Un veterano de Malvinas de Santa Fe escala el Aconcagua junto a excombatientes ingleses

En una gesta sin precedentes, un grupo de Veteranos de Guerra de Malvinas (VGM) de Argentina y Reino Unido se encuentra escalando el cerro Aconcagua, en Mendoza, en el marco de la iniciativa «Cumbre por la Paz» (Peaks 4 Peace). Esta expedición busca enviar un mensaje potente al mundo: la hermandad, la camaradería y la reconciliación son el único camino posible ante los conflictos.

Entre los nueve veteranos argentinos que participan de esta travesía se destaca la presencia de Fernando Torres, un ex combatiente oriundo de Santa Fe capital.

La comitiva está integrada por nueve veteranos de nuestro país y cuatro de Reino Unido. Ellos, quienes en 1982 fueron protagonistas de un conflicto bélico que no buscaron, hoy demuestran que las heridas pueden sanar, convirtiéndose en hermanos de la montaña. Con un promedio de 70 años, los VGM se encuentran en excelente estado físico y cuentan con asistencia médica, buscando alcanzar la mayor altura posible en el «Techo de América», que se eleva a 6.960,8 metros sobre el nivel del mar. Estaban este viernes 9 de enero en Confluencia, con destino a Plaza de Mulas Superior.

La celeste y blanca, presente en el “Techo de América”. Crédito: peaks4peace.org

El mensaje de Malvinas desde el «Techo de América»

La idea de esta expedición pacifista comenzó a tomar forma en abril de 2025, impulsada por Oscar Alberto «Chiquito» Barrios, VGM y presidente de la Asociación Cuyana Veteranos de Malvinas (Acuvema, Mendoza). En diálogo con El Litoral, Barrios comentó que en septiembre se contactaron con autoridades de Inglaterra, quienes solicitaron permiso para acompañar la gesta. «El Príncipe Harry (príncipe de Reino Unido) tiene una fundación que se dedica a acompañar a todos los veteranos de guerra del mundo. Acuvema aceptó de entrada esta propuesta», detalló.

Barrios explicó que el Aconcagua tiene varias estaciones y que el proceso de aclimatación suele durar unos 10 días, especialmente para quienes no están acostumbrados a la altura. «Hay un santafesino (Torres), gente de Buenos Aires, de Formosa… Todos tienen muy buen estado físico; los VGM hacen bicicleta, corren… Pero claro: te agarra la puna del Aconcagua, por más estado que se tenga y más joven que se sea, que cuando se llega al límite de las capacidades, ahí se dice: ‘Hasta acá llegué'». Todos los aspectos logísticos y de seguridad, desde exámenes médicos hasta seguros de vida, están en regla para garantizar la integridad de los participantes.

Fernando Torres, la historia de un veterano viajero

El veterano de guerra oriundo de la capital santafesina, Fernando Torres, tiene una historia particular. «Él, muy jovencito después de Malvinas, comenzó a estudiar inglés y recuerdo que yo le decía: ‘Pero ¿por qué estudiás inglés?’ Venía de haber sido prisionero; y justamente me contó que cuando estuvo detenido por Inglaterra, no entendía nada», relató «Chiquito» Barrios.

Orgullo. El santafesino Fernando Torres, desde una de las postas del cerro. Crédito: Gentileza

Hoy, Torres domina el inglés a un alto nivel y también habla fluidamente francés. Tras la guerra, ha vivido gran parte de su vida en el exterior, lo que quizás explique por qué no es tan conocido en Santa Fe. Se ha dedicado al Comando, es Paracaidista Militar y ha participado en numerosas misiones de paz alrededor del mundo, aportando una invaluable experiencia a esta cumbre.

De enemigos en 1982 a camaradas en la montaña

Consultado por este medio sobre la transformación de «enemigos» en la guerra a «camaradas» en la montaña, Barrios reflexionó: «Los argentinos somos muy de dar la mano, de abrazarnos, y solemos recibir en nuestras casas a grupos heterogéneos de personas y de pensamiento. Hace 44 años, nosotros estábamos en la mira de un fusil británico, y viceversa. Pero hoy, existe un acuerdo de camaradería que nos une para escalar el Aconcagua».

Los veteranos británicos comparten este sentir, afirmando que «la guerra terminó» y que, en lo personal, no querían entrar en el conflicto. Esta perspectiva común permitió comprender que las guerras solo traen desastres humanitarios. «Entonces, hacer esto es sanar las heridas, esas que quedaron de lo vivido en las islas», destacó Barrios, aclarando enfáticamente que esta gesta se realiza «más allá de que es y seguirá siendo inclaudicable el pedido de soberanía por nuestras Islas Malvinas».

Soberanía y el legado de los veteranos

Sobre el reclamo de soberanía de las Islas Malvinas, «Chiquito» Barrios dejó un mensaje claro para la ciudadanía santafesina y argentina. «Nosotros pensamos que ojalá, cada paso de este esfuerzo de hombres en promedio de 70 años, cada paso de esfuerzo hacia la cumbre del Aconcagua, muevan los corazones de nuestros gobernantes, que tienen que pelear por la soberanía nacional sobre las islas».

La infografía (hecha con IA) resume la expedición. Crédito: El Litoral

El deseo es que, «con la pluma y la palabra, como decía Sarmiento, se logre el objetivo principal de ver antes de que desaparezca el último veterano que las Islas Malvinas vuelvan a ser argentinas». Es un llamado a la acción pacífica y diplomática, respaldado por el potente simbolismo de la reconciliación entre quienes vivieron el conflicto.

Quiénes integran las patrullas

La patrulla argentina está integrada por los Veteranos de Guerra de Malvinas Oscar Barrios, Omar Rubén Godoy, Julio César Peñalba, José Luis Ameri, Horacio Javier Nuñez, Ricardo Vicente Pannunzio, Ricardo Ezequiel González, Ezequiel González (su hijo), y el veterano de guerra santafesino, Fernando Torres. Cuentan con el apoyo de un equipo de soporte.

Por su parte, la patrulla de veteranos británicos que escala el Aconcagua está conformada por Chris Jackson (2nd Battalion Parachute a regiment), Will Kevans (Welsh Guards), Stephen Crowsley (7th Gurkhas) y Gary Fortuin (9 Parachute Squadron Royal Engineers).


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