El Dr. Amado “Tato” Labriola es el jefe del servicio de pediatría del Hospital Santa Rosa de Chajarí y señaló que el mayor problema que padece el nosocomio, hace varios, es la guardia. El profesional explicó que, hace unos años, “las guardias eran fijas, lunes, martes y así, mientras que los fines de semana eran rotativas. Pero el número de pediatras comenzó a disminuir, se comenzó a traer pediatras de afuera, pero a medida que pasan los años, también se nos pasan a nosotros y no nos da el físico ni la mente para hacer tres guardias por semana como venimos haciendo”.
Labriola aclaró que cuentan con excelentes profesionales, “pero a los que no les interesa hacer guardia, y no es algo obligatorio” dijo el jefe del servicio de pediatría y añadió, “es una voluntad de cada uno, al menos hasta ahora, salvo que salga algo desde el Ministerio de Salud, pero hasta el momento es según el deseo de cada profesional”.
Vale señalar que las guardias son pasivas, es decir que no requieren que el profesional permanezca en el nosocomio, “generalmente los que la realizan quedando en el hospital son los profesionales que vienen de otro lado”. Labriola explicó que las guardias consisten en “consultorio por la mañana, se controlan todos los recién nacidos, sea por parto natural o cesárea, y se dan las altas, y se ven las atenciones de guardia que sean requeridas, además de estar atentos a los llamados cada vez que te requieran y asistir si es necesario”. En este punto valoró el rol de enfermería, “tenemos un servicio de enfermería impecable en el hospital, que nos permite trabajar cómodos, en Chajarí tenemos 40 minutos de plazo para llegar al estar de guardia, y las enfermeras asisten mientras tanto”.
MOTIVOS
Pero el trabajo no queda ahí, el profesional explicó que, en los casos en los que se realizan traslados, “tenemos que ir nosotros con los niños, no puede ir otro profesional, y ahí quedan hasta ocho o nueve horas sin pediatra de guardia. Lo mismo sucede cuando se pide colaboración desde la justica por casos que requieran el control de un menor”.
Para consultorios son entre seis y siete pediatras, “y de esos somos pocos los que hacemos guardia, y los que hacen piden sólo 12 horas por semana, lo que es muy poco, lo ideal es que hagan al menos 24 horas por semana y colabore con un fin de semana al mes, pero hoy no lo estamos logrando, no lo logro yo como jefe de área ni tampoco desde la dirección”.
Al ser consultado por los motivos de esta negativa, Labriola reconoció que “las guardias se pagan poco, es verdad, pero no creo que sea ese el motivo”. Más allá de eso reconoció que sería importante que se aumente el valor, “fundamentalmente por los profesionales más jóvenes, que consultan y cuando saben cuánto se paga, dan media vuelta y se van donde les pagan el doble o hasta el triple”.
En cuanto a las posibles respuestas o soluciones por parte de las autoridades dijo que “el secretario de salud está enterado del tema, a todos los que pasaron se les informó, pero te dan respuestas lábiles, para hoy y mañana ya no alcanza”.
PROBLEMÁTICA NACIONAL
La Sociedad Argentina de Pediatría señaló en distintas oportunidades que hay una disminución en el número de pediatras, y remarcó que el panorama es muy complejo e incluye una disminución sostenida de postulantes a las residencias de pediatría, neonatología y terapia intensiva pediátrica. Además, una fuerte precarización de las condiciones laborales de los residentes, marcada por salarios insuficientes, falta de cobertura social adecuada y condiciones edilicias inadecuadas. Y por último la “pérdida del valor formativo de la residencia”, la cual se ve cada vez más desplazado por la necesidad de cubrir demandas asistenciales urgentes.
El resultado directo y preocupante, según la SAP, es que “cada vez menos jóvenes eligen formarse como pediatras, y quienes lo hacen enfrentan condiciones formativas y laborales que dificultan su desarrollo profesional”.
