Más de 60 agentes activos y retirados de la Policía de Santa Fe fueron trasladados al área de Judiciales y despojados de sus armas este martes, tras concentrarse en la Plaza 25 de Mayo de la capital provincial. Los uniformados reclamaron mejoras salariales y condiciones laborales, en una jornada de protestas que también se replicó en Rosario y otras ciudades del interior.
Protesta policial en Santa Fe: reclamos salariales y medidas de fuerza
Agentes en servicio activo y retirados de la Policía de Santa Fe, junto con personal del Servicio Penitenciario y sus familiares, llevaron a cabo una manifestación frente a la Casa de Gobierno provincial. El objetivo fue visibilizar una serie de reclamos centrados en la situación salarial y las condiciones laborales de las fuerzas de seguridad.
Despliegue de seguridad y primeros incidentes
Para resguardar el perímetro, dos patrulleros fueron apostados estratégicamente, bloqueando las calles circundantes a la Casa de Gobierno: uno en 3 de Febrero sobre San Martín y otro sobre San Gerónimo. Simultáneamente, efectivos de la Policía de Acción Táctica tomaron posición en el edificio para su custodia.
Las protestas se iniciaron anoche, con la congregación de un numeroso grupo de uniformados, incluyendo policías retirados y activos, provenientes principalmente de la fuerza de Orden Público y de la Brigada Motorizada. Según información obtenida por El Litoral, más de 60 personas fueron trasladadas al Área de Judiciales para su identificación. Posteriormente, se les retiró el chaleco antibalas y el arma reglamentaria que portaban.
La voz de los manifestantes: Liliana Ritvo
En diálogo con los periodistas, Liliana Ritvo, una policía retirada, argumentó: «El personal policial en estos momentos está en una crisis igual que la sociedad. La sociedad no tiene plata, la sociedad no tiene cobijo, no se los protege.»
Ritvo añadió que «el personal policial tiene una desventaja: porta un arma. Y cuando hace crisis en su situación social, económica y psíquica, la crisis es total. Nosotros hemos tenido muchos suicidios».
La agente retirada manifestó que «los jefes tienen que entender que el personal policial cumple múltiples funciones, no una sola. Ustedes lo pueden ver en la calle: se colabora con los enfermos, con las personas desprovistas de elementos esenciales para su vida, y en situaciones de crisis graves como una muerte, una violación o un desarraigo. Eso también afecta la psique de la persona y genera las consecuencias que vemos ahora».
Ritvo insistió en el carácter pacífico de la protesta, afirmando: «Nosotros somos los auxiliares de la Justicia, y tenemos que hacer un servicio a la sociedad y a los superiores; pero eso no quiere decir que nos obliguen a hacer cosas que no corresponden».
Escalada y respuesta gubernamental
Las demandas se habían iniciado el lunes y persistieron durante la madrugada de este martes frente a la Jefatura de Policía de Rosario. Los reclamos se centraban en mejoras salariales y en las condiciones laborales. En ese lugar, efectivos de la fuerza que patrullan la ciudad decidieron adherirse a las manifestaciones organizadas por sus allegados.
La situación no tardó en escalar y, en medio de las protestas, se ordenó el avance de la fuerza policial contra los manifestantes. En el resto de la provincia de Santa Fe también se registraron medidas de protesta, a las que se sumó la solicitud del cese de las sanciones administrativas contra quienes participaron en la movilización inicial.
Las manifestaciones se habían extendido la semana pasada a otras ciudades de la provincia, como Rosario, Vera y Reconquista, donde efectivos de la Policía de Santa Fe también decidieron salir a la calle.
Propuesta del Gobierno provincial
El jueves 5 de febrero, el ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, recibió a representantes de los movilizados en una audiencia de dos horas. En dicho encuentro, parte de los reclamos fueron considerados atendibles. Esa misma noche, el Gobierno provincial anunció un plan de acción que incluía un desembolso automático de dinero para el personal que cumple tareas en la calle.
Las mejoras económicas contemplan un plus mensual de 500.000 pesos para el personal operativo de Rosario, Santa Fe y los principales centros urbanos. Para otras ciudades consideradas de segundo rango en demanda de seguridad, los policías recibirán 250.000 pesos. Adicionalmente, se implementa un bono de 250.000 pesos para los choferes de patrulleros. La tarjeta alimentaria policial (TAP) incrementará su monto de 80.000 a 160.000 pesos mensuales. Asimismo, se actualizarán los valores de las horas extras, pasando de 5.500 a 8.000 pesos por unidad.
Además, se estableció un fondo de transporte gratuito y alojamiento sin costo para el personal que presta servicio en zonas alejadas de sus lugares de origen. Se anunció también la implementación de un programa integral de salud mental, con cobertura para el grupo familiar.
