El Senado de la provincia de Santa Fe rindió homenaje a Danilo Kilibarda, una figura destacada como «hombre de Estado» por su extensa trayectoria política e institucional. Kilibarda fue reconocido por sus cinco mandatos como diputado provincial, su rol de convencional constituyente de 1962, docente universitario y ministro de Educación. Durante el acto, repasó la vida institucional santafesina desde 1900, enfatizando el valor de la dignidad humana.
Homenaje
El Senado de la Provincia de Santa Fe rindió un emotivo homenaje a la figura de Danilo Kilibarda, reconocido dirigente con una extensa trayectoria en la política santafesina. Kilibarda fue elegido en cinco ocasiones como diputado provincial (aunque en una de ellas no llegó a asumir debido a un golpe de Estado), convencional constituyente en 1962, ministro de Educación y docente universitario durante años en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNL.
El reconocimiento puso énfasis en la relevancia constitucional, dado que Kilibarda se desempeñó como secretario en la Convención Constituyente de 1962. Los otros cinco oradores presentes en el acto también fueron convencionales constituyentes el año pasado, cuando se renovó la Carta Magna provincial. Todos coincidieron en destacar que la Constitución de 1962 constituye el pilar fundamental de la norma vigente.
El propio Kilibarda compartió su experiencia, señalando que ha sido contemporáneo de cinco constituciones a lo largo de su vida. Nacido en 1934, vivió la vigencia de la Constitución de 1921, que fue luego derogada y reimplantada por la de 1900. Posteriormente, llegó la Constitución de 1949, derogada en 1955 para que retomara vigencia la de 1900. Finalmente, en 1962, entró en vigor la Constitución que estuvo plenamente operativa hasta septiembre del año pasado.
Voces
El presidente del Senado, Felipe Michlig, presidió el homenaje. En la mesa lo acompañaron los jefes de los dos principales bloques legislativos del cuerpo: Rodrigo Borla (Unidos) y Rubén Pirola (PJ). También estuvieron presentes el ministro de Gobierno, Fabián Bastia, y el diputado nacional Diego Giuliano. Los cuatro desempeñaron roles clave en la última reforma constitucional, con Michlig como presidente y Giuliano como vicepresidente de la Convención Constituyente.
En su alocución, Kilibarda reflexionó con humor sobre su generación: «Pertenezco a una generación un poco arcaica, una generación que ha merecido de parte de un eminente ciudadano argentino en su clásica literatura el nombre de ‘viejos meados’, a los que hemos llegado a determinada edad por los que tanto clama en los pedidos el Papa Francisco que no fuéramos considerados descartables», expresó.
Acto seguido, resaltó que la Constitución de 1925 «mantuvo incólume aquella descripción contenida en la parte general de la Constitución de 1962, que reconoce la eminente dignidad de la persona humana. Los viejos todavía somos personas humanas y a veces solamente se nos considera paseando frente a la plaza del Congreso para recibir bastonazos de las policías o gases lacrimógenos para terminar con una clase que simplemente se limita a reclamar por derechos».
Presencias
Familiares, amigos y colegas siguieron con atención el desarrollo del acto. En primera fila se encontraban, entre otros, el ministro de la Corte Suprema de Justicia de la provincia, Rubén Weder; el exgobernador y actual diputado Omar Perotti, y el fiscal de Estado, Domingo Rondina. Más atrás, el diputado José Corral, cuyo padre fue socio en el primer estudio jurídico fundado por Kilibarda. También asistieron exministros como Juan Carlos Mercier, Rubén Michlig, Carlos Carranza y Gabriel Somaglia, junto a la mayoría de los senadores.
Felipe Michlig destacó: «Cada vez que las instituciones democráticas permitieron que la voluntad popular se expresara, el pueblo de Santa Fe encontró a Kilibarda trabajando en la Legislatura por sus representados». Por su parte, Diego Giuliano lo calificó como un «verdadero hombre de Estado de la Provincia de Santa Fe«. Para Rubén Pirola, Kilibarda «representa la hombría de bien, la transparencia, la humildad y la generosidad». Rodrigo Borla y Fabián Bastia resaltaron su faceta docente, mencionando que ambos fueron sus alumnos universitarios en la cátedra de Derecho Penal II.
El ministro de Gobierno concluyó su intervención subrayando que «este homenaje es un reconocimiento a su ejemplaridad ética, a su ejemplaridad ciudadana, a las convicciones y valores que defendió y defiende».
Orígenes, residencias y reflexiones políticas
Danilo Kilibarda nació en Villa Mugueta, en el departamento San Lorenzo. Llegó a Santa Fe para estudiar Derecho en la UNL y permaneció en la ciudad durante décadas. Tras la pandemia, se radicó en San Jerónimo Norte, donde actualmente dedica su tiempo a caminatas y lecturas, dos de sus grandes pasiones.
Durante su discurso, Kilibarda brindó elogios a referentes radicales, peronistas y demócratas progresistas. Valoró y explicó la decisión del entonces gobernador Carlos Silvestre Begnis de convocar a la Convención Constituyente en 1962, así como la amplitud política de aquella convocatoria a elecciones.
No obstante, fue enfático al defender la permanencia de la Caja de Jubilaciones en manos de la Provincia. «Ojalá se respeten esos derechos que han sido conseguidos por muchos años de lucha, y muchos años de los jubilados no son los culpables de que las cajas se hayan fundido», sentenció. Asimismo, mencionó el importante rol que tuvo el IAPIP para fomentar el trabajo de los internos en las cárceles, en línea con el concepto constitucional sobre la función de estos establecimientos.
Sobre el final del acto, un dirigente del desarrollismo, espacio en el que Kilibarda inició su militancia, expresó su agradecimiento desde el público.
El locutor del acto en el Senado había repasado la historia de Danilo Kilibarda mencionando que fue «cuatro veces diputado provincial». Sin embargo, en su discurso de agradecimiento, Kilibarda afirmó que fueron «cinco veces» y prometió aclararlo, aunque no lo hizo en ese momento. Ante la consulta posterior, explicó que había sido elegido en 1962, junto a Carballo y Cisera como gobernador y vicegobernador, respectivamente. No obstante, esas elecciones fueron anuladas más tarde por el Gobierno Federal. «Ni el diploma me dieron», señaló Kilibarda. Su único mandato legislativo completo fue entre 2003 y 2007. En los tres mandatos anteriores, sucesivos golpes de Estado disolvieron la Legislatura. Incluso, en 1976, fue detenido y trasladado a Coronda.
