La jueza del Tribunal de Juicio y Apelaciones de Paraná, Matilde Federik, pasó a un cuarto intermedio para analizar el acuerdo de juicio abreviado que le presentaron la fiscal, Sofía Patat, y el defensor Boris Cohen, que asiste a Kevin Valiente, de 29 años, trabajador de una aplicación de transporte, oriundo de Buenos Aires, luego del cual dará a conocer su resolución en el plazo de Ley.
El acuerdo comprendió el cumplimiento de dos años de prisión de ejecución condicional más la observación de normas de conducta, junto a la realización de tareas comunitarias por el plazo de 120 horas globales que podrá cambiar por la realización de un taller u oficio de su elección. Además, se le impuso la prohibición de ingresar a Paraná por el plazo de la condena y la de avisar a las autoridades si va a salir al extranjero.
Fiscalía consideró como atenuantes de la pena que Valiente no tiene antecedentes condenatorios y reconoció su responsabilidad en el hecho. Como agravantes mencionó la gravedad del injusto que se le atribuyó, el daño que le ocasionó a las personas que engañó, se trató de un matrimonio de personas mayores en situación de vulnerabilidad emocional, el ardid, la planificación del golpe y la utilización de un rodado para huir trasladándose a otra provincia.
EL HECHO
Valiente reconoció que fue el autor del hecho ocurrido el 13 de noviembre, a las 11.15 aproximadamente, cuando, según reconoció “una persona de sexo masculino no identificada hasta el momento se contactó vía telefónica con JÁD a la línea… y haciéndose pasar por su hijo le manifestó que se encontraba detenido y que necesitaba con urgencia dinero para pagar los abogados razón por la cual enviaría a una persona a su domicilio ubicado en… a retirarlo”.
La acusación endilgó que “30 minutos después del llamado aproximadamente, Valiente y una persona por el momento no identificada, actuando articulada y conjuntamente, con el llamante, se hicieron presentes en inmediaciones al domicilio de JAD a bordo de un Fiat Cronos. De dicho vehículo descendió una de estas personas, y se dirigió al domicilio del damnificado, quien le hizo entrega de 11.000 dólares. Luego de ello, regresó hacia el vehículo, lo abordó, y se retiraron con el dinero en su poder”, el que aún no fue hallado.
La fiscal destacó que entre la evidencia que se acordó dar carácter de prueba, el acusado quedó registrado por distintas cámaras de seguridad públicas y privadas, que lo captaron dirigiéndose a pie a la casa de la víctima, tras descender de un Fiat Cronos, del que se acordó su decomiso. También añadió que fue reconocido en rueda de reconocimiento de personas.
