En un juicio abreviado, dos hombres reconocieron su participación en un ataque armado ocurrido en Paraná que terminó con una víctima fatal y otros dos heridos
En un juicio abreviado que se realizó este lunes dos hermanos reconocieron los roles que tuvieron en el crimen de un hombre que intervino para defender a familiares y recibió un disparo mortal. Uno protagonizó la pelea y el otro cubrió la huida con disparos contra los familiares de las víctimas. Este último también reconoció que, en otro hecho, disparó contra una mujer de 69 años y su nieto de 19.
Joel Miguel Alejandro Lechmann, alias El Chueco, de 26 años, padre de un niño; y su hermano por parte de madre, Mario Rubén René, de 40 años, padre de cuatro hijos, reconocieron sus responsabilidades en dos violentos hechos cometidos con armas de fuego en barrio Capibá de Paraná. El juez del Tribunal de Juicio y Apelaciones de Paraná, Gervasio Labriola, tras escuchar a las partes dispuso un cuarto intermedio para dar a conocer su resolución en el plazo que determina la Ley.
Juicio abreviado y responsabilidades
Lechmann reconoció su responsabilidad por los delitos de homicidio en grado de tentativa, dos hechos, y homicidio simple, un hecho, aceptando la pena acordada entre la fiscal Patricia Yedro, el defensor Claudio Berón y el querellante Javier Aiani, que representó al padre de la víctima fatal, consistente en el monto de 14 años de prisión. El acusado cuenta con antecedentes condenatorios.
En tanto que René, que también tiene antecedentes condenatorios, reconoció el rol que desempeñó en el hecho que se le imputó a su hermano y también en otro en el que actuó solo. Aceptó la calificación legal de homicidio en grado de tentativa, primer hecho, y abuso de armas, segundo hecho, y el monto de la pena, acordado en un año y dos meses de prisión de cumplimiento efectivo.
En ambos casos se dispuso la prórroga de las prisiones preventivas en la misma modalidad en la que la venían cumpliendo: Lechmann en la Unidad Penal Nº1 de Paraná y René en la modalidad de arresto domiciliario. Las medidas de coerción regirán hasta que la sentencia quede firme o por el plazo de 30 días, en caso que el juez resuelva rechazar los abreviados o uno de ellos.
Los hechos y la investigación
A ambos hermanos se les imputó que el 8 de septiembre de 2025, después de las 23, en inmediaciones de calle 939 de la ciudad de Paraná, Lechmann y Cristian Emanuel Godoy iniciaron una discusión verbal, momento en que el primero extrajo un arma de fuego, presuntamente calibre 22, con la cual lo amenazaba.
La acusación sostuvo que, alertado de la situación, Diego Darío Francisconi salió de su vivienda y observó que se acercaba al lugar su otro cuñado, Ezequiel Mariano Godoy. En ese momento Lechmann comenzó a disparar el arma de fuego en dirección a ambos, con quienes se encontraba en lucha, provocándoles heridas: una en los testículos a Godoy y otra en el muslo derecho a Francisconi.
A raíz de aquella situación, Ezequiel Mariano Godoy intentó abalanzarse sobre Lechmann y éste efectuó al menos un disparo que impactó en la zona del pecho, provocando su muerte casi de inmediato.
En tanto que a René se le imputó que, tras el crimen, ayudó a su hermano a huir del lugar, donde se habían reunido familiares y vecinos. Según la acusación, efectuó una serie de disparos sin impactar en nadie, lo que permitió la fuga de Lechmann tras colisionar el vehículo en el que intentaba escapar contra la pared de una vivienda.
El otro hecho incorporado al abreviado indica que el 11 de enero de 2025 René llegó armado a una vivienda ubicada en calle Pichón Remón Sánchez y calle 939, donde realizó al menos cuatro disparos contra una mujer de 69 años y su nieto de 19 años, quienes sufrieron heridas leves.
La fiscal destacó que entre las evidencias se encuentran los testimonios de las víctimas, familiares y vecinos, coincidentes entre sí, así como los resultados de pericias como el dermotest realizado a los acusados, sus prendas y el vehículo, que dieron positivo a la presencia de pólvora.
También se incorporaron llamados al 911 que dieron cuenta del episodio y el accionar policial posterior, que permitió controlar una situación que amenazaba con escalar aún más. La investigación contextualizó el hecho en un conflicto previo entre ambas familias, que ya había registrado episodios de violencia armada días antes.
