La llegada de la ola polar a Rosario activó todos los dispositivos de emergencia social. El municipio, a través de su área de Desarrollo Humano, informó que en apenas 24 horas se recibieron 150 llamados de vecinos y vecinas alertando sobre personas en situación de calle, lo que representa un pico inusual para esta época del año.
El servicio municipal habilitó la línea 147 como canal directo para recibir alertas sobre personas que requieren asistencia inmediata, especialmente ante las bajas temperaturas que se instalaron en la ciudad desde el fin de semana. Solo el lunes, el teléfono no dejó de sonar.
Los equipos de asistencia social intensificaron los recorridos nocturnos por distintas zonas de Rosario, reforzando la entrega de frazadas, viandas calientes y kits de abrigo. El objetivo es mitigar los riesgos que supone pernoctar a la intemperie con temperaturas bajo cero.
Desde el municipio señalaron que, además del número de llamados, creció la demanda espontánea de personas que se acercan a los paradores municipales en busca de resguardo y alimento. El dispositivo “Noche Protegida”, que funciona como refugio transitorio, duplicó la cantidad de ingresos respecto a semanas anteriores.
A pesar de los esfuerzos, muchas personas se resisten a abandonar la calle, por motivos personales o por lazos con su entorno, lo que obliga a los equipos a mantener una presencia constante y ofrecer alternativas día tras día. La mayoría de las intervenciones se concentran en el centro y macrocentro, aunque también se registran alertas en barrios periféricos.

El secretario de Desarrollo Humano municipal remarcó que “cada llamado es una oportunidad para salvar vidas”, e invitó a la población a seguir colaborando con el monitoreo ciudadano. “La solidaridad es fundamental, especialmente en jornadas donde el frío puede ser letal”, expresó.
Colaboraciones
Para quienes deseen colaborar, la línea 147 sigue activa las 24 horas y también se pueden canalizar donaciones de frazadas, ropa de abrigo y alimentos no perecederos en los centros municipales de distrito.
En paralelo, las organizaciones sociales que trabajan en territorio remarcaron la importancia de articular acciones con el Estado y sostener una red de apoyo permanente. “La calle no espera, y en estas noches cada minuto cuenta”, señalaron desde uno de los grupos voluntarios que recorren la ciudad.
El fenómeno climático, que se espera se mantenga durante los próximos días, mantiene en alerta a las autoridades municipales. El monitoreo continuará en tiempo real para anticipar respuestas y evitar tragedias, mientras la comunidad redobla su compromiso para enfrentar juntos la emergencia del frío.
