El gobierno provincial lanzó una línea de financiamiento por 1.100 millones de pesos destinada a productores arroceros y hortícolas de los departamentos San Javier y Garay, para impulsar el capital de trabajo y la inversión productiva. Esta medida se enmarca en un esquema más amplio que busca fortalecer las economías regionales santafesinas y asegurar la continuidad de sus cadenas de valor.
Nuevas herramientas financieras para el arroz santafesino
El sector arrocero del centro-norte de la provincia de Santa Fe se beneficiará con nuevas herramientas financieras, diseñadas para apoyar el desarrollo de la actividad y facilitar el acceso a capital en el actual escenario económico. El anuncio oficial se realizó en la ciudad de San Javier, donde se presentó un esquema de financiamiento específico por $ 1.100 millones, destinado a productores de los departamentos San Javier y Garay. Esta iniciativa forma parte de un paquete provincial más amplio, que asciende a $ 3.224 millones, orientado a diversas economías regionales, incluyendo también los sectores textil, hortícola y frutillero.
Distribución de los fondos y canales de acceso
Los fondos destinados al sector arrocero serán canalizados a través de agencias de desarrollo regional, un mecanismo que busca agilizar el acceso a los créditos y acercar las herramientas financieras a los productores. De este monto total, $ 850 millones serán administrados por la Asociación para el Desarrollo de San Javier. Los $ 250 millones restantes se distribuirán a través de la Asociación para el Crecimiento y Desarrollo de Monte Vera y Arroyo Aguiar (Acredema), alcanzando de esta manera a los productores del departamento Garay.
Dos líneas de crédito con diferentes alcances
El esquema de financiamiento contempla dos modalidades de crédito, adaptadas a las distintas necesidades productivas del sector. Una de ellas está orientada a cubrir gastos corrientes y capital de trabajo, ofreciendo créditos de hasta $ 60 millones por CUIT. Esta línea prevé plazos de devolución de hasta 18 meses, con un período de gracia de seis meses.
La segunda línea, en tanto, se enfoca en la inversión productiva, con montos de hasta $ 40 millones y un plazo de financiación de hasta 36 meses. Su objetivo es facilitar mejoras en infraestructura, la incorporación de tecnología y el fortalecimiento de la capacidad operativa de los establecimientos arroceros.
El rol estratégico del sector arrocero
Desde el sector destacaron que estas herramientas financieras surgen como respuesta a planteos realizados en el ámbito de la Mesa Arrocera. En este espacio, productores y representantes de la actividad han venido analizando necesidades vinculadas al financiamiento y la competitividad. El arroz representa una de las producciones regionales más importantes del norte santafesino, generando un significativo impacto en el empleo y el movimiento económico de localidades de San Javier y Garay. La cadena de valor arrocera abarca, además de la producción primaria, servicios, transporte, industrialización y comercio.
Un apoyo integral a las economías regionales
El programa de financiamiento provincial no se limita únicamente al sector arrocero. Dentro del esquema integral de $ 3.224 millones, se prevén recursos para otras actividades consideradas estratégicas en diversas regiones de Santa Fe.
Entre ellas, se destinan $ 560 millones al sector textil del centro-norte provincial, canalizados a través de la Agencia para el Desarrollo de Santa Fe y la Región (ADER). A esto se suman $ 156 millones para productores hortícolas del departamento La Capital.
Para el sector textil de Rosario, se asignaron otros $ 520 millones en créditos mediante la Agencia de Desarrollo Región Rosario (ADERR). Asimismo, se prevén $ 260 millones adicionales para actividades hortícolas, distribuidos entre agencias de desarrollo de Rosario, Constitución y Monte Vera-Arroyo Aguiar.
Finalmente, el sector frutillero de la provincia contará con $ 624 millones, que serán canalizados a través de la Agencia para el Desarrollo del Departamento San Jerónimo.
Esta propuesta busca sostener la actividad económica de las economías regionales, facilitar inversiones y preservar la continuidad de las cadenas de valor en distintos puntos de la provincia, mediante herramientas financieras adaptadas a las características específicas de cada actividad productiva.
