Una vez más, en Concordia la marcha en defensa de la educación pública fue masiva. La convocatoria reunió a miles de personas en la plaza Urquiza a las 18.30 y desde allí partieron a la plaza 25 de mayo, lugar en el que leyeron un documento.
Al menos 5 cuadras completas con comunidades educativas de las distintas facultades de la ciudad hicieron sentir el reclamo. Entre gritos y cantos pedían que Milei cumpla con la Ley de financiamiento universitario y que recuerde que “el pueblo no cambia de ideas, pelea y pelea por la educación”.
En la previa, el decano de la Facultad de Ciencias de la Alimentación de la UNER, Daniel Capodoglio, aseguró que “el panorama es sumamente crítico” y que “es necesario que se aplique la ley, eso vinimos a pedir. Es lo que necesitamos para poder seguir funcionando”.
“Peleamos por los sueldos docentes, pero también por la posibilidad de sostener, impulsar la investigación y fortalecer el vínculo con el sector productivo regional, generando valor agregado en Concordia”, afirmó luego.

“Derrumbe de un pilar histórico”
En la plaza principal se encontraron con que las luces del gacebo ubicado en el lugar, en el que leerían el documento conjunto, estaban apagadas. De todas maneras compartieron el escrito, en el que que recordaron lo que significa la universidad pública para el pueblo argentino y reafirmaron el reclamo.
“El actual Gobierno viene desmantelando la educación pública en todas sus formas, modalidades y niveles, atentando contra la educación, la ciencia y la cultura. Al mismo tiempo, avanza hacia un modelo cada vez más desigual, excluyente y violento. Un modelo que reprime, que criminaliza, que estigmatiza y hostiga a los sectores históricamente vulnerados, sometiéndolos a situaciones de amenaza permanente, inseguridad y amedrantamiento como parte de las actuales políticas de despojo”, afirmó Javier Coulleri, decano de la Facultad de Ciencias de la Alimentación de la UNER.
En tanto, Ignacio Monná, representante institucional de la UADER, dijo: “La Universidad Pública es hoy la caja de resonancia de las grandes demandas del país y la provincia, de sus valores, sus esperanzas y sus luchas, con una juventud protagonista de su tiempo. Hoy, como siempre, la comunidad asume la tarea de luchar por la Universidad Pública y en esa lucha reverbera, junto con todas las demás, la discapacidad, las jubilaciones, la salud, la cultura, la educación, las diversidades, los recursos naturales, el alimento y la industria nacional”.

“El financiamiento del sistema universitario es actualmente crítico y la principal causa es que el Gobierno Nacional incumple la regla democrática y constitucional básica, cumplir la ley de financiamiento universitario, que establece un piso de recursos que asegura el normal desenvolvimiento del sistema. Cuando el gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe no es solo relativo al presupuesto universitario, es la división de poderes, es el contrato social que nos hace libres en un Estado de Derecho y Democracia. Es el derrumbe de un pilar histórico”, indicó, por su parte Daniel Capodoglio, decano de la Facultad de Ciencias de la Alimentación de UNER.
Marcelo Arlettaz, vicedecano de la UTN Facultad Regional Concordia, exclamó: “La Universidad Argentina, pública, gratuita y federal, es el logro de generaciones. La universidad pública y el sistema público de investigación, desarrollo e innovación son factores fundamentales de la cultura y economía del país. Aportan la creatividad que el mundo de las artes y del conocimiento de lo humano dan para un país que piensa. Todo proyecto de país necesita una universidad de excelencia que aporte desde la soberanía científica, tecnológica y de las artes a su desarrollo. La Universidad Pública Argentina somos todas y todos hijos e hijas de una nación que supo construir aquí lo que no se pudo en ninguna otra parte del mundo. Un instrumento de justicia social que aloja la esperanza y hace posibles los sueños de miles de jóvenes. Exigimos a la Corte Suprema de Justicia que acompañe y escuche el clamor de las plazas, de esta plaza y de toda la república y no permita que el gobierno nacional siga incumpliendo la ley de financiamiento universitario”.
“La comunidad argentina sabe que si se atenta contra el sistema de educación pública se destruyen los valores de igualdad. La educación es y debe ser el medio para reducir las desigualdades, para atender los problemas colectivos desde lo público, para luchar contra la exclusión de la sociedad argentina. Es la educación pública la que iguala y nos hace libres”, concluyó.
