En respuesta a las crecientes protestas políticas y gremiales, el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Capital Humano liderado por Sandra Pettovello, confirmó que no dará marcha atrás en su política de financiamiento universitario. La administración reafirmó su postura de eficiencia y auditoría en la gestión de fondos, mientras avanza en la creación de una comisión de hospitales universitarios para optimizar recursos.
En la previa de una nueva marcha universitaria, el Ministerio de Capital Humano, conducido por Sandra Pettovello, confirmó la creación de una comisión de hospitales universitarios. Este nuevo órgano estará integrado por los rectores de todas las casas de estudio que gestionan hospitales. El proyecto se presenta con una clara advertencia: el Gobierno no dará marcha atrás en sus políticas para las instituciones educativas, más allá de los reclamos de la comunidad.
Auditoría
En una entrevista concedida a medios nacionales, la ministra dejó en claro que la administración libertaria no busca «destruir la universidad pública», sino auditar sus fondos para garantizar una mayor eficiencia. «Lo que nosotros queremos es hacer más eficiente, más inteligente, y que la gente tenga acceso a la información de cada universidad, algo distinto a lo que se hizo hasta el momento», graficó la funcionaria.
Junto al Subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, los funcionarios señalaron que se han encontrado casas de estudio con más personal jerárquico que alumnos. Además, indicaron que muchos rectores provienen del ámbito político y responden a intereses partidarios, antes que a las necesidades propias de las instituciones educativas que dirigen.
En este contexto, la estrategia del oficialismo se centra en la aplicación de un nuevo criterio, impulsado por la creación de un consejo con foco en los hospitales universitarios. Esta medida surge luego de que la Universidad de Buenos Aires (UBA) denunciara que la gestión de Javier Milei no transfirió las partidas correspondientes a las entidades de salud.
«Antes, la UBA pedía plata y por lobby político se definía; casi el 70% en ese rubro iba para esa institución. Nosotros vamos a aplicar nuestro criterio junto con otros rectores. Vamos a colocar pautas con los rectores de la Universidad de Cuyo, Córdoba, La Plata, Chaco y Santiago del Estero, que estaba recibiendo 0 pesos», comentó Álvarez.
El subsecretario puso como ejemplo a la provincia de Chaco, que «tiene un hospital muy importante para la región» y que, a su juicio, debe recibir financiamiento estatal. Para Álvarez, la universidad de la Ciudad busca acaparar la mayor parte de los fondos en detrimento de otras casas de estudio.
Álvarez sostuvo que, mientras «la UBA te manda una hojita que dice dame plata», otros rectores «envían seis hojas con un detalle de todos los ítems en los que van a gastar fondos». En relación con la marcha de este martes, ambos integrantes de la cartera de Capital Humano afirmaron que se trata de una movilización impulsada por intereses políticos, y que, en este contexto, el oficialismo no modificará su política.
«Mañana van a estar actores que no tienen nada que ver con la comunidad universitaria, como la CGT. O partidos políticos: el gobernador Axel Kicillof se fotografió con algunos rectores», ejemplificó el subsecretario. Esta idea fue respaldada por Pettovello, quien remarcó que la Ley de Financiamiento Universitario no puede cumplirse porque «quiebra al Estado nacional«.
Finalmente, Álvarez mencionó haber dialogado con los gremios. Reconoció un atraso salarial para los trabajadores docentes y no docentes, pero lamentó que los dirigentes sindicales se nieguen a aceptar la oferta del Poder Ejecutivo, plasmada en el último proyecto de ley para financiar la educación superior. «Entre nada y medio vaso de agua, que fue lo que ofrecimos para después seguir discutiendo, prefieren nada», concluyó.
