El Gobierno de Santa Fe informó una caída histórica en los homicidios dolosos durante el primer trimestre de 2026, con un total de 35 casos en toda la provincia. Este registro, el más bajo en años, marca un descenso superior al 70% en comparación con los períodos más violentos, como 2020 y 2023.
La consolidación de esta tendencia descendente en los indicadores de violencia fue destacada por el subsecretario de Análisis Criminal, Sebastián Montenotte, y el secretario de Seguridad Pública, Omar Pereira, durante la presentación de los datos. Desde el Ejecutivo provincial, se subrayó que, en comparación con los 135 homicidios registrados en el primer trimestre de 2014, la cifra actual representa 100 casos menos en el mismo período.
Impacto de la reducción en los principales departamentos
El descenso en los homicidios dolosos se replica en los departamentos más importantes. En Rosario, el primer trimestre de 2026 concluyó con 23 casos, una cifra que representa una baja significativa frente a los 81 registrados en 2023 y los 38 de 2025. Por su parte, el departamento La Capital contabilizó 7 homicidios en los primeros tres meses del año, en contraste con los 15 de 2025 y los 19 de 2023. En el resto de la provincia, la situación fue aún más favorable, con un registro de apenas 5 casos en el mismo período.
Desde la sede de Gobierno en Rosario, el secretario de Análisis y Gestión de la Información, Esteban Santantino, enfatizó que, si se considera el mejor registro de la actual gestión —el inicio de 2025—, la caída actual supera el 40%. Santantino añadió que estos datos constituyen «el valor más bajo desde que hay registros», superando incluso comparaciones con años que excedieron los 400 crímenes anuales.
La amenaza persistente de las armas de fuego y las medidas de control
A pesar de la caída generalizada de los homicidios, las autoridades han advertido sobre la persistente y alta incidencia de armas de fuego en estos crímenes. A nivel provincial, representan más del 77% de los casos, porcentaje que asciende al 82,6% en Rosario. La preocupación es aún mayor en el departamento La Capital, donde la totalidad de los homicidios registrados en 2026 fueron cometidos con armas de fuego, lo que subraya la urgencia de controlar la circulación de este armamento.
En respuesta a esta situación, el secretario Omar Pereira adelantó que la provincia está gestionando un acuerdo con el Registro Nacional de Armas para robustecer los controles. El objetivo es permitir la participación provincial en inspecciones a usuarios, armerías y credenciales, buscando mejorar la trazabilidad. Pereira criticó que «el despliegue del registro nacional es débil y necesitamos mayor articulación con las provincias para tener un control efectivo».
Estrategias integrales: microtráfico, allanamientos y despliegue territorial
El área de Análisis Criminal también resaltó el impacto de la ley de microtráfico y los operativos implementados en el territorio. Según Sebastián Montenotte, los allanamientos y las detenciones de bandas delictivas se están llevando a cabo en toda la provincia, no limitándose únicamente a Rosario. «Si bien los fenómenos más visibles están concentrados en el Gran Rosario, también hubo intervenciones en Santa Fe y zonas de frontera», detalló el subsecretario.
Este abordaje integral, complementado con la inversión en equipamiento policial y penitenciario, es parte del plan de seguridad impulsado por el Gobierno provincial. Entre las medidas sobresalientes figuran el régimen de detenidos de alto perfil, diseñado para impedir la coordinación de delitos desde las cárceles, y la edificación de nuevas unidades penitenciarias, como el complejo de Piñero.
Infraestructura y perspectivas a futuro para la seguridad
Respecto a la propuesta de baja de edad de imputabilidad, Sebastián Montenotte indicó que la provincia está trabajando en la adecuación de infraestructura para alojar a menores en conflicto con la ley penal, conforme a los plazos establecidos por la normativa nacional.
Asimismo, desde el Ejecutivo provincial se resaltó la mejora en los tiempos de respuesta del sistema 911, lo que ha resultado en una mayor presencia policial y una intervención más expedita ante situaciones de riesgo.
En este contexto, las autoridades subrayan la importancia de mantener las políticas actuales para consolidar esta tendencia a la baja. «Los datos son objetivos y muestran una caída sin precedentes en la tasa de homicidios», sentenció Esteban Santantino, quien enfatizó la necesidad de perseverar con un enfoque basado en información y planificación estratégica.
