. Los fondos provienen del Fondo Provincial de Obras Menores (Ley 12.385) y fueron confirmados tras una reunión de trabajo con el ministro de Gobierno e Innovación Pública, Fabián Bastia.
—Senador, ¿qué significa para el departamento Garay esta asignación de recursos?
—Es una noticia muy importante. Estamos hablando de una inversión histórica para nuestro departamento, que supera los $ 1.075 millones. Estos fondos permitirán a los municipios y comunas ejecutar obras y adquirir equipamiento que impacta directamente en la vida cotidiana de los vecinos. Es el resultado de gestiones sostenidas y de una planificación estratégica que venimos impulsando junto al Gobierno provincial.
—¿Cómo se gestó este acuerdo con la Provincia?
—Mantuvimos un encuentro muy productivo con el ministro Fabián Bastia, donde repasamos las prioridades de cada localidad. Se trabajó con mucha celeridad administrativa para que los recursos se aprueben y lleguen cuanto antes al territorio. El Fondo de Obras Menores es una herramienta clave porque brinda a los gobiernos locales la posibilidad de concretar proyectos que, con recursos propios, serían muy difíciles de afrontar.
—¿Cuáles son las localidades beneficiadas y en qué se invertirán los fondos?
—La distribución responde a las necesidades que cada administración presentó ante la Comisión de Obras Menores. Helvecia recibirá $ 407.591.827 para continuar con planes de urbanización y mantenimiento. Santa Rosa de Calchines contará con $ 284.682.009 destinados a infraestructura prioritaria. Cayastá tendrá $ 199.628.877 para fortalecer su capacidad operativa. Colonia Mascías dispondrá de $ 92.546.739 para mejoras comunales, y Saladero Cabal recibirá $ 91.227.686 para atender necesidades urgentes. En todos los casos hablamos de obras públicas, compra de maquinaria y mejoras en servicios esenciales.
—¿Qué impacto concreto espera que tengan estas inversiones?
—El impacto es múltiple. Por un lado, mejora la infraestructura y los servicios, lo que eleva la calidad de vida de los habitantes. Por otro, genera empleo local, porque muchas de estas obras se ejecutan con mano de obra de la zona. Además, el equipamiento que se adquiere queda como patrimonio de cada comunidad, fortaleciendo la capacidad de respuesta de los gobiernos locales.
—Se habla de un trabajo articulado entre distintos niveles del Estado…
—Exactamente. Este avance es fruto de la articulación entre el Poder Ejecutivo provincial, la Cámara de Senadores y los intendentes y presidentes comunales. Cuando trabajamos de manera coordinada, la burocracia no frena el progreso. Nuestro objetivo es acompañar a cada localidad en su planificación y asegurar que las herramientas provinciales lleguen a quienes más las necesitan.
—¿Cómo evalúa el rol de la Ley de Obras Menores en este proceso?
—La Ley de Obras Menores ha demostrado ser, a lo largo de los años, una de las herramientas más eficientes para las localidades de segunda categoría y comunas de la provincia. Permite una ejecución ágil y focalizada en necesidades concretas. Para el departamento Garay es fundamental, porque nos ayuda a sostener un camino de crecimiento continuo.
—Finalmente, ¿qué mensaje le gustaría transmitir a los vecinos del departamento?
—Que seguimos trabajando con compromiso para que Garay continúe desarrollándose. Estas inversiones no son un punto de llegada, sino un paso más en un proyecto a largo plazo. Queremos comunidades más fuertes, con mejores servicios y oportunidades para todos. Y eso se logra con gestión, diálogo y trabajo en equipo.
