El Gobierno de Javier Milei capitalizó una investigación internacional que denuncia una red de espionaje dedicada a desacreditar su gestión en Argentina, mientras la oposición buscó mantener el foco en las denuncias contra el jefe de Gabinete Manuel Adorni y la situación económica.
Los planes de descanso para el fin de semana XXL quedaron en suspenso. La agenda política argentina no cesa, y una inesperada polémica, con origen en Europa del Este y tintes rusos, irrumpió en la escena nacional.
La investigación «Ensalada Rusa»
El periodista argentino Santiago O’Donnell tituló «Ensalada Rusa» una investigación que expuso una presunta red de espías rusos, activa en Argentina desde 2024, cuyo objetivo habría sido generar climas políticos adversos. Según el informe, liderado por comunicadores internacionales y difundido en África por el medio The Continent, un grupo denominado «La Compañía» habría orquestado una campaña de contenido falso y malicioso contra el gobierno de Javier Milei, bajo la dirección de supuestos espías rusos.
La denuncia señala que, desde abril de 2024, esta organización comenzó a difundir artículos críticos en diversos medios argentinos de tendencia opositora. Las sospechas surgieron al detectarse que varios de los firmantes de dichas publicaciones no existirían, utilizando fotos generadas por inteligencia artificial, nombres falsos o imágenes de bancos de fotos. Un aspecto central de esta denuncia internacional es la presunta remuneración en dólares a quienes publicaban estos materiales. El escándalo se hizo público la noche del jueves y la polémica se viralizó durante el Viernes Santo en redes sociales y en los principales medios del país.
Dirigentes libertarios venían insistiendo con el tema Rusia desde hace tiempo. El caso de Lilia Lemoine, diputada nacional y cercana al presidente Milei, es un claro ejemplo. También existe una denuncia de Patricia Bullrich quien, en su rol de ministra de Seguridad de la Nación, advirtió sobre una red de espías integrada por rusos, venezolanos y argentinos. «Se me rieron», lanzó este viernes la ahora senadora.
Conocido el informe, y mientras la agenda nacional comenzaba a procesar los nombres de los medios presuntamente involucrados, el presidente se manifestó en redes sociales. Fiel a su estilo, Milei afirmó: «El espionaje que ha trascendido es de una gravedad institucional pocas veces vista en la historia». Y añadió: «Los ‘periodistas’ y ‘medios’ vinculados a esto son sólo la PUNTA DEL ICEBERG de algo mucho más grande». Para cerrar, Milei sentenció: «Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias para identificar a todos los actores directos e indirectos que participaron de esta red de espionaje ilegal».
En consonancia, la senadora Bullrich también utilizó las redes sociales: «Una serie de investigaciones periodísticas confirman lo que denuncié hace 6 meses: una red rusa operando para meter noticias falsas en medios y redes sociales contra el Gobierno de Milei«. Y continuó: «Lo denuncié. Se rieron. Ahora está a la vista. Debe haber algunos preocupados hoy…». Por su parte, Lemoine manifestó: «Lo vengo advirtiendo desde Abril de 2024. En redes. En medios. En el Congreso. Qué bueno que ahora cuando lo más peligroso ya pasó y ya no pueden dar el golpe, al menos se difunda. Y ojalá vayan A FONDO, porque es mucho más grave de lo que a simple vista parece». Todo esto fue aprovechado por el presidente para arremeter contra periodistas y medios, hecho abiertamente celebrado por sus seguidores.
Redes sociales
Mientras usuarios afines al gobierno celebraban en X, la red social de preferencia para el debate político, la oposición intentaba mantener las denuncias contra el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y evitar que el eje de la discusión se desplazara. En ese interín, los seguidores libertarios comenzaron a advertir que los enlaces de los artículos supuestamente falsos estaban «desapareciendo» o siendo borrados de los portales donde se publicaron. Algunos lograron capturar pantallas y guardar las pruebas, como si se tratara de una fiscalía en plena investigación. Para entonces, hubo quienes intentaron sostener el tema de las denuncias contra el Jefe de Gabinete con nuevas pruebas o el anuncio de la contratación de un estudio de abogados, pero no resultó. Las filtraciones rusas ganaron definitivamente la agenda.
Denuncia penal
El abogado Jorge Monastersky presentó una denuncia penal «por averiguación de ilícito ante indicios serios de injerencia extranjera en el sistema informativo argentino y generar desestabilización en el Gobierno» de Javier Milei. El letrado indicó que «no puede admitirse la posible intervención de estructuras vinculadas a otro país en la formación de la opinión pública».
Así lo señaló Monastersky a través de un mensaje difundido en su cuenta de la red social X, en el que manifestó: «Presenté una denuncia penal por averiguación de ilícito ante indicios serios de injerencia extranjera en el sistema informativo argentino y generar desestabilización en el gobierno del presidente Javier Milei«. «En un Estado constitucional de derecho no puede admitirse -ni relativizarse- la posible intervención de estructuras vinculadas a otro país en la formación de la opinión pública. Mucho menos cuando existen antecedentes periodísticos convergentes y un comunicado oficial del propio sistema de inteligencia que refuerza la gravedad de los hechos. Esto debe investigarse», añadió.
Además, el abogado señaló: «La difusión organizada de contenidos falsos o manipulados, con financiamiento externo y alcance regional, no es un fenómeno menor: impacta directamente en el debate público y, en contextos electorales, puede incidir en la voluntad popular. Estamos frente a una cuestión que compromete reglas esenciales del sistema democrático». «Por eso, la intervención del Poder Judicial no es opcional: es una responsabilidad», aseveró y agregó: «Investigar, esclarecer y determinar responsabilidades -sean por acción, omisión o incluso por haber sido instrumentalizados- es lo que corresponde. La soberanía institucional también se protege».
Según se informó, la denuncia fue presentada por correo electrónico este viernes ante la Justicia Federal y el impulso de la causa se fundamenta en un comunicado de la Secretaría de Inteligencia de Estado con fecha del 2 de abril de 2026. Este documento fue citado por Monastersky, en el que ya se había informado a la Justicia Federal y al Ministerio Público Fiscal sobre las actividades de una organización apodada «La Compañía», integrada por ciudadanos rusos, con recursos internacionales y nexos en Argentina.
