La Plazoleta Fragata Sarmiento, en la esquina de Juan de Garay y San Martín de Santa Fe, se transformó en un foco de conflicto vecinal. Hace casi un año, el histórico espacio público, antes un lugar de descanso, está «acaparado por trapitos», generando disturbios diarios y reclamos de los residentes sin una solución a la vista.
Una esquina sin paz: el calvario de vecinos en Juan de Garay y San Martín
Hace casi un año, quienes residen en la esquina de Juan de Garay y San Martín, en pleno corazón de Santa Fe, vienen denunciando una preocupante situación. Los disturbios diarios en la plazoleta de la zona no cesan, con consumo de alcohol, peleas y pedidos de dinero que deterioran la convivencia y el uso del espacio público. Vecinos ya habían advertido a El Litoral sobre estos problemas, pero la realidad actual demuestra que la situación persiste, sin cambios significativos.
El testimonio de Pablo: «ya no podemos usar los bancos»
Pablo, residente a metros de la Plazoleta Fragata Sarmiento, relata con una mezcla de cansancio y resignación que la escena se repite desde hace casi once meses. «La situación se volvió insoportable; ya no podemos usar los bancos de la plaza porque siempre hay alguien peleando o molesta a quienes pasamos por ahí», comentó a El Litoral. Explicó que el lugar «se llena de gente que se embriaga, se pelea y molesta a los vecinos», impidiendo el disfrute del espacio.
Entre las personas que protagonizan estos episodios, se encuentran hombres mayores en situación de calle, lo que, según Pablo, «tampoco deja de ser parte de una problemática social más amplia». La rutina de enfrentamientos y pedidos de dinero, dirigidos especialmente a quienes circulan o estacionan motos en la zona, se ha transformado en una fuente de tensión constante. «Hay uno que, cuando está alcoholizado, le dice cosas a una vecina. A mi madre no le dice nada porque estoy yo», puntualizó Pablo.
Intervenciones limitadas y el deterioro del espacio
A pesar de que la Municipalidad ha intentado recuperar la plazoleta en distintos momentos, incluso con el regreso de los placeros, y de que personal acude recurrentemente a limpiar el área, los problemas persisten. Los vecinos observan con preocupación cómo estas personas orinan en la plazoleta, abandonan botellas y latas, e incluso han dañado el mobiliario. «Uno de los bancos está sin una de las maderas, no sé quién la habrá roto», relató Pablo con indignación, evidenciando el deterioro constante.
La presencia policial, una imagen que se repite
Hace pocas noches, sobre calle Juan de Garay, a metros de San Martín, cinco patrulleros se hicieron presentes, cortando la escena con sus luces encendidas. Uniformados descendieron rápidamente e identificaron y aprehendieron a varios «trapitos» en plena vía pública. Esta secuencia, que ocurre en el comienzo de la Peatonal San Martín, se ha convertido en una postal habitual para los vecinos. Si bien los operativos policiales logran ordenar la esquina por unas horas, el paso del tiempo suele devolverla al desborde.
El pedido de los vecinos: una solución integral
El reclamo de los residentes de la zona apunta a una intervención más sostenida por parte de la Municipalidad y las autoridades. Solicitan no solo un mayor patrullaje policial, sino también políticas públicas que articulen la asistencia social, el mantenimiento urbano y estrategias efectivas de recuperación del espacio público. El deseo compartido es que la Plazoleta Fragata Sarmiento vuelva a ser un lugar donde las familias puedan sentarse tranquilas, los niños jueguen sin riesgos y las personas mayores caminen sin tensiones, recuperando así la paz en este importante punto de la ciudad.
