Los tribunales de la capital santafesina serán escenario de la audiencia preliminar previa al juicio por jurados por el homicidio de Carlos «Pelusa» Farías, el cambista informal asesinado en febrero. Fiscalía y querella anticiparon que solicitarán prisión perpetua para el único acusado, mientras la defensa buscará una recalificación más leve del hecho.
Audiencia preliminar por el homicidio del cambista Carlos Farías
La causa que investiga el homicidio de Carlos Alberto «Pelusa» Farías, el cambista informal asesinado en febrero de 2024 en el microcentro de Santa Fe, ingresará esta semana en una fase crucial con la celebración de la audiencia preliminar previa al juicio por jurados. El acto, reprogramado por la Oficina de Gestión Judicial (OGJ), quedó establecido para este miércoles 6 de mayo, a las 11.15, en la Sala 7 del subsuelo de tribunales de la ciudad.
El juez que conducirá la audiencia será Nicolás Falkenberg. Por la parte acusatoria, intervendrá el fiscal de la Unidad Especial de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Estanislao Giavedoni, en conjunto con la querella particular, representada por el abogado Martín Risso Patrón. En tanto, la defensa del imputado Augusto Joaquín Monzón (24) estará a cargo del Dr. Gustavo Abraham.
De acuerdo con lo anticipado por las partes acusadoras, tanto la fiscalía como la querella mantendrán la calificación de «homicidio agravado criminis causa», figura que, en caso de un veredicto condenatorio, prevé la pena de prisión perpetua. Esta instancia marcará el cierre de la investigación penal preparatoria y el paso previo para establecer los lineamientos del futuro juicio, que se desarrollará bajo la modalidad de jurados populares.
Competencia y discusión jurídica
En la antesala de la audiencia preliminar, uno de los puntos que podría generar debate se vincula a un planteo de incompetencia que intentará la defensa. El abogado Abraham argumentó que la actividad desarrollada por la víctima —la compra y venta informal de divisas— podría encuadrar en un eventual delito federal, lo que desplazaría la intervención de la justicia provincial.
Sin embargo, la querella particular ha rechazado previamente ese argumento. Según explicó Risso Patrón, la cuestión ya fue analizada y se dio intervención a la Fiscalía Federal, la cual descartó su competencia. El letrado precisó que, aun en el hipotético caso de configurarse un delito vinculado a la actividad cambiaria, la acción penal se encontraba extinguida por el fallecimiento del eventual imputado, es decir, la propia víctima.
«Son dos conductas distintas: una eventualmente de competencia federal, y otra, la que derivó en el crimen, que es inequívocamente provincial», sostuvo el representante de la familia Farías, quien además remarcó que el proceso avanzará bajo el sistema de jurados, donde «serán los vecinos quienes juzguen».
Evidencias y teoría del caso
La hipótesis acusatoria sostiene que Monzón asesinó a Farías para asegurar la impunidad de un robo. «No había manera de asaltarlo y quedar impune si no lo mataba», afirmó el querellante, quien encuadró el hecho en la figura de homicidio criminis causae.
Entre los elementos probatorios reunidos, la fiscalía cuenta con registros de cámaras de seguridad que ubican a la víctima ingresando junto al imputado a un local comercial de la Peatonal San Martín al 2500 —identificado como «California Bay»— a las 13.30 del 21 de febrero de 2024. Dos horas más tarde, solo Monzón fue captado saliendo del lugar.
A ello se suma un cotejo de ADN realizado sobre una mancha de sangre hallada en el calzado del imputado, cuyo resultado arrojó compatibilidad con la víctima. También fue secuestrado el morral de Farías en un pasillo lindero, con apenas 200 dólares en billetes de baja denominación.
El cuerpo de Farías fue encontrado dos días después, oculto en el depósito del comercio, entre bolsas de ropa. La víctima, que tenía tres hijos —todos querellantes en la causa—, se desempeñaba como «arbolito» en la esquina de San Martín y Tucumán, y había advertido a su entorno sobre la concreción de un «negocio importante» poco antes de su desaparición.
La postura de la defensa
Pese al cuadro probatorio reunido, la defensa de Monzón intentará en la audiencia preliminar una recalificación del hecho como «homicidio preterintencional». Bajo esa hipótesis, el deceso se habría producido en el marco de una discusión sin intención de matar, versión que atribuye la muerte a una caída de la víctima.
Esa interpretación es rechazada de plano por la acusación, que sostiene que Farías recibió un golpe letal en la base del cráneo. Asimismo, la querella descartó la participación de terceros, hipótesis que fue explorada en los primeros momentos de la investigación, cuando incluso se produjeron otras detenciones que luego fueron descartadas.
Monzón permanece en prisión preventiva desde su imputación, formalizada el 27 de febrero de 2024. Con la audiencia de este miércoles, el expediente se encamina hacia el juicio oral, donde un jurado popular deberá determinar su responsabilidad en uno de los crímenes que más conmoción generó ese verano de 2024 en la capital santafesina.
