El presidente de Carsfe, Berardo Vignatti, calificó como «muy positiva» la reciente reunión de trabajo entre la mesa directiva de la entidad ruralista y el gobernador Maximiliano Pullaro, acompañado por varios de sus ministros. El encuentro, desarrollado en un ambiente distendido, abordó una amplia agenda de temas que preocupan al sector productivo.
«Hubo predisposición a analizar todos los temas llevados, en un marco distendido, y esperamos empezar a ver resultados en los próximos 60 a 90 días», señaló Vignatti en declaraciones a El Litoral. El dirigente, quien también preside la Sociedad Rural de San Justo, expresó su esperanza de que este acercamiento consolide un diálogo fructífero tras algunos desencuentros previos.
Esta fue la segunda jornada consecutiva en que el gobernador Pullaro recibió a representantes de sectores productivos. Siete días atrás, la comitiva de Fisfe, encabezada por Javier Martín, fue la visitante. En esta ocasión, los ruralistas de distintas localidades de la provincia llegaron para compartir una cena y discutir la agenda de trabajo.
Pullaro estuvo acompañado por una parte de su gabinete, que incluyó a los ministros Gustavo Puccini (Desarrollo Productivo), Fabián Bastia (Gobierno), Pablo Olivares (Economía), Lisandro Enrico (Obras Públicas) y Pablo Cococcioni (Seguridad), además de Ignacio Mántaras, secretario de Agricultura y Ganadería.
Agenda
Más allá de los aspectos relacionados con el fortalecimiento del vínculo, el ruralismo presentó una carpeta con puntos clave que requieren la intervención del gobierno provincial. Entre las principales demandas se destacan la seguridad en zonas rurales, la necesidad urgente de obras hídricas en los extremos de la provincia y en conjunto con estados vecinos, la mejora de caminos rurales, la reglamentación de leyes ya sancionadas para elevar los estándares de calidad de la producción santafesina, la conectividad en áreas rurales y la implementación de líneas de crédito específicas.
Asimismo, la entidad que nuclea a las rurales de la provincia instó a un mayor dragado del canal de acceso al puerto de Santa Fe, lo que permitiría el egreso de mayores cargas a través de barcazas hacia puertos del sur santafesino. «Sabemos que es un compromiso que lo debe hacer la Nación, pero solicitamos que el gobierno provincial evalúe su realización ante la inacción nacional en la materia», enfatizó Vignatti.
En el ámbito de la seguridad, los dirigentes expusieron la problemática de los delitos que padecen los productores en diversas localidades de la provincia, que van más allá del abigeato e incluyen robos importantes sufridos durante operaciones comerciales. El ministro Cococcioni se comprometió a establecer mesas regionales de trabajo con las entidades para analizar cada caso particular.
Respecto a las obras hídricas, el planteo ruralista se centró en la gestión de zonas como los Bajos Submeridionales, que Santa Fe comparte con Chaco y Santiago del Estero, y La Picaza, vinculado a Córdoba y la Provincia de Buenos Aires. El sector solicitó participación activa en la definición de las obras hídricas a ejecutar en el interior provincial para aportar la perspectiva de los productores.
La discusión también incluyó la situación de los caminos rurales y se exploró la posibilidad de que empresas o productores realicen aportes para acompañar inversiones específicas. Se acordaron reuniones con el ministro Olivares y su equipo para articular un mecanismo que permita estas contribuciones. «Hay feedlots o grandes tambos que necesitan garantizar la salida de sus productos y están dispuestos a colaborar», señaló Vignatti a El Litoral.
Finalmente, se abordaron las dificultades de conectividad que afectan a algunas zonas rurales de la provincia, acordándose un trabajo conjunto para identificar y desarrollar soluciones.
Un punto central de la agenda fue la reglamentación de diversas leyes santafesinas ya vigentes, como la de buenas prácticas agropecuarias. Se destacó la importancia de estas normativas para cumplir con los requisitos que exige la Unión Europea para la importación de productos desde Argentina y otros países, asegurando la competitividad y el acceso a mercados internacionales con información pública y estándares de calidad.
