Arte móvil: proponen convertir taxis en galerías itinerantes en Rosario
La iniciativa de Berlande propone intervenir sólo una parte de los vehículos, lo que permitiría una implementación gradual y opcional. Fotos: gentileza

Una propuesta que combina cultura, identidad local y transporte urbano comenzó a tomar forma en Rosario. La iniciativa, impulsada por la concejala Alicia Pino junto a la taxista Bárbara Berlande, plantea transformar taxis en “galerías de arte móviles” mediante intervenciones artísticas en distintas partes de los vehículos.

La idea apunta a revalorizar el servicio de taxis en un contexto de fuerte competencia con aplicaciones de transporte, a partir de una experiencia distinta para pasajeros y conductores. Las intervenciones podrían realizarse a través de ploteos o técnicas directas sobre sectores específicos de las unidades, como puertas traseras y baúles, sin afectar la identificación reglamentaria.

En diálogo con este medio, Berlande, titular de taxis desde hace 5 años, explicó el origen de la propuesta: “Está funcionando en Buenos Aires muy bien y una amiga que trabaja allá me compartió esa experiencia. Pensé en aplicarlo acá en Rosario, donde tenemos muchos artistas y elementos de la cultura que pueden ser una oportunidad para cambiar la imagen del taxi en tiempos donde hay mucha competencia con las aplicaciones de viajes ilegales”.

Las intervenciones podrían realizarse a través de ploteos o técnicas directas sobre sectores específicos de las unidades.

“Por otro lado -prosiguió-, puede ser un estímulo para la cultura local que muestre lo que hacen y fomente el turismo de cara a los Suramericanos”.

Un cambio de imagen y de experiencia

La iniciativa de Berlande propone intervenir sólo una parte de los vehículos (baúl y puertas traseras), lo que permitiría una implementación gradual y opcional.

“Es difícil competir con la parte económica de las aplicaciones y creo que de esta forma, sólo con intervenir parte del coche, empezamos a cambiar la imagen del taxi y la que se tiene del taxista. En vez de subirse y tener una conversación sobre lo mal que está todo, podés, estimulado por la imagen del ploteo, habilitar otra conversación”, dijo la taxista.

El modelo de trabajo contempla además una instancia previa de intercambio entre el artista y el taxista. A partir de esas reuniones surgiría el diseño final, adaptado a los intereses, la historia y los gustos del conductor.

“Así también genera pertenencia. Podés tener un diseño de María Elena Walsh y, en vez de subirte a compartir comentarios al azar o conversaciones difíciles, podés meterte con algo distinto. Es otra energía”, explicó Berlande.

Cultura local y proyección turística

Uno de los ejes centrales del proyecto es la visibilización de artistas rosarinos y la construcción de relatos vinculados a la identidad de la ciudad. En ese marco, la iniciativa se proyecta también como una herramienta para potenciar el turismo, especialmente en la antesala de los Juegos Suramericanos 2026.

Foto: gentileza

Además de las intervenciones en los vehículos, prevé presentaciones públicas de los taxis intervenidos, en jornadas culturales y turísticas al aire libre, con el objetivo de generar un circuito que conecte arte, espacio público y movilidad urbana.

Durante el tratamiento de la propuesta se mencionó como antecedente una experiencia similar en la ciudad de Buenos Aires, donde el ploteo de taxis es financiado por el gobierno local y su aplicación es voluntaria.

En Rosario, se planteó que el Departamento Ejecutivo Municipal podría definir criterios para la selección de las obras, así como los lineamientos generales de implementación, garantizando que las intervenciones convivan con la normativa vigente y eventuales publicidades.


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