Una agente de policía de 25 años, María José San Martín, es intensamente buscada desde el viernes 12 de diciembre en la zona de Sarmiento, Chubut. Su desaparición se produjo luego de que el vehículo oficial en el que se trasladaba quedara varado en un camino poco transitado, cerca del lago Colhué Huapi. Las fuerzas de seguridad mantienen un vasto operativo de rastrillaje que, hasta el momento, no arrojó resultados concluyentes sobre su paradero.
La desaparición de la uniformada
La desaparición de María José San Martín, una oficial de policía de 25 años de edad, ha movilizado a las fuerzas de seguridad y a la comunidad de Sarmiento, en la provincia de Chubut. La joven fue vista por última vez el viernes 12 de diciembre en la zona norte del lago Colhué Huapi, luego de que el vehículo oficial en el que se trasladaba quedara inmovilizado en un tramo arenoso y de escaso tránsito.
Las circunstancias del extravío
Según los informes emitidos por fuentes oficiales, la agente San Martín se encontraba junto a una compañera cuando el rodado no pudo avanzar debido a la arena acumulada en la orilla del lago. Tras varios intentos infructuosos para liberar el automóvil y al no disponer de señal de telefonía móvil, ambas uniformadas decidieron iniciar una caminata con el propósito de hallar cobertura y poder comunicarse. La compañera de San Martín logró retornar por sus propios medios a la localidad de Sarmiento, donde de inmediato dio aviso a las autoridades. Sin embargo, la joven agente no regresó al punto donde habían dejado el vehículo oficial. Ante esta situación, un efectivo policial local se dirigió al lugar y constató la ausencia de San Martín, lo que impulsó la intervención inmediata de la División Policial de Investigaciones (DPI) y la activación del protocolo para casos de desaparición de personas.
El operativo de búsqueda
Desde el momento de la denuncia, se desplegó un vasto operativo de búsqueda que integra la participación de las comisarías locales, personal especializado en rescate, drones equipados con cámaras de alta resolución y canes adiestrados en rastreo. El dispositivo abarca distintos recursos técnicos y humanos, con el propósito de cubrir la mayor extensión posible del terreno en la zona donde la oficial San Martín fue vista por última vez. Las tareas de rastrillaje incluyen recorridos a pie por tramos de difícil acceso y la supervisión aérea mediante drones, que permiten la exploración de amplias áreas. El entorno natural de la región, caracterizado por extensos arenales y una vegetación dispersa, ha presentado significativas dificultades para las pesquisas, sin que hasta el momento se hayan obtenido pistas concluyentes sobre el paradero de la uniformada.
Descripción y llamado a la solidaridad
Desde la División Búsqueda de Personas, las autoridades difundieron la descripción física de la oficial con el fin de facilitar su localización. Se indicó que María José San Martín mide aproximadamente 1,60 metros de altura, posee una contextura delgada, tez morena, ojos marrones y cabello largo, lacio y castaño. Asimismo, se ha habilitado un número de contacto del área de búsqueda y se recordó a la comunidad la disponibilidad del 101 de emergencias y de las comisarías locales para recibir cualquier dato o información que pueda contribuir a la investigación. Las autoridades han solicitado expresamente la asistencia de la población, instando a pescadores, vecinos y transeúntes que pudieran haber circulado por la zona en las últimas horas a reportar cualquier novedad. La amplia difusión de su descripción busca activar todas las alertas posibles en el entorno rural.
El desafío geográfico
La zona norte del lago Colhué Huapi, un sector reconocido por sus caminos arenosos y con una cobertura de telefonía móvil escasa o nula, representa un considerable desafío logístico para el desarrollo del operativo. La interrupción de la señal en vastos sectores del trayecto complejizó la situación inicial, impidiendo que las uniformadas pudieran comunicar su ubicación de manera oportuna. Las condiciones del terreno también han restringido la movilidad de los vehículos de apoyo, obligando a que una porción considerable de las tareas de rastrillaje se efectúen a pie o mediante la utilización de drones, los cuales permiten sobrevolar y observar extensas áreas desde el aire.
