Un inmueble situado en Monseñor Zaspe y Zavalla, en barrio Sur de la ciudad de Santa Fe, con un historial ligado al narcomenudeo, fue nuevamente escenario de un procedimiento policial. Durante la noche del martes, cuatro hombres resultaron demorados tras una tentativa de intrusión en la propiedad, que tiempo atrás funcionó como un conocido «kiosco» de venta de drogas.
El Comando Radioeléctrico (UR I) llevó adelante el operativo cerca de las 22.15 del martes, luego de un alerta recibido en la Central de Emergencias 911 que advertía sobre movimientos inusuales en la finca. Varias unidades arribaron al lugar y sorprendieron a individuos que intentaban acceder al inmueble, actualmente tapiado.
La persecución de un sospechoso
Según se desprende del parte oficial, dos hombres fueron aprehendidos en el sitio por una de las patrullas intervinientes. Sin embargo, un tercer sospechoso se fugó a la carrera en dirección hacia General López y Zavalla. La persecución duró pocos minutos, ya que otra unidad policial logró interceptarlo y concretó su aprehensión a escasa distancia de la finca.
De manera paralela, los uniformados identificaron a un cuarto individuo que se encontraba junto al hombre que intentó evadir el accionar policial. Sobre este último se dispuso una demora preventiva en el marco del Artículo 10 bis.
Los involucrados poseen 27, 49 y 50 años de edad, mientras que respecto al cuarto hombre no trascendieron mayores datos de manera oficial. Todos los implicados fueron trasladados posteriormente a la dependencia de Medicina Legal para la constatación de su estado de salud, donde se verificó la ausencia de lesiones. Posteriormente, quedaron alojados en la dependencia policial de jurisdicción mientras se sustancian las actuaciones judiciales pertinentes.
Un inmueble con historial de conflictos
La propiedad donde ocurrió el procedimiento ya había sido escenario de otros episodios recientes que generaron marcada preocupación entre los vecinos del sector. Días atrás, el lugar había vuelto a ser ocupado de manera irregular, registrándose poco después un incendio dentro del inmueble. Esta situación derivó en reiterados reclamos vecinales por inseguridad y la percepción de un riesgo permanente.
Tras aquellos hechos, personal municipal concretó tareas de tapiado sobre puertas y ventanas para impedir nuevos ingresos clandestinos. Además, desde el Gobierno provincial se había barajado la posibilidad de avanzar con la demolición de la estructura, señalado desde hace tiempo por los propios vecinos como un punto recurrente ligado al narcomenudeo.
Pese a estas medidas, el intento detectado durante la noche del martes volvió a poner en evidencia la persistencia del conflicto en torno a la propiedad y la preocupación de quienes residen en inmediaciones de Monseñor Zaspe y Zavalla.
