Maíz, trigo y girasol impulsan la campaña 2025/26 a la mayor cosecha de granos de la historia

Tras varios ciclos de sequía y volatilidad climática, la campaña agrícola 2025/26 se perfila como un hito para el sector argentino, al proyectar el mayor volumen de granos de su historia. Con rendimientos récord en trigo y cebada, una sólida recuperación del maíz y la expansión del girasol, el agro busca potenciar las exportaciones y afianzar su rol como principal generador de divisas para la economía argentina.

Un panorama alentador para el campo: la campaña 2025/26 se perfila como histórica

La campaña 2025/26 se encamina a marcar un hito para el sector agropecuario argentino, especialmente para la región productiva de Santa Fe. Tras una sucesión de ciclos críticos, afectados por primaveras secas, heladas tardías y tres eventos consecutivos de «La Niña» que llegaron a agotar los perfiles de humedad en los suelos de la zona núcleo y más allá, el nuevo ciclo encuentra al sistema productivo con una recomposición hídrica significativa y condiciones climáticas sensiblemente más favorables. Los productores ven con renovado optimismo el horizonte, a la espera de consolidar los buenos rindes promedio proyectados.

La cosecha fina sienta las bases del récord

El punto de partida de este ciclo prometedor estuvo dado por los cultivos de invierno. Las abundantes precipitaciones que se registraron durante el otoño y el inicio del invierno en gran parte del país, incluyendo el centro-norte santafesino, permitieron una siembra óptima y un excelente desarrollo inicial. Y aunque en algunas zonas se registraron excesos hídricos puntuales, el balance nacional fue ampliamente positivo. De esta manera, la trilla de trigo se estima en 27,7 millones de toneladas y la de cebada en 5,6 millones, ambos configurándose como máximos históricos, superando con holgura el récord triguero previo de la campaña 2021/22, según estimaciones del sector, en línea con reportes como los de la Bolsa de Comercio de Santa Fe o la BCR.

El maíz lidera la recuperación de la cosecha gruesa

A diferencia de lo que sucedió en campañas anteriores, donde el buen desempeño de la fina a menudo era seguido por un verano seco, en esta ocasión la situación se mantuvo favorable. Por el contrario, las lluvias continuaron durante la primavera y el inicio del verano, fortaleciendo significativamente las perspectivas para la cosecha gruesa. En este marco, el maíz se posiciona como uno de los grandes protagonistas de la campaña: con un rebote en el área sembrada y una mayor adopción de variedades tempranas, la producción podría alcanzar los 61 millones de toneladas. De confirmarse, sería un incremento interanual del 22% y un nuevo récord histórico para el cereal.

Reconfiguración del área agrícola en la región productiva

Este avance del maíz y del girasol se da, en parte, en detrimento de la soja, cuya superficie sembrada se reduciría en 1,4 millones de hectáreas, alcanzando un total de 16,4 millones en todo el país. Con ello, la producción de la oleaginosa se proyecta en 47 millones de toneladas, lo que representaría un 5% menos que en el ciclo previo. El girasol, en cambio, muestra un fuerte impulso, con una expansión del 13% en el área sembrada, hasta alcanzar los 2,7 millones de hectáreas. Este nivel, el mayor del siglo, proyecta una producción estimada superior a las 5,5 millones de toneladas, consolidando su presencia en las rotaciones agrícolas.

Producción récord y fuerte impacto exportador para el país

Con estos guarismos preliminares, que aún podrían ajustarse, la producción total de granos en la campaña 2025/26 podría alcanzar 154,8 millones de toneladas. Este volumen representa un 12% más que en la campaña anterior y se convertiría en el mayor volumen de la historia, superando las 141,5 millones registradas en el ciclo 2018/19. Este salto productivo permitiría exportaciones por unas 110 millones de toneladas entre granos y subproductos, lo que también constituiría un máximo histórico para el complejo agroindustrial.

En términos de valor, y si bien los precios internacionales muestran una tendencia más moderada en el mercado global, el mayor volumen de producción y exportaciones proyectadas generaría ingresos por cerca de 36.800 millones de dólares. Este aporte consolida al agro como el principal proveedor de divisas del país y un pilar central para la economía argentina de cara a 2026.


Te puede Interesar