Rosario Central venció 2-1 a Gimnasia en el estadio Juan Carmelo Zerillo por la fecha 7 del Torneo Apertura: el local pegó primero con Nacho Fernández, pero la visita lo dio vuelta con Enzo Giménez y Gastón Ávila.
Gimnasia salió con intensidad y encontró rápido el 1-0: Nacho Fernández aprovechó una acción en el área y abrió el marcador en el inicio, en una tarde que pintaba favorable para el equipo platense.
Más allá del gol, el Lobo tuvo momentos para estirar la diferencia, pero entre la falta de precisión en la puntada final y algunas intervenciones del arquero Jeremías Ledesma, el partido llegó al descanso con una ventaja mínima.
El quiebre: Central ajustó piezas y lo empató rápido
En el segundo tiempo, Rosario Central corrigió posiciones, ganó metros y empezó a jugar más cerca del área rival. La reacción se reflejó en el marcador con el 1-1 de Enzo Giménez a los 52’, que cambió el ánimo del encuentro y obligó a Gimnasia a rearmarse.
Con el empate, el Canalla se animó a más: encontró asociaciones por bandas y tuvo un rol activo Ángel Di María, que participó en varias acciones ofensivas y generó situaciones de peligro.
El golpe final: Ávila y un triunfo clave en la previa del clásico
Cuando el partido entraba en su tramo decisivo, Central capitalizó su mejor momento y llegó al 2-1 con Gastón Ávila (75’) para sellar la remontada en La Plata.
El triunfo le permitió al equipo de Jorge Almirón sumar tres puntos valiosos y llegar fortalecido a una semana marcada por la cercanía del clásico rosarino.
Para Gimnasia quedó la sensación amarga de un partido que empezó a pedir de boca y se le escapó por detalles; para Central, en cambio, fue una victoria de carácter, de esas que suelen pesar en el tramo medio del torneo y, sobre todo, en la antesala de un clásico.
