Récord de visitantes en el Complejo CODE de Santa Fe y variada agenda nocturna este verano

El Centro Observadores del Espacio (CODE), ubicado en la Costanera Oeste de Santa Fe, despliega su agenda de actividades para la temporada de verano. La propuesta ofrece funciones de planetario, observación astronómica y recorridos por museos interactivos, configurándose como una alternativa para el turismo familiar y la divulgación científica local.

Una propuesta veraniega para toda la familia

El Complejo Astronómico CODE (Centro Observadores del Espacio), ubicado en la Costanera Oeste de Santa Fe, continúa siendo un punto de encuentro clave durante las noches de verano para quienes buscan una experiencia que combine ciencia, aprendizaje y entretenimiento familiar. Sus funciones de planetario, las observaciones astronómicas y los museos interactivos atraen tanto a vecinos santafesinos como a visitantes de otros puntos de la región. El director del CODE, Jorge Coghlan, destacó que el complejo ya superó las 56.000 visitas antes de diciembre en 2025, un número impulsado fuertemente por contingentes escolares que llegaron desde diversos puntos de la provincia, incluso desde el sur santafesino, como Rosario. Estos grupos escolares y turísticos han consolidado al CODE como un atractivo fundamental en el circuito local.

El planetario: un viaje inmersivo al universo

El planetario sigue siendo el punto central y uno de los más convocantes del complejo. Funciona como un microcine que, gracias a su avanzada tecnología de proyección inmersiva, transporta a los espectadores a través del universo. Durante esta temporada de verano, las funciones se programan todas las noches desde las 20, sin un horario fijo de cierre, ya que se adaptan a la cantidad de público y a las condiciones climáticas del momento. Cada sesión dura aproximadamente 30 minutos y se repite varias veces por noche. Las proyecciones abarcan contenidos didácticos sobre el sistema solar, nuestra galaxia y vuelos espaciales, culminando con un segmento animado diseñado para los más pequeños. Coghlan enfatizó que la propuesta es didáctica y atractiva para todas las edades, y luego de cada función, se suman otras actividades mientras la gente espera la siguiente.

Meteoritos auténticos y un recorrido por el cosmos en los museos

La experiencia en el CODE no se limita al planetario. Un momento muy apreciado por los visitantes es la oportunidad de interactuar con meteoritos reales. Tras la proyección, el recorrido guía a chicos y adultos a una sala donde pueden sostener fragmentos auténticos, sentir su peso, comprobar su composición metálica con brújulas y aprender sobre su misterioso origen en el espacio. El complejo también alberga dos museos: uno exhibe impresionantes imágenes del universo, y el otro, enfocado en maquetas, se ha vuelto un favorito para el público infantil. En este último, se pueden admirar réplicas de naves espaciales reales junto a modelos inspirados en clásicos de la ciencia ficción como Star Wars y Star Trek.

Mirando el cielo santafesino: planetas y noches especiales

El verano también brinda la oportunidad perfecta para la observación directa del cielo. Desde el CODE, los visitantes pueden apreciar planetas como Saturno y Júpiter; este último se destaca por su cercanía a la Tierra y sus cuatro lunas galileanas, visibles como pequeños puntos luminosos a su alrededor. Además, el complejo se suma a las populares noches de luna llena, conocidas localmente como la «Luna de los carpinchos de la Setúbal». Estos encuentros especiales, que ya son un clásico santafesino, convocan a una gran cantidad de vecinos y turistas, ofreciendo propuestas musicales suaves y charlas abiertas en la terraza, con la inmejorable vista de la laguna como telón de fondo.

Una experiencia completa para disfrutar el verano en la Costanera

Con una duración aproximada de una hora y media, el recorrido completo por el CODE se consolida como una alternativa ideal para disfrutar en familia, en pareja o con amigos en este verano santafesino. La propuesta logra combinar la divulgación científica con el entretenimiento y la conexión directa con el cielo nocturno, todo esto en un entorno privilegiado de la ciudad, sobre la Costanera Oeste. «Es un momento para compartir, aprender y maravillarse. Mirar la luna reflejada en la laguna no tiene precio», concluyó Jorge Coghlan, invitando a todos a descubrir las maravillas del universo.


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