El Ministerio de Salud de Entre Ríos alertó sobre el repunte de consultas por gastroenteritis durante el verano, un período donde resulta crucial extremar los cuidados preventivos, especialmente en niños. La cartera sanitaria provincial subrayó la importancia de la vacunación contra el rotavirus, una higiene adecuada y la consulta médica temprana para evitar complicaciones y la deshidratación.
Cuál es la advertencia del Ministerio de Salud provincial ante el verano
El Ministerio de Salud de Entre Ríos ha emitido un recordatorio institucional sobre el incremento de consultas por gastroenteritis durante la temporada estival. La cartera sanitaria subraya la importancia de implementar medidas preventivas para mitigar la incidencia de estos cuadros, que afectan de manera particular a la población infantil.
Qué es la gastroenteritis y cuáles son sus síntomas
Expertos del área de Infancia de la Dirección de Salud Materno Infanto Juvenil, bajo la órbita de la Dirección General de CONE y Regionalización Perinatal del Ministerio de Salud provincial, detallaron que la gastroenteritis constituye una inflamación del tracto digestivo. Esta afección se manifiesta con síntomas característicos como vómitos, diarrea, episodios febriles y dolor abdominal. Es una patología prevalente, especialmente entre los niños, identificándose por deposiciones frecuentes con heces de consistencia blanda o acuosa, pérdida del apetito, cólicos y, críticamente, deshidratación producto de la significativa pérdida de líquidos.
Cómo prevenir la gastroenteritis en la provincia
La estrategia primordial para la prevención de los cuadros más severos de gastroenteritis incluye la vacunación contra el rotavirus, contemplada en el Calendario Nacional de Vacunación con carácter obligatorio y gratuito, administrada a los dos y cuatro meses de vida. Adicionalmente, las autoridades sanitarias enfatizan una serie de medidas preventivas vinculadas a la higiene personal y la manipulación de alimentos. Entre ellas se destaca el lavado frecuente de manos con agua y jabón, el consumo de agua segura –potable o previamente hervida– y la adecuada higiene de frutas y verduras, recomendando que estas últimas sean cocidas y las frutas, peladas u horneadas. Asimismo, se insta a la cocción completa de carnes, evitando el consumo de carnes rojas o crudas, y al uso de utensilios diferenciados para manipular carne cruda y otros alimentos. La prevención se extiende al mantenimiento de animales domésticos en buen estado de salud y desparasitados, así como a evitar el consumo de alimentos refrigerados si no se ha garantizado la cadena de frío. Finalmente, se subraya la importancia de continuar con la lactancia materna, dado que reduce el riesgo de agravamiento o prolongación de la diarrea, pudiendo incluso incrementarse la frecuencia de las tomas.
Qué tipo de alimentación se recomienda para el manejo de la enfermedad
Durante el transcurso de la enfermedad, resulta fundamental adoptar una dieta de tipo astringente, la cual contribuye a la normalización de la digestión y la absorción de nutrientes, favoreciendo además la hidratación del paciente. En este sentido, se debe evitar el consumo de azúcares, grasas, frituras, snacks y bebidas azucaradas, entre otros productos. Asimismo, las autoridades sanitarias desaconsejan las infusiones como los tés de manzanilla, anís y paico, dado que su ingesta podría inducir intoxicaciones, lo que agravaría el cuadro clínico de base.
La importancia de la consulta temprana a los centros de salud
Finalmente, desde el ámbito sanitario se recalca que la gastroenteritis es una enfermedad prevenible que, no obstante, puede generar un alto impacto en la salud pública si no se aborda adecuadamente. Por ello, la consulta precoz en el centro de salud más cercano se torna indispensable para prevenir complicaciones y asegurar una pronta recuperación.
