Un derrame de mercurio en un laboratorio del Hospital María Ferrer, en el barrio porteño de Barracas, activó este jueves un operativo de emergencia y la evacuación preventiva del sector. Bomberos de la Ciudad intervinieron en el lugar y, según informaron, no se registraron heridos.
El incidente en el Hospital María Ferrer de Barracas
Un derrame de mercurio se registró este jueves en el Hospital María Ferrer, situado en el barrio porteño de Barracas, activando un operativo de emergencia y una evacuación preventiva. El episodio tuvo lugar en el primer piso del nosocomio, dentro de un laboratorio dedicado a estudios pulmonares. La detección se produjo durante tareas de mantenimiento en el área, lo que permitió aplicar los protocolos de seguridad de forma expedita. No se reportaron personas afectadas ni intoxicaciones a raíz del incidente.
Intervención de Bomberos y control de la situación
Ante la presencia de mercurio, una sustancia reconocida por sus efectos tóxicos, intervinieron Bomberos de la Ciudad de Buenos Aires. Los efectivos dispusieron la evacuación preventiva del área comprometida. Durante la inspección, equipos especializados detectaron pequeñas partículas del material acumuladas en una rejilla. Este hallazgo motivó la intensificación de las medidas de contención y la implementación de procedimientos específicos para evitar cualquier dispersión del contaminante. El operativo incluyó el aislamiento del sector y la labor de personal capacitado en el manejo de materiales peligrosos, con el fin de minimizar riesgos tanto para pacientes como para trabajadores del hospital. Pese a la alarma inicial, las autoridades confirmaron que la situación fue controlada, sin registrarse heridos ni intoxicados.
El riesgo del mercurio y los protocolos de seguridad
El mercurio es un metal pesado cuya toxicidad para la salud humana es bien conocida, especialmente por inhalación de vapores o contacto prolongado. Por ello, su manipulación en entornos como laboratorios y hospitales está regulada por estrictas normas de seguridad. Los protocolos de actuación ante un derrame establecen el aislamiento del área, la prevención de exposición y la limpieza con equipamiento específico, incluso si la cantidad derramada es mínima. En el caso del Hospital María Ferrer, el hallazgo de pequeñas partículas fue suficiente para activar el procedimiento completo, lo que subraya el nivel de precaución aplicado en estos escenarios. La ubicación del incidente en un hospital, donde coexisten pacientes, personal de salud y visitantes, reforzó la necesidad de una respuesta rápida y eficaz.
Medidas preventivas y balance del operativo
La evacuación del sector se ejecutó a modo preventivo, buscando eliminar cualquier posibilidad de exposición. Esta decisión se enmarca en los protocolos estándar para incidentes con sustancias peligrosas. El dispositivo desplegado permitió controlar la situación sin necesidad de trasladar pacientes ni afectar el funcionamiento general del nosocomio, más allá del área específica comprometida. Las autoridades continuaban evaluando el lugar para certificar la ausencia total de residuos del material y asegurar que el espacio pudiera ser rehabilitado con normalidad.
