar la música a lugares recónditos, que me encanta visitar. También me veo viajando más tanto dentro como fuera del país. Ese es el anhelo de dónde me gustaría verme. Me veo también pudiendo vivir, realmente, del Movimiento “De Costa a Costa”. Recientemente nos hemos formalizado como Asociación Civil y tengo el anhelo de que podamos formar nuestra propia escuela de música entrerriana. Ese es un fuerte deseo que vamos a motorizar en breve. Queremos abrir un espacio formativo para todo esto que venimos aprendiendo en el camino. Desearía que exista un lugar para que alguien se arrime para aprender a tocar un estilo, hacer un buen rasguido de Chamamé o un buen arpegio de chamarrita. Ese es un horizonte que tengo bien en claro en este momento.
