El paranaense Agustín Krevisky, en binomio con el bonaerense Juan Martín Benítez, se consagró campeón en la clase F18 del prestigioso Campeonato San Isidro Labrador, una de las competencias más tradicionales y exigentes del calendario náutico argentino. Organizado por el Club Náutico San Isidro y con el auspicio de la Federación Argentina de Yachting, el torneo reunió a las duplas más destacadas del país en distintas clases de embarcaciones.
En la clase F18, 13 embarcaciones se enfrentaron durante tres días de competencia en el Río de la Plata, disputando un total de doce regatas. Las condiciones meteorológicas pusieron a prueba a todos los competidores, alternando entre vientos suaves que exigieron máxima estrategia y jornadas con ráfagas intensas donde el control técnico de la embarcación fue determinante. En ese contexto, Krevisky y Benítez demostraron una vez más su experiencia y solidez como dupla, navegando con precisión y consistencia para quedarse con el título.
La dupla no es nueva en los podios de esta competencia. De hecho, su historia de éxitos incluye triunfos anteriores en el mismo certamen: fueron campeones en 2018 y repitieron la hazaña en 2023. Esta tercera consagración en 2025 no hace más que consolidarlos como una de las parejas más exitosas y regulares dentro de la clase F18 en el país.
UNA VIDA EN EL AGUA
Para Agustín Krevisky no hay obstáculos en el agua. La sintonía entre pasión, perseverancia y compromiso lo ha llevado a construir una de las trayectorias más sólidas del yachting argentino. Su historia comienza a los ocho años en el Club Náutico Paraná, donde dio sus primeros pasos en la vela. Desde entonces, la navegación se convirtió en una parte esencial de su vida.
A los 15 años, Krevisky alcanzó uno de los hitos más grandes posibles para un navegante juvenil: se consagró campeón mundial en la clase Optimist, en Grecia. Fue un logro histórico, que colocó al joven paranaense entre los referentes del yachting mundial. Navegó hasta los 18 años de manera activa, pero luego vino un impasse natural en su carrera: se convirtió en padre, y las responsabilidades familiares y las dificultades para viajar lo alejaron temporalmente de la competencia de alto nivel.
Sin embargo, nunca abandonó el agua del todo. Durante ese período, siguió navegando en veleros cabinados, manteniéndose en forma y vinculado al deporte que lo apasiona. Ya con sus hijos más grandes y una rutina más flexible, decidió volver con todo. Fue en 2009 cuando se incorporó a la clase F18 en Buenos Aires. Al principio lo hizo como una forma de diversión, pero con el correr del tiempo, los resultados llegaron y la exigencia creció.
Krevisky comenzó a tomarse la preparación cada vez más en serio. El entrenamiento se volvió parte de su vida diaria y la mejora fue progresiva. En los últimos años, junto a Eduardo López Segura, logró títulos importantes como el propio Campeonato San Isidro Labrador y el Campeonato Argentino. En 2023, con Benítez como tripulante, volvió al primer lugar en San Isidro. Y este 2025, la historia se repitió con un nuevo triunfo que reafirma su vigencia.
Juan Martín Benítez, su compañero en esta edición, también aporta una vasta experiencia. Ambos conforman un binomio técnico, inteligente y bien sincronizado, capaz de adaptarse a los desafíos más complejos. La confianza entre ambos se nota en el agua, en cada virada, cada largada y cada definición de regata.
EL LEGADO
La victoria de Krevisky y Benítez en San Isidro no solo representa un nuevo título en su carrera, sino también una reafirmación de su lugar en la elite del yachting nacional. Competencias como esta no solo demandan destreza técnica, sino también una gran capacidad mental para mantenerse enfocados a lo largo de varios días de regatas exigentes.
El Campeonato San Isidro Labrador, con su prestigio y tradición, es una prueba exigente para cualquier navegante. En su edición 2025 participaron decenas de embarcaciones en distintas clases, como ILCA, Optimist, Soling y F18, atrayendo a lo más destacado del deporte náutico nacional. Para muchos, esta competencia es la antesala de certámenes internacionales y un gran medidor de rendimiento y proyección.
Desde Paraná, el Club Náutico no tardó en celebrar el logro de su representante. A través de sus redes sociales, destacaron con orgullo la trayectoria de Krevisky y el ejemplo que representa para los más jóvenes. Su historia es una inspiración para quienes sueñan con desarrollarse en la náutica: demuestra que, con pasión, trabajo constante y una visión clara, se pueden alcanzar grandes metas, incluso retomando el camino después de una pausa.
Krevisky, además de su perfil como deportista, también es un formador, alguien que comparte sus conocimientos y acompaña a nuevas generaciones dentro del deporte. Su figura trasciende los podios: es símbolo de constancia, humildad y excelencia.
CON PASIÓN
Con esta nueva consagración, Agustín Krevisky sigue escribiendo páginas doradas en la historia del deporte náutico argentino. Y lo hace con la misma pasión de aquel niño que descubrió la navegación en el río Paraná. Una pasión que, lejos de menguar, sigue empujándolo viento en popa hacia nuevos desafíos.
