Un caniche de ocho meses falleció tras ser agredido por dos perros de raza pitbull en el barrio Guadalupe Oeste de la ciudad de Santa Fe. El hecho, denunciado por la familia propietaria del animal, ocurrió el viernes pasado en el domicilio de Azcuénaga y Alvear.
Según el relato de Selene, dueña de la mascota, el incidente se desencadenó cuando su madre salió a la vereda para desechar la basura. En ese momento, dos pitbulls, que habrían salido de una propiedad lindera donde funciona un complejo de habitaciones en alquiler, irrumpieron en la calle. La familia indicó que es habitual que los animales aprovechen la apertura del portón vehicular para salir.
«Cuando mi mamá se dio vuelta, ya lo tenían agarrado», precisó Selene, destacando la velocidad del ataque. Un inquilino que se encontraba en el lugar intervino, logrando separar a los perros y rescatar al caniche.
El desenlace fatal
El caniche fue trasladado de urgencia para recibir asistencia veterinaria. Sin embargo, las lesiones sufridas resultaron ser de extrema gravedad. El animal presentaba múltiples heridas, incluyendo una mordida en la zona de la columna vertebral y severas inflamaciones en la boca. A pesar de los esfuerzos por estabilizarlo, el desenlace fue irreversible.
«El perrito falleció a las tres de la madrugada», informó Selene con pesar. Los veterinarios habían anticipado que, aún de sobrevivir, las lesiones podrían haberlo dejado sin movilidad en las patas traseras.
Reclamos y antecedentes
Tras el episodio, la familia damnificada contactó a la policía y solicitó que el propietario de los pitbulls se hiciera cargo de los gastos veterinarios. No obstante, la respuesta recibida, según denuncian, fue desalentadora. «Nos dijeron que dependía de la voluntad del hombre si quería pagar o no», explicó la joven. Finalmente, el propietario de los perros no se hizo cargo de los costos ni volvió a contactarse con la familia.
El caso reavivó la preocupación entre los residentes de la cuadra, quienes sostienen que no sería el primer incidente protagonizado por estos animales. La familia afectada afirmó que, en oportunidades previas, los pitbulls habrían atacado a otras mascotas de la zona. Se mencionan episodios en los que los perros habrían ingresado a viviendas vecinas para agredir a animales domésticos, incluyendo otro caniche y un gato.
Preocupación por la seguridad de los niños
Más allá de la pérdida de su mascota, lo que mayormente inquieta a la familia es el riesgo que, según expresan, representan los animales al salir a la calle. En la vivienda residen niños pequeños, uno de dos meses y otro de dos años de edad. «Cuando estamos sentados en la vereda tenemos que levantar a los chicos porque si ven un animal se le van encima», explicó Selene.
Para la joven, el problema radica en la responsabilidad del propietario de los perros. «La culpa no es de los animales, es del hombre que los crió», sentenció. El episodio ha generado un clima de preocupación en el barrio, donde varios vecinos reclaman que se tomen medidas para evitar que se repitan situaciones similares.
