A las 7.07 de este jueves, cuando la luz empezaba a afirmarse sobre el Paraná, un grupo de efectivos que participaba del rastrillaje divisó lo que nadie quería encontrar: un cuerpo flotando en la zona conocida como El Timbó Quemado, a unos quince minutos de navegación aguas abajo de Puerto Reconquista.
La escena se inscribe en el operativo desplegado para dar con Marcelo Boschi, el empresario maderero cuya desaparición en el río había encendido las alarmas durante las últimas horas. Desde la tarde anterior, patrullas fluviales y embarcaciones particulares peinaban la zona con la mirada fija en la superficie movediza.
Desvíos naturales
Un dato no pasó inadvertido entre quienes siguen de cerca el procedimiento: la lancha de Boschi había sido ubicada antes, pero en un punto diferente, a unos 25 minutos río arriba de donde apareció el cadáver. La distancia no sorprende a los conocedores del Paraná. Las corrientes y los desvíos naturales pueden arrastrar cualquier objeto, y también un cuerpo, varios kilómetros en cuestión de horas.
El hallazgo fue realizado por personal policial que integraba el rastrillaje. Tras la localización, se iniciaron las gestiones para dar intervención formal a la Prefectura Naval Argentina, que deberá encabezar las actuaciones de rigor en este tipo de hechos en aguas navegables.
Sin confirmación oficial
Por ahora, el dato que falta es el más determinante. No hubo confirmación oficial sobre la identidad del hombre encontrado en El Timbó Quemado. Las autoridades mantienen prudencia mientras avanzan las diligencias formales. En la ribera, entre motores apagados y radios que chisporrotean, la espera se volvió espesa.
