Dos actores de forma alternativa llevan adelante sus interpretaciones de una misma historia, la del boxeador Vendaval en el momento decisivo de su carrera. Flavio Román Esteban y Khamil Abdel Nazer son los intérpretes, cada uno en su función. Entrevista con Gonzalo Ortiz, el creador y director de la obra donde Vendaval se planta para exponerse, esquivar las dificultades, soportar los golpes de la vida y esperar la campana para el próximo round.

En primera persona
– En el arte hay grandes manifestaciones de historias de boxeadores, como los cuentos “Torito” (Julio Cortázar), “Los que vieron la zarza” (Liliana Heker) o las películas Toro Salvaje (Martín Scorsese, 1980), la inolvidable saga de Rocky, etc. ¿Tuvieron alguna influencia en la matriz creativa de «La balada de Vendaval”?
-Más que basarnos en otras creaciones artísticas sobre boxeo, nos dejamos influenciar por el deporte en sí. Las historias de vida, la búsqueda del éxito, las veladas deportivas que vemos.
La mayor influencia para realizar esta obra la sacamos de boxeadores famosos como Loche, Ringo Bonavena, Galindez y más actuales como el Chino Maidana, Matthysse, Coton Reveco y Maravilla Martinez y otros no tan famosos. El que más nos llamó la atención por su atractiva vida arriba y abajo del ring es Martillo Roldán. Por eso se nos ocurrió que Vendaval sea fanático de él y nos permitimos adueñarnos de algunas de sus anécdotas.
-¿Por qué pensás que sigue siendo atrayente contar una buena historia de boxeo?
-Creemos que a los espectadores les va a resultar atrayente la historia de búsqueda de Vendaval, más allá del boxeo, en cualquier deporte, nos atraen estas historias de vida que a pesar de los golpes que reciben en el camino, buscan soluciones. Nos abocamos sobre todo a investigar en la vida de boxeadores a los que el contexto los condiciona para sus trayectorias, que en algunos casos fue buena y en otros no tanto. Lo atractivo en esta historia es que el espectador se conmueva o se emocione con lo que Vendaval les cuenta; sus miedos, sus preocupaciones, sus hazañas, sus relaciones.
Confiamos que el público puede verse reflejado en la lucha de Vendaval, el relato de su pasado, la familia, la infancia y sus comienzos. El presente y la manera de afrontar lo que viene. Esta balada es una historia de vida y las formas que se afrontan para sobrellevarla.
-¿Cómo es la experiencia de dirigir un unipersonal, pero a la vez interpretado por dos actores diferentes al mismo tiempo?
-Esta experiencia, donde proponemos dos versiones de una misma historia, nos resulta valiosa porque nos dio la posibilidad de indagar y entrenar actoralmente con dos sentidos muy diferentes. Es como si fueran dos boxeadores con un mismo texto. En la misma noche vemos diferentes versiones, ya que cada actor le da su impronta. Como director me permití proponer muchas variantes. A veces, en la dirección apabullamos a los actores para probar distintas cosas, ahora, teniendo dos actores, se podía dosificar estos pedidos. Fue un proceso que llevo más de un año, me tomé el tiempo para encontrar con cada actor su Vendaval. Claro que fue un desafío que pudimos sobrellevar porque trabajamos juntos hace mucho, nos conocemos y confiamos en nosotros.
-¿Qué te llevó a elegir a dos actores?
-Surgió en el mismo proceso. Empezamos ensayando con Khamil mientras Flavio hacia la asistencia técnica. La obra requiere de la minuciosa asistencia técnica para manejar dispositivos escénicos que sorprenden al espectador, por lo que Flavio como técnico estaba muy presente. La dinámica que se logró en el trabajo hizo que ambos conocieran en detalle el trabajo del otro y así se nos ocurrió que podía ser una buena idea ver que pasaba si invertíamos roles. Un unipersonal con dos actores. Al ver que eran tan diferentes las propuestas de cada uno nos dimos cuenta que más que un unipersonal con dos actores teníamos dos versiones de una misma historia.
-¿Hubo una búsqueda estética que los emparentara a la hora de la elección?
-Al contrario, lo que queremos mostrar es la diferencia. Cómo un mismo texto puede variar, incluso en los sentidos. Contar cosas diferentes con las mismas palabras, por eso profundizamos en las características individuales que cada actor propuso. Lo que emparenta las dos versiones es la escenografía y la búsqueda estética. Ambos Vendavales entrenan en el mismo espacio. Una cajita negra que contiene el ring; las cuatro esquinas creadas con los mismos objetos y algunas variaciones en el vestuario.
El equipo de trabajo
Gonzalo Ortiz es egresado de la Escuela Provincial de Teatro “Ambrosio Morante”. Se desempeña sobre todo como director y dramaturgo. Entre las obras en que participó, podemos destacar “No lo pienses dos veces” (Premio Mejor Actor Fiesta Provincial de Teatro 2018) y “Alta la Mínima” con más de 15 años en cartel a sala llena.
Khamil Abdel Nazer es actor Egresado de la Escuela Provincial de Teatro “Ambrosio Morante”. Diseñador de montajes lumínicos y programador. Actuó en “La Pampa enzombrecida”, “Maleducades Todes” y “Pedrito del Litoral”.
Flavio Román Esteban es actor, también Egresado de la Escuela Provincial de Teatro “Ambrosio Morante”. Coordina talleres de Stand Up y teatro infantil. Actuó en “El tesoro sin oro” de importante gira nacional, “Vai tomar no cu” y “Cuestión de Códigos. Camino al éxito”, entre otras. Es creador de contenido en redes.
Los tres, Flavio, Khamil y Gonzalo, trabajaron juntos en “No lo pienses dos veces”, Alicia en el país de Irma y Alta la mínima.

Sinopsis
En una sociedad que mide el valor de las personas según el éxito profesional que se les asigna, la presión por alcanzar una meta que siempre está un paso más allá se vuelve insostenible. Es en ese lugar donde surgen las vías de escape, de distracción. En el mejor de los casos, los vínculos, los afectos. En el peor, las adicciones, todo lo que aturde. Es en este contexto donde todos nos enfrentamos a una decisión crucial: la aceptación de lo que uno es, con todo lo que conlleva. O mirar para otro Iado y seguir esquivando sin éxito problemas y responsabilidades. Por qué hacer dos versiones: frente a una misma situación se puede reaccionar de muchas maneras. La propia subjetividad de cada intérprete impide que sean iguales.
Ficha
Dramaturgia y dirección: Gonzalo Ortiz
Actúan: Flavio Román Esteban y Khamil Abdel Nazer (alternando en cada función)
Funciones
Días: Sábado 22 y domingo de 23 de noviembre.
Hora: 20:30 horas.
Lugar: Sala La Morada (San Martín 771 P.A)
Consultas y anticipadas: 341 6766135
