El municipio de Rafaela inició la formación de nuevos promotores ambientales. Estos se integrarán al programa «Creando Conciencia», una política sostenida desde hace 18 años en la ciudad. El objetivo es fortalecer la educación ambiental y ampliar la participación ciudadana en el cuidado del entorno.
Capacitación de nuevos promotores ambientales
El Instituto para el Desarrollo Sustentable de Rafaela (IDSR) inició la formación de un nuevo grupo de promotores ambientales. Estos jóvenes se sumarán al programa «Creando Conciencia», una iniciativa municipal con 18 años de trayectoria ininterrumpida en la ciudad, en el marco de una política sostenida de educación y concientización ambiental. La propuesta busca fortalecer una red de jóvenes comprometidos con la difusión de prácticas sustentables y el acompañamiento a vecinos e instituciones en la adopción de hábitos responsables. Su labor en los barrios es crucial, actuando como nexo entre las políticas ambientales y la vida cotidiana de la comunidad.
Las capacitaciones iniciales tuvieron como objetivo introducir a los participantes en los ejes fundamentales del trabajo ambiental local. Los contenidos abordados incluyeron la historia y el funcionamiento del IDSR, junto con una primera aproximación a la gestión integral de residuos, considerada uno de los pilares de la política ambiental rafaelina. Antonela Kern, integrante del área de Educación Ambiental del IDSR, estuvo a cargo de estos primeros encuentros y subrayó la relevancia de proporcionar a los jóvenes herramientas teóricas y prácticas para un desempeño solvente. Se prevé que la formación prosiga en las próximas semanas con módulos específicos sobre los diversos programas que el Instituto lleva adelante en Rafaela.
El programa «Creando conciencia»: casi dos décadas de impacto
A lo largo de casi dos décadas, «Creando Conciencia» se ha consolidado como uno de los principales dispositivos de educación ambiental en Rafaela. Su estrategia combina comunicación, intervención territorial y articulación institucional para fomentar cambios de hábitos en la población.
Durante 2025, el programa mostró un alcance significativo, estableciendo vínculos con más de 40 instituciones educativas y sociales, y llegando a unos 3.200 niños, niñas y jóvenes. Asimismo, los promotores realizaron visitas a más de 25.000 hogares, brindando información y acompañamiento directo a los vecinos. Estos números evidencian la magnitud y el impacto de una política pública que prioriza la continuidad y el contacto directo para generar conciencia ambiental.
Las tareas en territorio y la cercanía con la comunidad
Los nuevos promotores desarrollarán un amplio abanico de actividades en la comunidad. Esto incluye visitas a escuelas de todos los niveles y a instituciones sociales, culturales y deportivas, donde ofrecerán charlas y talleres sobre separación de residuos, reciclaje y cuidado del ambiente.
A estas acciones se suma el tradicional recorrido puerta a puerta en los barrios. Esta estrategia permite informar a los vecinos sobre los servicios disponibles en la ciudad, los puntos de disposición de residuos y las formas correctas de separación en origen, al tiempo que relevan inquietudes y canalizan consultas. El trabajo territorial abarca también la participación en recorridos por puntos verdes, la atención en dispositivos ambientales y la verificación del uso de cestos domiciliarios para evaluar la disposición de residuos en los hogares.
Educación ambiental: una política pública estratégica
Desde el municipio de Rafaela, se destaca que la continuidad del programa «Creando Conciencia» obedece a una decisión estratégica de sostener políticas públicas a largo plazo. La educación ambiental es concebida no solo como la transmisión de conocimientos, sino como una herramienta fundamental para transformar conductas y robustecer el compromiso ciudadano.
El programa se fundamenta en una premisa clara: comprender el ambiente, reconocer las problemáticas actuales y asumir la responsabilidad individual y colectiva en su cuidado. De este modo, se busca fomentar una perspectiva integral que conecte las acciones cotidianas con su impacto en el entorno y en las futuras generaciones. La incorporación de nuevos promotores refuerza la apuesta de Rafaela por la participación activa de la comunidad y el rol protagónico de los jóvenes como agentes de cambio, ante los crecientes desafíos ambientales que demandan un mayor compromiso social.
