Ante la multiplicación de microbasurales en Santa Fe, el Concejo analiza nuevas modificaciones a la Ordenanza N° 12.632, la norma ‘anti basurales’ vigente desde 2019 que buscaba erradicar estos focos de residuos en la ciudad.
La problemática de los microbasurales persiste en varios puntos de la ciudad
La situación de los microbasurales a cielo abierto sigue siendo un desafío recurrente en la ciudad de Santa Fe, afectando la calidad de vida de los vecinos. Este diario ha documentado la aparición y el crecimiento de estos focos de contaminación en distintos barrios, evidenciando una problemática que se extiende por todo el ejido urbano.
Uno de los puntos más recientes detectados se encuentra en la intersección de Pedro Ferré y Francia, al pie de las vías ferroviarias, en barrio Barranquitas. Allí, montículos de residuos de todo tipo –bolsas domiciliarias, restos vegetales, cartones, botellas, plásticos– van ganando terreno, «comiendo» cada vez más metros cuadrados en un sector muy transitado. Además, se constató que la pavimentación de calle Pedro Ferré, en esa zona, presenta un avanzado estado de deterioro.
La problemática no se limita a este sector. En el extremo noroeste, sobre calle Teniente Loza, se ha observado un explosivo crecimiento de un microbasural en el rulo de acceso al Mercado de Abasto. Hacia la costa, en Colastiné Norte, la situación se repite con la acumulación de ramas y hojas en calles y frentes de viviendas, sumado al mal estado de las calzadas de arena, que presentan ondulaciones y sectores anegados. En San José del Rincón, la memoria de los vecinos aún recuerda la gran quema de un basural a cielo abierto ocurrida en febrero pasado, con el consecuente impacto negativo sobre la salud de los habitantes y el medioambiente de ese distrito costero.
La ordenanza actual y sus objetivos
Frente a este panorama, cabe recordar que el Concejo de Santa Fe aprobó en mayo de 2019 la ordenanza N° 12.632, que creó el “plan de erradicación de microbasurales” en la capital. Esta normativa busca la realización de acciones directas para la limpieza de los existentes y la prevención de la formación de nuevos.
La propia ordenanza define como microbasural a los «depósitos ilegales de residuos en zonas urbanas, asociados a procesos continuos de disposición de los mismos y donde la acumulación sea reincidente o permanente». Entre sus objetivos principales, se destaca la erradicación para evitar la acumulación y la sensibilización ciudadana; el control constante por parte de la Municipalidad para prevenir su reaparición; la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos, reduciendo el impacto ambiental y sanitario; y el fomento de la participación ciudadana para generar un cambio de hábitos hacia una ciudad más limpia y sana.
Un proyecto busca mejorar la gestión de residuos
Actualmente, se encuentra en tratamiento en las comisiones del Concejo un proyecto que busca modificar algunos artículos de la ordenanza N° 12.632 para reforzar su efectividad. La iniciativa propone incorporar un inciso al artículo 3, planteando el diseño y la aplicación de estrategias de intervención territorial diferenciada para la prevención y erradicación de microbasurales. Esto significa adecuar los métodos de acopio transitorio, recolección y limpieza a las características específicas de cada barrio o distrito, priorizando aquellas zonas con mayor recurrencia del problema.
Además, el proyecto pide modificar el artículo 19 para que la Municipalidad confeccione un mapa preciso de la localización de los microbasurales existentes en la ciudad. Este mapa debería incluir una evaluación de la situación actual, identificando sus causas de formación y recurrencia, los impactos ambientales y sociales, y las medidas necesarias para su eliminación y prevención. Se identificarían «zonas críticas», aquellos sectores con alta recurrencia, para aplicar estrategias de intervención específicas.
Finalmente, se propone modificar el artículo 21, estableciendo que el Ejecutivo municipal contará con 180 días para ejecutar la erradicación de los microbasurales identificados en el mapa. En las zonas críticas, se deberán aplicar estrategias específicas de intervención que incluyan métodos de acopio transitorio, recolección y mantenimiento diferenciado.
Fundamentos para una estrategia diferenciada
El proyecto cuenta con las firmas de los concejales Jorgelina Mudallel y Jorge Fernández, ambos del bloque justicialista. En sus fundamentos, los legisladores locales sostienen que la problemática de los microbasurales «no responde a una única causa ni admite soluciones homogéneas», sino que está «profundamente vinculada a las dinámicas propias de cada territorio». Por ello, consideran que se necesitan políticas públicas con capacidad de adaptación y un enfoque territorial.
Según los concejales, la experiencia demuestra que los esquemas uniformes de recolección y disposición de residuos resultan, en muchos casos, insuficientes para abordar realidades urbanas diversas. Factores como la densidad poblacional, las características urbanas, la accesibilidad, los hábitos de disposición y las condiciones socioeconómicas varían significativamente entre barrios. La iniciativa, en definitiva, busca «mejorar la implementación de una política existente, dotándola de mayor flexibilidad, eficiencia y capacidad de respuesta» ante un problema que preocupa a todos los vecinos.
